Propósitos de año nuevo

Según esto ya estamos en 2009. Yo sigo con ánimo vacacional así que sólo sé que todavía no hay que trabajar y quién sabe en qué día vivo.  

Pero como hice el conteo de 5, 4, 3, 2… 1… ya sé que es un nuevo año.  

No es que crea mucho en los propósitos de año nuevo, pero este año quise pensar bien hacia dónde van mis pasos. Me siento muy cómoda con mi trabajo y con mi vida actual; me gusta mi casa y por lo menos tengo 6 meses más de contrato en esa cuevota.  

Pensé que tengo que seguir con el camino de trabajo interno que comencé a fin de año y que me hizo sentir magníficamente bien. Ya lo tengo, lo encontré, ¡lo que he buscado 32 años!  

Entonces, con palomitas en esos ámbitos, me sentí tranquila. Ah… pero siempre hace falta un bodoque al lado… y no hablo de un bebé, sino de una pareja.  

Y, bueno, aquí viene la pregunta de los 64 mil millones de dólares: si para nosotros es importante tener una pareja… ¿qué tan dispuestos estamos a comprometernos? 

Ahí se los dejo de tarea. No le saque. Conteste honestamente.  

Si entre sus propósitos está encontrar a un “significant other”, piénsele.  

Mientras, algo que encontré en Internet: 

Propósitos Amorosos de Año Nuevo:(Texto de Anaya Mathis) 

Declara que en este año encontrarás el amor que siempre has querido. Mantén todo lo que te ha funcionado y tira lo que no… incluyendo a personas. Reconoce qué es lo que quieres y ve por ello.  

Lee lo que algunas mujeres han resuelto cambiar sobre su vida con los hombres, sexo y ellas mismas: 

1)     ¡Sal!, oréate.

2)     Olvídate de ser pasivo-agresivo: hay que hablar y pedir lo que se quiere.

3)     La amistad es lo primero: mantener un balance entre las amigas y los galanes.

4)     Decide cuándo es el tiempo correcto para ir a la cama: eso, decídelo tú. (sexo, pues).

5)     No perder nunca el respeto por el otro.

6)     Ser recíprocos: dar  y recibir. Desde un masaje hasta lo que sea.

7)     Hablar: decir qué quieres y necesitas… ¡pedirlo! 

Como verán, hay de todo, así que si en este año está usted buscando –palabras textuales de un amigo- “a la madre de mis hijos” (no de los míos, sino de los de cada quién)… piénselo… ¿en realmente lo que quiere?

Un último miércoles de 2×1: San Antonio y las Reglas del Ligue

Uy, ¿se acuerdan de aquella tradición? Toda la semana he sentido que voy un día adelantada, es decir, hoy me levanté con la firme creencia de que era jueves. UUU… qué pena, pero no. Al menos, tenemos un día más, lo cual no está nada mal.

En fin. Para terminar el año de estos miércoles añejos que cada vez son más y más retirados, quiero dejarles un recuerdito del año pasado. ¡Cómo pasa el tiempo!

De nueva cuenta fui a parar al Rincón de las Solteronas… ¿se acuerdan de aquél Maldelasnocasadas? Bueno, pues a ese mismo lugar fui.

Sí, le hice reclamo y todo a don santo de cabeza (¡Y así se quedará, jem!), porque nomás no hay emparejamientos en puerta.
Bueno, si soy muy ingrata diría que ni caso me hizo el maloso santurrón, pero no es cierto, la verdad es que estuve muy besuqueada al menos una parte del 2008 (eso siempre se agradece). Una amiga dice que los besos no se le niegan a nadie y yo la corrijo: “a veces sí, cómo no”. A pesar de que hay uno que otro galán rondando por nuestros territorios, veo muy poco probable que alguien venga a besarme (al menos a mí) debajo del muérdago en Navidad… porque estaré sólo con mi familia y lejos… muy lejos.

Pero no es que quiera hacerlos sentir lástima por nuestra falta de actividad en el departamenteo de besos, sino es para ponerlos en un contexto de christmasy need, para seguir hablando del rincón ese.

Además de comprar cierto recuerdito en el lugar, también dejé una petición de mi puño y letra, el señor ese gigante de cabeza ahora sí no se podrá hacer el occiso, ¿¡qué es eso de oídos sordos?!

