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LOS NICKS DEL MESSENGER

Hoy me llamo Lata Petite… “Pero recuerda, nadie es perfecto…”. Resulta que esto de los nombres en el mensajero sacan lo más íntimo de nosotros. ¿A poco no? Hoy me llamo así porque hace un par de días conocí en persona a un ciber amigo. Me dijo que no me imaginaba tan chiquita. ¿¿¿???

¿Pero cuándo he dicho yo que siquiera alcanzo el 1.60? NEEEEVVVEERR. Así que para que nadie se espante: soy re-petiza. Bien chaparra, pues. Lo que sigue en mi nick es que me cortaron el pelo bien 80´s, así como el Buki… “Pero recuerda… nadie es perfecto y tu lo veráaaaas”.

Los nicks del messenger revelan mucho, además, que casi casi se hace un mercado libre.

Hoy tengo a:

Pollito en camino… apúrale que ya te quiero conocer.

Princesa: Solicito francotirador.

Bella miseria.

Mlira: vendo WC sedan 91

Maloria. (el mexicano de Malory)

Que partido monarcas, sigan así. Que rica salsita. Tengo patita no tengo patita porque latengo desconchabaditaaaa.

Diosito dame siempre una señal que me haga ver con claridad la opción correcta en el momento de tomar decisiones. Las oportunidades nunca se pierden, las que desperdiciemos… algún otro las sabrá aprovechar.

Rosa trepadora.

A, B o C.

GalBalc {transmitiendo} En vivo por www.resistencia.invasion-fm.com y www.invasion-fm.com

Claro, que siempre hay las “Claudias”, los “Carlos” y la gente a la que no le gusta mas que llamarse “Alex”.

¿Tú cómo te llamas hoy?

VOLVER O NO VOLVER

Estoy en Chilangolandia…

El domingo la Mani, la Machu y la Lata fuimos a Tepito. Al principio muy agusto, podía caminar tranquilamente, mirar la colección de éxitos de oro de la piratería musicaimagen-036.jpgl a sólo $3.5 (mayoreo) y hasta evitar los charcos (de dudosa procedencia). Nos echamos una frutita picada, con harto limón y chilito. La Machu es Tepiexperta y llegamos a los mejores puestos. No tan baratas algunas cosas (mejor precio en los puestos de la calle de Moneda, hay que decir).

Pero como a eso de las 2 de la tarde estaba completamente fastidiada. Había demasiada gente. Quería salir de ahí. Siguiendo a nuestra guía, encontramos finalmente el auto. Llegué al metro “Refinería” a las dos, pasaditas. Tomé el metro. Línea naranja, dirección Barranca. Me bajé en Barranca, llegué al departamento. Cambié mis zapatos. Comí una manzana mientras me alistaba. Lavé mis dientes. Entré al baño. Salí a periférico. Tomé un micro. Llegué a mi siguiente cita: Sushiito, Perisur. ¡Habían pasado doooooos horas desde que entré al metro!

El Centro Comercial hasta el gorro, quería pasar. Quería morder a todos. En ese momento me pregunté “¿Volverías?”

Más tranquila, volví a un lugar muy conocido. La casa de Güevo tiene un olor característico. Entrar me trajo recuerdos. Ya estaba en un lugar “seguro”. Cenita, película… Volví a hace seis años… o siete.

Al día siguiente 8 horas (nomás) pateando, conociendo, re-conociendo; de museo, de compritas. En el corazón del Centro Histórico. ¡AH! Esto sí me gusta. El Gigoló era mi genial compañero de re-enamoramiento de la Ciudad de México.

Cena con Tufick y la Mani… Walmart y un aguacate uruapense en el suelo; un carrito equivocado y millones de carcajadas. Me dolió la panza de reír. Hacía mucho que no me sucedía.

El martes desayuno con Toño, a quien tenía 5 años y medio sin ver. Comida con Surtis… conociendo la Condesa (no eran mis rumbos). Premiere de película, vino con amigos.

Tal vez… tal vez volver.

