MUJERES QUE SE DECIDEN POR EL AMOR
Ya, lo he decidido. Y que conste que no estoy buscando, sólo lo decidí.
Por supuesto que me gustan los hombres guapos, aunque los prefiero inteligentes. Altos, de preferencia. Que sepan reír y tengan paciencia. Que sepan escuchar y tontear. Ya sé que suena a gay, pero lo quiero heterosexual (por favor). Estoy a punto de sonar a anuncio clasificado de periódico provinciano, así que mejor me remito a la historia.
He visto a mi alrededor, analizando el terreno con microscopio. Artistas, prohibidos por las amigas. “Búscate un hombre que tenga una quincena segura, que sea estable y que te quiera?. Aquí es donde me imagino un desierto airoso… y una paca de paja volando por ahí.
Sería divertidísimo andar con un pintor: “Puchunguis, ahora píntame desnuda, pero quítame las patas de gallo?. O un escultor “No, terroncitodeazúcar, quítale masa aquí y pónsela allá?.
Pero no, según mis amigas un artista no es lo adecuado. A pesar de que tenga varios a mi alrededor y tenga que mentalizarme “Imagínalo con la cara del vecino, en su playera sin mangas y su panza chelera mirando televisión los domingo con los cuates?, artistas no. ¡Caray! Cuando una está a dieta se le antoja más el dulce, ¡¿por qué me dijeron que artistas no?!
Casados, la neta no. Pido exclusividad, porque la doy. Tachados muchos apuntados. Entonces… veamos, ¿contadores? Mmmmm… no conozco muchos, y los que conozco no entienden el idioma que hablo (metafóricamente hablando, claro). “Tengo que ir a bibliotecas… o a donde se junten los contadores, abogados, administradores de empresas y doctores, ah, claro, todas quieren un doctor. Argggg… ¿Por qué no tengo amigos de esos a los que llaman normales??
Sigo el consejo de mis amigas (ellas lo saben todo, por supuesto)… Y renuevo la lista, esa que todas en algún punto de nuestras vidas hacemos. Ya ni sé qué poner porque siempre anoto algo “prohibido?.
Dice una amiga que en realidad no queremos a un viejo apestoso que esté junto a nosotras todos los días, ensuciando nuestro baño o llenando de pelos el jabón; que lo que queremos es apapacho. Entonces que viva lejos es un plus. Nada más nos vemos durante un tiempo, cada quién sigue con su vida, hasta que nos volvemos a topar.
Esta lista comenzó hace un par de meses, con la historia de nuestra amiga Mafalda Muchaspreguntas… Un “inadecuado? se había atravesado en su camino. Llevaba varios meses solita, terminando un duelo importante y con tanto trabajo que no había tiempo para pensar en un galán. Y luego llegó Don Teófilo Muchafama a su vida.
Mafalda recuerda que la primera vez que vio una foto suya pensó “él no es feo?. Y comenzaron una buena amistad. Son buenos amigos… ¡qué bonito! Don Teófilo Muchafama y doña Mafalda Muchaspreguntas son amigos. Es un hombre muy distinto a los que había conocido, así que le llamaba aún más la atención. Inteligente, ¡ni qué decir! Talentoso, dulce… ¿Por qué no? Se “inquietaban? mutuamente, se gustaban.
Cuenta que besarlo la primera vez fue muy raro. Hacía mucho tiempo que no besaba sin estar enamorada. Y en realidad Mafalda quería algo serio con él. “Yo te quiero conocer, Teofi?. Por supuesto, tuvo las palabras adecuadas en el momento adecuado… (¡Viejas! Nos ganan con un buen discurso. Más aún si tienes enfrente a un artista de las palabras.)
Así que iniciaron algo. Muchafama y Muchaspreguntas no parecían una mala idea. Pero Mafalda lo veía como algo “sin prisas? hasta que un amigo cercano le dijo que por qué se negaba la oportunidad AHORA. Y ahí va la Mafalda y dice, “´ta bueno?.
El asunto con Muchafama es que a su edad uno se quiere comer el mundo a mordidas y lo mejor es que él se lo está comiendo. Y ella lo entiende perfecto. Le alegran tanto sus triunfos, que está ahí para compartirlos, aunque sea de lejos. Mafalda no tiene problemas con viajar, ya que su trabajo actualmente se lo permite, y él tiene que hacerlo constantemente. Así que la idea no era mala: lo podría acompañar. De hecho, lo hizo en una ocasión (antes de convencerse de que sí quería algo más serio con él, por supuesto) y fue divertidísimo para ella verlo trabajar.
Entre las muchas cosas que le gustaban de Teófilo Muchafama estaba su constante cuestionarse y su buen corazón. Con todo y todo, era raro ser la señora “de Muchafama?, aunque fuera en teoría y por un tiempo. Todas querían conocer a Don Teofi. Todas eran sus admiradoras. Pero ella, Muchaspreguntas, sabía cómo abrazaba, sabía cómo besaba, algunas de sus interrogantes e inseguridades. Nunca le molestó su apellido, de hecho le divertía mucho. Pero a la vez ese era el problema, él sólo se podía enfocar en una cosa y eso es su carrera.
Don Teófilo nunca supo que Mafalda algún día decidió que sí quería intentar algo serio con él. Se fue a otro lado. Ya no recuerda a dónde fue, si a Vancouver, Colombia o Oaxaca. Pero tenía que seguir volando. Lo mejor (y más desesperante) del caso es que ella lo entiende perfecto. Y está bien.
Don Teófilo Muchafama continúa y continuará brillando porque es un hombre talentoso y trabajador. A pesar de que llenaba el requisito impuesto por nuestras amigas de tener una quincena segura, don Teofi no está con Mafalda. Ya llegará la mujer a la que quiera compartirle consistentemente su Muchafama (y esperamos, lo demás) y ya le llegará su hombre Muchaspreguntas a Mafalda.
Y sí, así lo queremos. Sin listas. De carne y huesos.
Valga decir que las amigas que hicieron esas listas están divorciadas, exiliadas y una de plano se delcaró asexual…