Aquí la petición:

imagen058.jpg

Sí, un hombresote para cada una. Y como soy re buena onda, también pedí por mis amigas. Fue un poco extraño ir con el jefe a realizar este tipo de rituales, afortunadamente doña Vaka iba conmigo y también salió con suvenir. Y no me refiero a un muchachón.

Pues se nos va un año más… seguimos en esto de las citas y seguimos con preguntas… en esta ocasión nuestra reflexión es la siguiente:

¿CUÁLES SON LAS REGLAS DEL LIGUE?

Ah, caray, seguro que esto ya lo hemos comentado en varias ocasiones, pero ahora quiero especificar en un par de cuestiones. Por ejemplo…

¿Cómo saber quién paga qué en la cita?

Ahhh… verdad. Tengo que ser honesta y aceptar que cuando algún jovenzuelo me invita a salir él paga (todos unos caballeros). Pero sí hay amigas que me lo han preguntado, ¿cómo saber si yo tengo que poner algo de la cuenta? Antes, en la época de nuestros padres, no se cuestionaba, pero… ¿ahora?

Si un hombre quiere quedar bien contigo y  te invita al cine/cenar/oalgoparecido, la verdad es que sí esperas que él pague.  ¿Somos conchudas? No lo sé, no lo creo. Es mera atención. Ojo, que no es lo mismo que tú le marques y le digas, vayamos al cine, cuate 250, a que vayan en plan ligue. ¿O no?

Otro papelito que le hicieron llegar a “Doctora Latacorazón” fue: ¿se vale salir con el amigo cuando con seudogalán no funcionó la cosa?

Ah, caray. Esa sí que está difícil. Las mujeres tenemos una regla clara: FX VOZ DE LOS 10 MANDAMIENTOS:

“No saldrás con el ex de tu amiga”.

Pero si el asunto no cuajó entre tú y el individuo en cuestión, supongo que habrá que analizar la situación en particular: ¿cuánto tiempo saliste con donnofuncionó? ¿Hasta dónde llegaste con donnofuncionó? ¿Qué tan amigos son don nuevo prospecto y donnofuncionó? Y, otra cosa muy importante, ¿qué opinan ellos al respecto?

Aquí entre nos, yo opinaría también que depende de hace cuánto de las saliditas con doncitafrustrada (je, cambió de nombre, es otro ejemplo, claro).  Si es reciente, tal vez lo mejor sea esperar. Sí, esperar.

Como bien dice el querido Profe, don Raus, el cortejo es de lo más divertido.

Por lo mismo, la última pregunta sería:

¿Qué tan dispuesta estoy a dejarme cortejar?/¿Estoy dispuesto a invertir mi tiempo en cortejarla?

Ah, esa no estuvo fácil, ¿eh? Fast food, fast slim, fast love…

¿Dónde dice que todo debe de ser rápido? Pero… como lo hemos preguntado antes, ¿qué tan rápido es demasiado rápido o qué tan lento es… ya te fregaste?

Así, queridos lectores, ustedes enriquecerán este último 2×1, porque yo… ya me voy de vacaciones.

¿Qué dicen?

Gracias, pero…

A todos mis amigos, familiares y conocidos…

Para todos aquellos que en el 2008 me pasaron correos, diciendo que si los reenviaba sería rica, hasta millonaria…

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¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO FUNCIONÓ!!!!!!!!!!!!!!!
En este año que se aproxima, por favor, envíen dinero, regalitos, un muchachón o, de perdis, alguna despensa. Los forwards… he descubierto que no sirven.
Muchas gracias.


Dulce Caridad: ¿Todo sobre las mujeres?

No creo en las coincidencias. Dulce Caridad y la película Todo sobre las Mujeres, se entrelazan perfectamente con mi experiencia reciente y varios posts que he leído en estos días.

La hemos visto de “mala”, más bien bruja, diría yo. Con atuendos extravagantes, con un piercing en la nariz y muchos creen que es mucho mayor de lo que en realidad es y también se pensaría que con su corta estatura se puede perder en los espacios abiertos.

Nada más lejano a la realidad. Yo no sé mucho de ella, no la conozco, pero la vi desde la cuarta fila, en una butaca del centro del teatro. Cerquitita, pues, y notaba cada gesto, cada sonrisa, cada broma; escuchaba hasta su voz y podría jurar que alguna vez sentí un salivazo en la cara (¿o habrá sido una lágrima?)… hablo de Lola Cortés, una gran actriz que me regaló el domingo una estupenda interpretación en un maravilloso musical: Dulce Caridad.