EL PODER QUE DESTRUYE (texto vetado)

Luis Padua estaba estudiando una maestría en Cine en Londres en mi época en esas latitudes. Fui a visitarlo. Estábamos en la residencia estudiantil donde vivía cuando sonó su teléfono. “Es mi amigo, el mexicano, que estudia conmigo”. Contestó la llamada y le comentó que había una paisana ahí, con él. Me lo pasó y empezamos a charlar. Pensaba que su nombre me sonaba mucho… “Solari… ¿no conoces a Pepe Negrete?”… ¡BINGO! Habíamos hablado varias veces y ahora lo hacíamos una vez más.

Después nos conocimos y nos caímos muy bien. Él sigue por tierras inglesas, chambeando. Viviendo. Y me envió esto, que no se lo publicaron en algún medio para el que escribe… debido a su contenido. Quiero compartirlo con ustedes. Es muy interesante…

Espero les mueva algo… je.

Por Juan SOLARI. Julio 5, 2007

Ojeando las páginas de un importante diario inglés hace sólo unos días, me encontré con lo que creí sería una grata sorpresa… una entrevista al Sup Marcos. La primera que este personaje daba a la prensa extranjera en muchísimo tiempo.

Por fin todas mis dudas (y las del mundo) en torno al repentino desvanecimiento del otrora carismático guerrillero, serían despejadas. Al igual que muchos mexicanos la prensa internacional está interesada en saber los motivos de su evidente cambio de “táctica” y su consecuente degradación como mero observador del teatro nacional… con sombría butaca de última fila.

En el exterior también se ha debatido sobre las diversas especulaciones en torno a ello … desde las clericales (el Adán puro que termina mordiendo de la manzana prohibida de la corrupción económica), hasta las histriónico-seculares (la simple y sencilla falta de apetito protagónico, una vez alcanzado el estrellato en el clímax de la pantomima creada), sin faltar por supuesto lo pragmático (léase, el miedo a amenazas en contra de su familia).

Y en el cotilleo mediático internacional tampoco faltaron las teorías conspiratorias de los motivos de su “altruista” original lucha (como los oscuros manejos transnacionales para hacer de Chiapas un nuevo país fundado con misteriosos y millonarios pozos petroleros).

Pero no, la entrevista a “The Guardian” inglés fue solo una decepción más… Marcos sólo habló del lanzamiento al mercado de su nueva obra literaria… un libro que no, no habla de política, sino de mujeres. Sip, acá de este lado del Atlántico todos se quedaron con la clásica cara de: What? Y su servidor ni se diga.

Marcos se ha convertido en la quintaesencia de la trágica caricatura en que se está convirtiendo México… y su ridículo y patético pasamontañas así lo demuestran. De repente como que todo el guardarropa y accesorios que consolidaban su quasi-fílmica imagen de guerrillero-estrella, producen el efecto contrario. Su raída gorrita, botas, pipa y sobre todo su pasamontañas resultan ahora patéticos. ¿De verdad no se ha dado cuenta que ya no importa quién sea o que lo reconozcan sus amigos de la primaria?

Aunque tal vez el objetivo sea otro… ocultar la vergüenza de haber caído en la propia trampa de sus retóricos ataques al mundo de la política Mexicana… la vergüenza de verse finalmente no en el territorio mítico de Ocosingo, sino en el territorio de las promesas no cumplidas. El autoproclamado Comandante Cero se ha convertido finalmente en eso… ce-ro.

Y si en mis palabras descubren un dejo de rencor escondido, puede que tengan razón. Aunque realmente en el fondo sabíamos que era muy bello para ser cierto, para muchos Mexicanos Marcos fue en su momento la flama de esperanza que todos seguimos llevando dentro para que nuestro país cambie de una vez por todas.

Pero no, Marcos no fue… como tampoco ha sido Salinas de Gortari, ni el cambio del PRI por el PAN, ni el Peje, ni (desgraciadamente) la Virgencita de Guadalupe… por mucho que vayamos a la villa.

