Hello world!
LA LATA ES NEW IN TOWN
Hoy es mi primer día aquí. Mi primer texto. Mi “primera vez?.
Tengo que admitir que estoy un poco sorprendida. Fue una grata sorpresa encontrar en mi correo el anuncio de que ésta Lata tiene un nuevo espacio. Muchos de los primeros que me leean por este sitio serán invitados personales y espero que muchos otros vayan llegando por “accidente?, de esos que no existen. Los que ya me conocen hasta sabrán que tengo otras facetas, como Viajera y como capsulera en radio. Y espero que este lugar esté lleno de todos esos rostros que me componen, que me forman y que día a día van haciendo una Lata más… Lata.
¿Cómo se puede hacer “una buena entrada? cuando se es new in town?
Bueno, entonces. Hola y bienvenidos a todos los aventureros que se han dado la oportunidad (y tiempo) de llegar hasta estas líneas y… leerme.
Hoy quiero hablar de algo que me preocupa. Se trata de los trabajos-la edad-el sexo.
Estoy indignada. ¿Desde cuándo tener 31 años nos hace viejos? Y mejor no hablo de 32, 33, 34…
Acabo de recibir una oferta laboral. Dice así: Sexo: femenino. Estudios: Egresado de Ciencias de la Comunicación. Edad: de 25 a 30 años… (FX rechinido de disco LP, de esos que ya no existen).
Chale… No entiendo por qué de 25 a 30 años. ¿Es en serio? ¿A partir de los 31 dejas de ser “laboralmente deseable?? Ya sabemos que después de los 30 nada es igual… pero siempre pensé que había muchos más Pros que Contras. A partir de los 30 eres independiente, económica y físicamente (o eso espero). A los 30 las mujeres estamos entrando en la década de (dicen) la mayor actividad sexual. A los 30 ya has pasado por uno que otro fregadazo y si te pusiste las pilas, has aprendido una que otra cosita. A los 30 hay un reencuentro con Venus… o algún otro planeta, y te replanteas un montón de cosas.
Está bien, ya sabemos que desde los 25 la piel empieza a perder elasticidad y que debemos usar un montón de cremas y demás cosas para conservarnos lind@s, pero también es una parte que disfrutamos un montón (al menos, a mí me encantan todas esas cosas).
En los 20´s te dedicas a saber qué onda. Para empezar, ¿por qué demonios escogiste ésa carrera? ¿Realmente te gusta? “Hay que hacer currículum?. “Chamba, chamba?. “Ay, quiero un galán?. “Mis amigas son más guapas que yo?. “No me vuelvo a poner peda?. “¡No me he casado y ya tengo 27!. “No vuelvo a venir al trabajo sin dormir una sola hora?. “Arggg, ¡¿cómo demonios pagaré mis tarjetas de crédito?! Maldita tienda departamental que ofrece cosas tan..? “Le pediré a mi papá un auto nuevo, el mío ya está muy viejo.? “Ay, sí me caso con él, es tan lindo, no importa que tenga mamitis.? “Algún día pondré mi depa con mis amigas y seremos como FRIENDS.?…
Y le podría seguir… A los 30 las cosas creo que cambian un poco. Hace un par de noches una amiga me decía que ella “recomendaba ampliamente cumplir 30 años?. ¡Yo también! Muchos pensarán, “pobre vieja, ¿qué más le queda decir si ya los cumplió??. Pero no lo digo por mí, sino por lo que veo y percibo.
Ahora bien, si en los 30 uno va entrando a la plenitud… ¿¡cómo es posible que esa sea la edad límite… o deadline (¡qué terrible palabra!) para conseguir un trabajo decente!? Indignante. ¿Quién dice que una persona de 35, 40, 45,50… no tiene la misma capacidad que alguien de 27? ¿Y la experiencia? ¿Y los conocimientos adquiridos?
¿Y qué pasa con lo del sexo? ¿Por qué seguimos viviendo un lugar donde todavía es legal hacer este tipo de discriminación laboral? Y que conste que en la oferta decía “Femenino? (con lo cual supongo que debo de sentirme halagada).
Recuerdo que algún día me encontraba buscando trabajo en un pueblo inglés llamado Farnham. Un pueblito súper pintoresco y perdido en el mapa de esa isla (Inglaterra). Un pueblito bien Posh (re-fresa, pijo o bien elegantísimo, pues). Un pueblito con harta lana. Y fui a solicitar el puesto a un restaurante de Fish and Chips. No decía en el periódico de qué se trataba, pero era de medio tiempo y la paga no era mala. Cuando llegué a la entrevista don empleador me dijo: “Sí, bueno, en realidad es para cargar papas, por lo que estamos buscando en realidad un hombre, pero no podemos poner en los anuncios eso porque sería discriminación?. La verdad es que no me apetecía cargar costales de patatas, así que le di las gracias y me fui. Pero me pareció bien eso de que no hubiera discriminación sexual… al menos en los anuncios clasificados, digo, porque de todas formas fui discriminada por mi poca fuerza física.
Y fui observando el tipo de personas que trabajaba en los lugares. Me alegró ver que en las cadenas de supermercados Sainsburys los cajeros eran personas de la tercera edad y que en una cadena española muy grande de ropa (que tiene nombre de mujer, pero con “Z?) había mujeres de más de 30 años trabajando, feas, bonitas, altas, chaparras, gordas, flacas, negras, asiáticas, latinas, inglesas… Muy diferente de aquí (y sé que puedo sonar malinchista, pero ni modo, es mi experiencia). Una prima mía trabajó en esa misma cadena, versión mexicana, y recuerdo que tuvo que ponerse a dieta en varias ocasiones porque “no podía ser mayor a x talla?. Además tenía que ser “bonita”. Qué pena…
No estoy diciendo que aquél país sea mejor que éste. Nop. Sólo hago una reflexión acerca de cuándo ser mujer es mejor que hombre y cuándo tener más de treinta reduce tus capacidades a… ¿cero?
Señores empleadores, revisen qué es lo que buscan en un empleado… ¿el look? ¿la energía? ¿la capacidad? ¿la experiencia?
¿O será que ponen no más de 30 años para no pagar más de 5 mil pesos al mes? Total, ellos seguro viven aún con sus pas.
Interesante… No había pensado en ello.