Si les molesta la utilización de tantos adjetivos calificativos, mejor vayan a verla y pónganle los suyos, porque definitivamente generará algunos en su vocabulario y estoy casi segura que no serán negativos.

Dulce Caridad, pues, es el musical Sweet Charity, basado en la película del GRAN Fellini, Las Noches de Cabiria, y nos habla de una jovencita un poco inocente, a pesar de ser fichera en Nueva York. Sí, fichera de esas a las que se les paga por mover el bote. Incluso en esta vida ella CREE y a pesar de las múltiples decepciones amorosas Caridad sigue esperando la llegada del amor.

Las mujeres que esperamos el amor. Vaya… ¡qué novedad!

A veces pensamos que sólo somos nosotras las que enloquecemos de momento y hacemos locuras en búsqueda de ese concepto que se encierra en cuatro letras. Pero, ¿qué creen? Que no es así. Leyendo este post, me di cuenta que también en la Argentina las mujeres esperan/fantasean/sueñan/desesperan/sufren/idealizan/justifican y enloquecen (repito), igualito que las mexicanas.

Utilizamos tácticas que yo hubiera jurado eran meramente femeninas, pero gracias a Maléfico descubrí que ellos son muy similares a nosotras.  Entonces este post podría incluirlos a ellos también en esta búsqueda que realiza Caridad a ritmo de la música y una producción impecables.

Por otro lado ahora está en nuestras pantallas “Todo sobre las mujeres”  (The women) habla de forma “cómica” sobre un grupo de mujeres cuyas vidas tiemblan un poco cuando una de ellas descubre que el marido le es infiel. Meg Ryan (no more botox, please, let´s age gracefully!), de repente se da cuenta de que dejó un poco todo lo que ella quería en la vida para dedicarse a formar una familia… que, claro, era lo que eligió 13 años atrás. “Te enamoras entonces, te dejas fluir”, comenta con una de sus compañeras.

Tanto el musical como la cinta hablan del empoderamiento de nosotras. Claro, de forma diferente.

Mientras el final de Dulce Caridad me sorprendió y conmovió (hasta las lágrimas, ¿y qué y qué?), el de Todo sobre las Mujeres me hizo pensar… “está bien que se den estos mensajes”. Pero lo importante aquí es aprender. Aprender un poco de ellos (los hombres), dejar de sufrir tanto por amor. Sí, señores y señoras, porque ¡ah!, cómo nos gusta sufrir por amor.

Hoy recordé que es algo así como genético, leí este texto y me di cuenta que no soy la única loca.

Y bueno, hoy me inspiré pensando que esto es un trabajito como para nosotras, que podemos tomarlo en nuestras manos y ser las heroínas de la película. ¡Demonios¡, aunque nos rompan el corazón, aunque las culturas nos separen, aunque en determinados momento sintamos que nos caemos al barranco o nos sintamos solas o nos bateen, ¡basta de sufrir por amor! Mejor, gocémoslo. ¿Qué no estamos aquí para eso?

Caridad cree en el destino “el veleidoso dedo del destino”, y vive esperanzada. ¿Qué nos impide a nosotras hacer lo mismo en lugar de amargarnos la existencia? Qué tercas que somos en sufrir y sufrir. Mejor hay que gozar y gozar. Con nosotras, con ellos.

Ya sabemos que si la estamos pasando mal, “esto también pasará”… ¿o no?

Por eso… les dejo música inspiradora que, además, me trae grandes recuerdos, piénsenlo, cántenla. ¡Báilenla!

Aquí, las mejores frases:

“Parece que este es un trabajo para mí,

Entonces, todos síganme,

Porque hace falta un poco de controversia…

Y se siente tan vacía la vida sin mí…

Enjoy!

:P

Gracias, comenzando…

El Día de Acción de Gracias es, por lo que he leído y escuchado, la fiesta favorita de los gringos. ¿La razón? Es una fecha en la que se reúne la familia y los amigos sólo para agradecer.

Casualmente viene muy cerca de Fin de año cuando muchos de nosotros (los que no tenemos esa fiesta) hacemos una reflexión sobre lo bueno y lo malo de todo lo vivido.

ist2_5831265-life-s-enjoyment.jpgAyer me llegó un correo electrónico recordándome la fecha, en el que el autor agradecía a varias de las personas que estamos en su vida. ¡Fue realmente conmovedor!