La verdad es que el país sigue pagando un rescate por el secuestro de nuestra seguridad, de nuestra economía, de nuestro bienestar, de nuestra imagen ante el mundo, del orgullo de nuestro pasado, del futuro de nuestros hijos y de nuestro pueblo como nación próspera… y la verdad es que da coraje… y da coraje porque los secuestradores y saboteadores de México, somos nosotros mismos.

Aquí ya no se trata de (como reza nuestro Himno Nacional) levantarnos “al grito de guerra” contra “un extraño enemigo que con sus plantas profane nuestro suelo”… nop… los “masiosares” (como en los chistes) desgraciadamente somos nosotros.

Y estimado ciber-lector discúlpeme si no le gusta lo que voy a decir, pero creo que ya es tiempo de que dejemos de echarnos la culpa unos a otros… porque al final si “todos fuimos Marcos” pues todos ya la cajeteamos y nos hicimos bueyes como el meritito y asmático héroe.

Pero no, finalmente y gracias a Dios, no todos fuimos Marcos… todos somos cada uno de nosotros… policías, secretarias, roba coches, dueños de empresas, obreros, periodistas, narcos, enfermeras, políticos etc, etc etc. Y todos tenemos que ya saber nuestro grado de responsabilidad en el caos que vive México y que queremos hacer para cambiarlo… si queremos claro.

Si, mientras cada sector e individuo de nuestra sociedad no acepte su grado de culpa, la situación en nuestro país no cambiará… aunque para aceptar, primero habrá que concientizarse de que hay culpa propia. Desde la participación en cualquier grado de corrupción por mínima que sea de un ciudadano común y corriente, hasta el empresario que explota y mal-paga, el funcionario público que se corrompe, el asaltante que prefiere robar que trabajar, o el narco que disfruta sintiéndose Al-Pacino en “Scarface”.

Una cercana amiga mía trabaja para una importante empresa de medios en el norte de México y no cuenta con ninguna prestación de ley… ni Seguro Social pues… y esa es una empresa de medios que debería tener un código moral por encima de otros, como para estar en condiciones éticas de reportar las fallas de otros con el poder que le da el periodismo… y de ahí pal Real.

La pregunta verdadera es: ¿hasta cuándo realmente queremos seguir viviendo como vivimos? Digo, porque la verdad no creo que los que tienen el poder económico, en el fondo realmente disfruten ver la desesperación por falta de dinero y oportunidades de los de abajo (como decía Mariano Azuela) y a su vez estén tranquilos de no poder salir sin guaruras por miedo a ser atacados por esos mismos, así como tampoco creo que el político o policía corrupto viva del todo tranquilo tomando dinero del narco, sabiendo lo peligroso del juego y los riesgos que esto impondrá sobre su familia.

A los señores empresarios narcotraficantes ahora hay que hablarles así, con respeto… no por nada México ha sido nombrado el segundo país con más muertes o desapariciones de periodistas en el mundo… y nuestros amigos de Azteca norte así lo atestiguan.

El asunto es: ¿a estos señores del negocio de las drogas de verdad no les importa vivir en el mundo de violencia y sangre en el que viven?… o sea, las escandalosas retribuciones económicas del “bizne” son obvias…¿pero, de verdad valen la pena con respecto a la tranquilidad y seguridad de su familia?

Es bien sabido el poder que por ejemplo ostenta “El Chapo” Guzmán, sin embargo ya ha tenido la experiencia de vivir en una cárcel varias veces y se dice que en junio del 2005 en una operación antinarcóticos, su hermano, dos sobrinos y una sobrina fueron aprehendidos, junto con la incautación de nueve casas y nueve vehículos de lujo… irónicamente él escapó.

Los Salinas tuvieron y ostentaron todo el poder imaginable en México, sólo para encontrarse años más tarde como los protagonistas de una tragedia griega… la verdad no sé cómo Carlos no se ha arrancado los ojos como Edipo.