Yo acabo de hacer un ejercicio –incompleto- sobre el agradecimiento que más adelante publicaré.

Mientras tanto, les quiero preguntar, ¿qué quisieran agradecer de este 2008?

Estamos a buen tiempo de hacer una reflexión.

Mientras, les comparto algo de la página de Gwyneth Paltrow, disculpen si no lo traduzco, pero es muy largo, ojalá lo puedan disfrutar.

¡Gracias a todos ustedes por formar parte de mi vida!

Con mucho amor,

Cris.

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Dennis Genpo Merzel:

So, let me speak to the one who is Human.

I am the Human in all aspects of being human. I am not you, you are separate from me. I have my own thoughts, memories, desires and emotions. My feelings can be hurt. I can feel discontented, alienated. I can feel pain, the pain of rejection, of criticism, of loneliness and loss. I have fear, anger and resentment. I wish that other people, the world, and even the self, were different. I frequently want things to be other than they way they are.

Now let me speak to the other side of you as a human being. May I please speak to Being?

I am Being. I just am. I am the I am-ness of life. I am pure awareness, pure stillness, silence. I am unmoving. I have no preferences or judgments; I don’t need things to be other than the way they are. I don’t suffer because there is no me to suffer. I have no center, no boundaries or limits. I am all things. I am the world, I am the universe.  Everything is a manifestation of me, complete, whole and perfect just as it is. I am complete contentment.

If we think of these two opposing voices, the Human and Being, as opposite ends of the base of a triangle, I’d like now to speak to the apex, which includes and yet transcends these two aspects. Now may I please speak to the one who consciously chooses to be a Human Being?

I am the one who consciously chooses to be a Human Being. As this voice I am grateful for this life. I am satisfied and happy. I feel great appreciation and great joy. Very often, when I am stuck only in the Human side and am not including my Being-ness, I want things to be other than the way they are. From the Being side, everything is perfect, complete and whole as it is. As a Human Being I feel great compassion for this and all others’ humanity, for just how difficult life can sometimes be. And so I feel empathy and compassion for all beings. I am grateful and I give thanks for this life, this world.

– Dennis Genpo Merzel
Zen Master Dennis Genpo Merzel is the founder of Kanzeon Sangha, an international Zen community, and abbot of Kanzeon Zen Center in Salt Lake City. His latest book is Big Mind, Big Heart: Finding Your Way  www.genpo.org.

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Michael Berg:

During this time of Thanksgiving, we can inspire greater “thanks-giving” by understanding the spiritual importance of being grateful.

There are many things in our lives that give us pleasure, joy and fulfillment. Our relationships, material possessions, position in life, food, music – there are so many things from which we draw enjoyment.

But on a deeper level, what gives us the joy and fulfillment is the internal Light and energy within these things. When we feel love from our relationships, nourished from our work, enjoyment from a good meal, what we are actually enjoying is the energy and Light within those things.

Furthermore, there is an important Kabbalistic concept that states that we are only receiving a small percentage of the joy and fulfillment all these things can give us. Whether it’s the joy we feel with our spouse or friends, or the happiness and love we feel towards our kids, right now, at this moment, our experience can be many times greater than what it is (even if it’s already good). This is because our joy and fulfillment is dependent and exactly correlated to our appreciation of these blessings.

More energy, and therefore fulfillment, can be flowing to us – when we strengthen and grow our gratitude. Appreciation and giving thanks actually unlocks more Light and energy from relationships and even physical objects, so that in turn, we can receive more fulfillment from them.

Therefore, the reason we want to appreciate the people in our lives and our gifts and blessings on Thanksgiving (and hopefully every day) is not because “we should” or “it’s the right thing to do.” Rather it is because the joy we feel from these blessings and gifts is exactly correlated to the appreciation we have for them.

This holiday season, take time to focus on and grow yourgratitude for what you already have, the relationships you’ve nurtured over the years, the qualities within that you’ve been blessed with at birth, and the material items you have worked so hard to acquire and make your own. Try to focus on the gifts you usually take for granted or a relationship that you realize you have not focused your appreciation on enough.

Giving thanks will awaken even more Light and energy within those gifts, thereby filling you with even greater fulfillment, joy and peace.

– Michael Berg
Michael Berg is Co-Director of the Kabbalah Centre.

Latamatch es lo de HOY

Como no puedo publicar ese video en Ciudad de Blogs, lo hice en mi blogspot.

Así que si usted quiere divertirse (y no ha leído ya aquél post), pase por aquél lindo y colorido (y, popular, jajaja) lugar:

http://latamoderna.blogspot.com/2008/11/latamatch.html

Si le da flojera, sólo dé click aquí.

Gracias.

¿Te admito o no te admito?

Bendito Facebook, se ha convertido en un monstruo atrapamundos.

Leía el blog de la Cin que escribe sobre esto de “si no me admites ya no somos amiguis”… y me sentí totalmente identificada.

Hasta hace sólo unos meses el Facebook era una herramienta equis en mi vida. La abrí hace unos añitos porque Sean me invitó. Yo no conocía a nadie que tuviera esa red, lo “in” era el famoso Hi5 al que tampoco le entendía, pero con el que me podía dejar mensajitos con gente que no veía hace años.

Lo interesante de estos lugares es que no necesitas tener ni el correo electrónico de la persona, pues los mensajes que le envíes a su bandeja de entrada o en su muro les llegan directamente a la dirección de su preferencia. ¡Mucha privacidad! ¡Mucho anonimato!… ¿En serio? Nooooo…

Después de tiempo de alejarme de las redes sociales, cierto individuo adicto a ésta en particular, me dijo que la mejor forma de contactarlo era a través del chat del Facebook. Yo con mi cara de asombro, y mi ojo “así” (Jajajaja… chiste local) le pregunté (asombradísima) ¿Tiene chat la cosa esa?

Pues sí. Y entonces, mi vida social cambió.

Me volví adicta. Poco a poco fui utilizando la herramienta para lo que es: formar redes. Fulanito conocía a sutanito y éste a mengano y éste al mequetrefe aquél y así… fui agregando a mis conocidos. Eso sí, a diferencia del Hi5, aquí sólo admitía (y admito) a “conocidos”. Nada de que “fulano te quiere conocer”, por más guapo que esté (jajaja… con sus excepciones que confirman la regla). Pero he alcanzado un punto de preocupación. Sí, ya me hartó.

Explícome.

En determinados círculos si no tienes una cuenta no eres nadie. No existes. Neil. Nothing. Blank. Zero. Vales gorro. Poco a poco la gente se va integrando y entre todos vamos descubriendo algunas aplicaciones útiles: como el recordatorio de cumpleaños, la invitación al evento del próximo fin de semana, etcétera. Es como un Outlook bien nice.

Pero llega un momento en que es demasiado. Diría mi amiga Luisa “el que busca encuentra”. Y está bien que uno se divierta haciendo comentarios sin sentido en los muros o los estados de otros amigos (que algo así como hoy quiero contarles cómo me siento o qué quiero), pero a veces creo que ventilamos demasiado.

Claro, esto es al gusto de cada uno, pero me pregunto si ya estamos llegando al “ah… fulanita se casó y no me invitó. Me enteré por su Facebook”, o, como dice Cin, “si no me admites ya no eres mi amigo”. ¡Tamale! Confieso que yo he admitido a un par de personas “por compromiso” (silly me, I know), pero me sentí ¡presionada socialmente! Chale…

Qué enfermedad. Creo que lo voy a cerrar.

Ah… pero cuando viene ese pensamiento a la cabecita, también recuerdo cómo encontré mi refrigerador “por la red”. Un simple anuncio de “se solicita refrigerador urgentemente, ¿alguien vende uno?”  en mi estado y ¡puaf! Una maravillosa oferta llegó a mí. Al día siguiente tenía refri nuevo y funcionando en la cocina de la Laticueva. O cuando por este medio conocí a nuevos amigos o me reencontré con aquél pollo, mi amigo del Kinder (sí, sí, del Kinder).

No sé si sea bueno o malo, pero todo con moderación funciona.

Ahora mismo estoy en etapa “facebookgrincheana” y no pienso admitir a nadie (a menos que sea mi hermano). Denme chance. Me estoy desintoxicando.

¿El teléfono de un siquiatra? ¿Alguien?

Actualización:

Estudios realizados por la Universidad de Georgia hablan de un problema cuando:

“Reflexionan profundamente sobre el hecho de haber regado las plantas o llevado un suéter ajustado a la oficina; actualizan constantemente su “estatus”, tanto, que casi se adivina que publicarán una crónica sobre su travesía al baño.”