Se dice que el “Señor de los Cielos” tomó la decisión de irse a Chile de incógnito y con la intención de dejar el narcotráfico a instancias de un compadre suyo quien le dijo: “Ya compadre, deje eso. ¿A poco no disfrutas a tu familia? Tardas hasta cuatro meses sin verlos”.

Pero la verdad es que es muy difícil saber qué pasa por la mente de la gente que maneja estos negocios… semi-imposible para el humilde mortal Mexicano saber de los intereses, tejes y manejes que se den en las alturas.

Por lo pronto el país guarda cierta reminiscencia con algunas pinturas de Goya en donde el dolor, el sufrimiento y los más brutales instintos del ser humano se muestran de forma grotesca y deprimente.

Directores de control de drogas asesinados a plena luz del día, unos cuantos Mexicanos en la Lista “Forbes” como los más ricos del mundo mientras millones otros siguen en la pobreza extrema, ataques frontales a familias de gobernadores, periodistas desaparecidos, exgobernadores casi-extraditados a EUA por casos de drogas, la oposición que sigue sin encontrar la brújula, Calderón y su ya temprana y evidente dorada-medianía, Fox que sigue sin entender que ya se fue, los cárteles del Golfo, Sinaloa, Tijuana y Juárez, la bruja del este y del oeste, los W’s, Y’s y Zetas… y etc, etc etc.

En fin señores… ¿Quién tiene el poder en México?¿el narco? ¿el ejército? ¿el PAN, el PRI, el PRD? ¿los mega-magnátes Mexicanos?

¿Saben qué? La verdad es que en estos momentos no importa quién tenga o quiera tener el poder… en estos momentos el poder en México es el poder de destrucción del mismo.

Y mientras tanto los modernos héroes… la esperanza de los oprimidos… aquellos que quieren hacer “el verdadero cambio”… lanzan al mercado internacional sus “obras maestras de la literatura” saboreando una bocanada del mejor tabaco, con una pipa… “desde un lugar, en la selva Lacandona”.

CUATRO PREGUNTAS DE VALOR EN LA VIDA

 john-joko.jpg

Sólo hay cuatro preguntas de valor en la vida: ¿Qué es sagrado? ¿De qué está hecho el espíritu? ¿Por qué vale la pena vivir? Y ¿por qué vale la pena morir? La respuesta para todas es la misma: sólo amor.

Don Juan de Marco (Johnny Depp)

PÁTZCUARO DE MIS AMORES (UN VIAJE AL PASADO II… para que se anime Surti)

Retomando un poco nuestro viaje por tierras purépechas, estamos de camino a Pátzcuaro después de haberle dedicado un par de horas de nuestro día a Tzintzuntzan, el que con sus Yácatas nos dio la bienvenida a estos territorios.

calles-de-patzcuaro.jpgMireya, Sean y yo sólo pensábamos en ingerir los sagrados alimentos del día, así que al llegar a la ciudad lo primero que hicimos fue buscar un lugar donde sirvieran “menú” o, como se conoce en México (si eres de España, favor de creerlo) “comida corrida”, el cual generalmente incluye sopa, pasta o arroz, guisado, tortillas y agua; a veces (y si te portas bien) hasta postre; todo por una cantidad que puede ir entre los 25 y los 70 pesos.

Encontramos un restaurantito justo en la calle que comunica las dos plazas más famosas del lugar. Nuestro amigo anglo-japonés se lanzó a la aventura y pidió lo mismo que nosotras: Sopa Tarasca, arroz, pollo con mole negro y flan (de cajita). El primer platillo es una mezcla entre sopa de frijol y de tortilla, con chile negro seco, crema y quesito desmoronado, ¡un manjar! De lo demás, ni qué decir, comimos tanto que tuvimos que caminar mucho para bajar el festín.

patzcuaro-estatua-plaza-don-vasco-smll.jpgAhora sí, bien servidos, nos dispusimos a recorrer los callejones, peleando de vez en cuando con ráfagas de lluvia. No sé porqué asocio Pátzcuaro con lluvia y amor, romance y muerte. Tal vez sea porque el clima es húmedo debido a su cercanía al lago, o porque aquí me re-enamoré de mi ex (al final no muy efectivo el pueblo), quizá porque en celebraciones de Día de Muertos no hay otro lugar en la Tierra mejor que Pátzcuaro para acercarte al mundo del culto a la muerte.