Anyone?

Una rápida nota

Bueno, al parecer hoy es el día en contra de la Pornografía Infantil. Me mandaron información y creo que todo parece muy fuerte. No sé qué decir.

Creo que de alguna u otra forma muchos niños han (hemos, en tiempo pasado) sufrido algún tipo de agresión sexual: un toque de forma QUE NO NOS GUSTABA, ser partes de algún ritual o acto (desde voyerismo hasta ser partícipe) hasta la violación. Y viene de inmediato un sentimiento de injusticia, de horror, de repulsión.

No quiero colgar ningún tipo de adjetivo a las personas que sienten algún tipo de placer al realizar este tipo de actos o verlos. Sólo puedo decir que es gente que necesita ayuda siquiátrica, pues a mi parecer es totalmente antinatural.  No soy experta pero no puedo siquiera pensar que lastimar o invadir la privacidad, el cuerpo de un pequeño no sea algo “no normal”.

Vienen a mi mente imágenes de cintas como “Lyla 4 Ever” y “Efecto Mariposa” y me dejan una tristeza infinita, sin mencionar recuerdos, propios y extraños.  Qué fuerte, lo sé.

Hoy sólo quiero pedir solidaridad. Solidaridad para que construyamos un mundo en donde los niños cuenten con la básica integridad física, moral y sicológica y para que las personas que se dedican a la pornografía infantil y la pedofilia, sean tratados seriamente.

Es todo lo que tengo que decir.

Por una vida sin pornografa infantil ni pedofilia

Gracias.

Un guardián diabólico

“¿Sabes para qué sirve el dinero? Para comprar a tus demonios.

“Aunque igual ya te has dado cuenta que son todo lo sobornables que yo quisiera. Debe haber una técnica para corromper a tus alimañas más dañinas. Una especie de opio para fantasmas, algo que no te traiga más problemas de los que te quita. Aunque claro, yo no quería pensar en el amor. Siempre me ha molestado esa palabra. De hecho, me abochorna. Y cuando su significado me agarra desprevenida y se me mete por las venas, ya sabes lo que pasa: todo lo rompo. Crash y crash y crash.

“Ahora mismo te cuento cosas de mi vida tratando de que no me juzgues mal, pero también haciendo todo lo posible para que al fin me odios como Dios manda. ¿Captas la idea, Darling? Imagínate el odio de Dios; ahora prueba sentirlo en contra mía. No negarás que es el efecto que consigo cada vez que me pongo en plan intransitable. Puede haber mucha gente que me desprecie, o que menosprecie, pero si un día sientes que de verdad me odias, acuérdate de todo lo que te pinche amo: soy el amor apache de tu vida.”

Palabras de Violetta grabadas en un KCT.

Diablo Guardián.

Javier Velasco

Pues sí, lo he retomado. Después de leerla en Demasiado Ego, decidí dejar la Metafísica por un rato y meterme en la literatura de nuevo. Tomé mi gigante libro y me resigné a hacer horas y felices días al trabajo, siempre acompañada de Big, digo, Pig y Violetta (con doble T, ah qué manía la mía de repetirlo, pero si no, no sabe).

Ya que me he hecho de como cinco libros (Tokio Blues, recomendación específica, de Violeta [con una T]  y Cuerpo prófugo, recomendación de la Vanidades de alguna revista especializada) y de que prontito tengo que devolver a Pig, decidí retomarlo; volver a Nueva York y a los 16 años.

Es la primera obra que leo de Velasco, pero me impresiona cómo puede convertirse en Violetta… o, más bien, cómo puede crear a Violetta de esa forma. Diría Raúl Mejía, “si lees 150 páginas de ese libro, no podrás dejar de leerlo todo”.

E, increíblemente, hice 40 minutos a mi trabajo. Con todo y retraso de metro. Tal vez el frío afecta a las personas. No lo sé, pero me gusta que estén afectadas. Me gusta el frío. Y el cine. Y Michel Gondry. Y ser Gitana. Y exótica. Y simple. Y escandalosa.

Y el amor, ese que a mí no me abochorna. Y desvariar, porque esto, definitivamente no tiene sentido. Así como el frío y dormir sola por las noches (o dormir sola en las noches de frío… y de estrellas… y de lluvia…). Todas esas cosas que hacen poco sentido en nuestra cabecita. O al menos, en la mía…

Carrera-Caminata Avón Alrededor del Mundo Contra el Cáncer de Seno.