Estas tierras son un no tan silencioso testigo del pasado, mirando hacia el presente. Sus calles empedradas o pavimentadas, con edificios de estructura idéntica, blancos y marrón, con tejados en triángulo, con letreros lo menos llamativo posible, le dan la bienvenida al visitante.

patzcuaro-1.jpgCaminamos hacia la plaza Don Vasco (nuevamente Vasco de Quiroga se nos mete entre los pies) y nos sentamos en una de las grandes bancas. Por ahí un grupo de jóvenes le regalan al curioso (propio o extraño) la danza de los viejitos. Los niños miran atentos, sonriendo y tal vez creyendo que sí son ancianos los que bailan. Vendedores hippies ofrecen sus artesanías, sus joyas hechas con piedras extraídas de quién sabe dónde o cachivaches antiquísimos. No falta la señora que quiere que a fuerza le compremos alguno de sus manteles o carpetas, o la que quiera que Sean sea todo un macho, de esos de las películas de Jorge Negrete (con todo y sus ojitos rasgados) y nos conquiste, a las dos, con una rosa (para cada una, claro está). El vendedor de globos no puede faltar y el niño que hace berrinche para que la mamá le compre uno (¡de Pokémon, de Pokémon!) tampoco.

Visitamos el centro de atención turística y no sirvió de mucho. Nos metimos en algunas de las casas que rodean la plaza y sus patios centrales, coronados por arquería y macetas, nos hicieron enamorar aún más del sitio. La Casa de los Once Patios (de los cinco patios, actualmente) también es un lugar mágico. Entre artesanías, telares a la vieja usanza y rincones románticos disfrutamos de visiones del pasado mientras la lluvia coartaba nuestros ánimos de seguir caminando.

Cuando por fin el cielo se cansó, salimos por la calle que lleva directamente hacia la Basílica de Nuestra Señora de la Salud y que es uno de los caminos más bellos del mundo. Las iglesias con su apariencia viejísima y gente cargada de flores, los mercaditos de artesanías y los puestos de gelatinas con rompope nos recuerdan aquellos tiempos que sólo conocimos a través de los relatos de los tíos o abuelos.

La Basílica es grande, alta y es visitada por miles de fieles a lo largo del año a rendirle tributo y a pedirle a la virgen que les ayude en sus sufrimientos y los alivie.

camara-sean-232.jpgSeguimos en nuestro recorrido y llegamos hasta la plaza de San Francisco. El extranjero encuentra totalmente “charming” el mercadito en donde las marchantas se pelean por el cliente y el olor a pescado nos hace huir.

Casualmente entramos a la biblioteca pública y nos atrapa. Es hermoso, con su gran mural y su techo altísimo, ¿quién hubiera imaginado un sitio así justo enfrente del lugar más atestado de transporte público, ruido y gritos de los alrededores? Junto hay un tianguis de artesanía que inmediatamente capta los flashazos de la cámara de Sean.

vendedores-en-patzcuaro.jpgDespués, llegó el momento de ir por la famosa nieve de pasta. En el portal Hidalgo sobrevive una de las tradiciones más antigua de la zona, la de las nieves. Hace más de cien años un lugareño, don Agapito Villegas, inventó la secreta fórmula que ha pasado de generación en generación y que ha conquistado los paladares de casi todos los visitantes. Nos lanzamos a la aventura helada y casi lo logramos, sólo faltó un cuarto para terminar el vasito, “demasiado dulce”, decimos.

Subimos al Cerro del Estribo desde donde la vista del lago y de la isla de Janitzio es fantástica. Pero lo que se lleva la tarde es otra cosa. Nos detenemos a disfrutar y algo nos llama la atención; un toro anda suelto cerca de nosotros. Al parecer se siente solo y quiere hacer amigos, por lo que se nos para enfrente y trata de coquetearnos. Lo logra por momentos, pero no nos arriesgamos demasiado y decidimos retirarnos.