La publicidad decía así: “¿Sabías que 1 de cada 8 mujeres es víctima potencial de cáncer de mama? ¡Participa y salva una vida!” 

Este evento se ha realizado en varias sedes a nivel nacional: Celaya, Ciudad de México y Monterrey.  

Tengo que confesar aquí que no tenía ninguna intención de participar en este evento, pero Reyna me casi-obligó, je. Era en domingo y la cita a las 7 de la madrugada (¿¿¿en domingo???). Al final acepté participar con toda la flojera de mi corazón, como voluntaria, pues mi cuota económica mensual dedicada a la filantropía se había ocupado ya y si se quería participar como corredora, había que pagar, entonces opté por aportar mi trabajo. Me dieron a escoger entre varias zonas y, por supuesto, me quedé en la entrega de flores.  

Por fin llegó el día y con todo el dolor de mi corazón y ante un nuevo horario (el de Invierno), me puse mis tenis, agarré mi chamarra y me dirigí a lo desconocido en metro. Obviamente todo lucía muerto en la estación cercana a mi casa (recuerden: 7:00 a.m. en domingo) y hasta el tren tardó como 10 minutos en pasar. Pero una vez arribados a la estación “Auditorio”, donde era la cita, todo cambió. 

Fue impresionante ver los ríos de gente… en especial de mujeres que vestían playeras y gorras rosas. Todas con una expresión muy peculiar en sus rostros.  

Emerger del subterráneo al Paseo de la Reforma fue también impactante. Globos rosas, música, altavoces; más ríos y ríos de mujeres de todas las edades, colores, condiciones socioeconómicas y sus familiares se perdían en el horizonte. Lo único que quedaba era recuperar el aliento y buscar a las personas con las que ibas.  

Mis compañeras y yo nos quedamos un buen rato frente a las mesas de las flores esperando instrucciones… que pasara algo. No podíamos ver el inicio de la carrera, pues estábamos en la recta final. Nuestro puesto de trabajo consistía en tres enormes tablones plagados de alcatraces y jurábamos que era una locura pensar que fueran a terminarse. Secretamente alguna pensaba “qué desperdicio de flores”.  

Pero más o menos a las 9 de la mañana todo cambió. Miles de mujeres llegaban, con la cara roja, el corazón agitado, sudor en el cuerpo y la satisfacción de haber concluido la caminata. Llevaban cosas que les iban dando al finalizar: comida, bebidas energizantes y una medalla. Entre el mundo de gente que fue llegando por espacio de más de una hora, puedo decir que el 98 por ciento eran mujeres y el restante 2 por ciento, hombres y perros. Sí, perros con sus camisetas y gorras (lo que quiere decir que pagaron por inscribirlos). 

Es indescriptible la sensación que te puede regalar este tipo de sinergias… Gritos, porras, aplausos, flores, sonrisas. Todo mundo echando porras a las mujeres, recordando que hay que cuidarse y que la prevención está en nuestras manos. La energía era mágica, fuerte, vibrante, palpable. Todas; rubias, morenas, fresas, no tan fresas, niñas, quinceañeras, adolescentes, veinteañeras, treintañeras… octogenarias; en muletas, en carriolas, en sillas de ruedas, a un pie. Con lentes, en compañía del Ipod, con las amigas de la secundaria, con el marido, con los hijos. Altas, chaparras, gorditas, profesionales en la caminata, con bastón, sin él. Con cabello, sin cabello; lentas, rápidas; sonrientes y serias. Todas teníamos un objetivo en común: hacer conciencia. Y, claro, brindar por nosotras, brindar por todo lo que sí se puede hacer. Por supuesto, las flores no nos alcanzaron; más de 10 mil personas pisaron esos pasillos de la Ciudad de México.  

Este tipo de energía, de alegría en multitud se debe experimentar alguna vez en la vida. Te sientes parte de algo; sientes que estás haciendo la diferencia. Es genial. Es mágico. Salí de ese evento con mi playera rosa y feliz… con sueño, eso sí, pero con el corazón llenísimo, satisfecha. Y, claro, agradecida con Reyna que me insistió en ir y con todas las mujeres que ese día me regalaron ese cachito de lucha. Entonces me dirigí a la segunda cita del día: Chefs al Rescate, pero esa es otra historia.