Es hora de marcharnos, la luz se está extinguiendo. Nos llevamos un buen recuerdo de la deliciosa comida ingerida, nos llevamos un pedacito de Pátzcuaro en nuestras cámaras y nuestros corazones.

Hemos aprendido que bien vale la pena conservar las tradiciones, respetarlas para al final, poder, todos, disfrutarlas.

Así es Pátzcuaro, un lugar donde la tradición no ha muerto… aunque la huesuda “Catrina” nos diga lo contrario.

P.D.: “La Catrina” es la representación de la muerte, es un esqueleto de mujer elegantemente vestida y famosísima en la época de Noche de Muertos; surgió de la mente del artista mexicano José Guadalupe Posadas.

UN VIAJE AL PASADO, ENTRE PIRÁMIDES (Para que se le antoje a Surtido Rico)

yacatas-zinz.jpgRecorrer Michoacán es toda una experiencia. Y no sólo hablo de encontrar el autobús que nos lleve al destino, de viajar con pollos junto a nosotros (en caso de que viajemos en tercera) o de no olvidar la música adecuada para el trayecto, si optamos por automóvil. Este estado ofrece un maravilloso abanico de posibilidades, de colores, de aromas, de sabores, de sonidos.  

Cuando eres oriundo de estas tierras, en realidad no adviertes los grandes árboles que te ofrecen su sombra para descansar, o cuán buena y variada es la comida. Mucho menos te ocupas de conocer la historia y saber quién fue el famosísimo don Vasco de Quiroga. Así que decidimos dejar detrás nuestra ignorancia y lanzarnos a la aventura al ritmo de una pirekua (música típica purépecha) a todo volumen. Dos mexicanas y un anglo-japonés nos cargamos con cámaras, algo de dinero y zapatos cómodos para visitar dos lugares importantísimos en Michoacán: Tzintzuntzan y Pátzcuaro. 

En este estado ubicado en el centro-occidente de México habitó el gran imperio Purépecha. Dichos guerreros no fueron derrotados ni por los poderosos aztecas, y eso que lo intentaron en varias ocasiones. La conquista por parte de los españoles se realizó de forma pacífica, algo así como una negociación, apoyada en gran medida en la conversión religiosa. Distintas congregaciones de sacerdotes arribaron desde la Madre Patria a estas zonas “olvidadas por Dios”. Hubo de todo, xenofobia, explotación, esclavitud y buenos personajes que se ocuparon de integrar a los indígenas al recién creado Virreinato. Uno de esos buenos hombres fue precisamente un cura español, quien llegaría a ser el obispo de Michuacan, Vasco de Quiroga. Él creó un sistema llamado “hospitales”, en donde no sólo se atendían las enfermedades de ibéricos, mestizos e indígenas, sino que se les daba refugio a estos últimos y se les enseñaba a crear maravillosas obras de arte con sus manos, utilizando como materia prima elementos de la región. Tal vez es por esto que Michoacán es una de las entidades donde aún se pueden encontrar una gran variedad de artesanía original. 

Viajamos de Morelia por la autopista hacia Pátzcuaro y nos desviamos sólo unos kilómetros antes de llegar. Tzintzuntzan es un pueblito pequeño y pintoresco, en donde se pueden encontrar artículos divinos a precios aún más atractivos. Pero nuestra primera parada no fue el mercado sino la zona arqueológica del lugar. 

Dos profesoras mexicanas entran gratis, un estudiante extranjero tiene que pagar 30 pesitos. Visita obligada al baño (limpitos) y un sitio vacío, exclusivo para nosotros tres. 

monasterio-tzintzuntzan.jpgLa vista es espectacular. Verdísima vegetación a nuestro alrededor, pirámides rectangulares y circulares (llamadas Yácatas), el pueblo un poco más abajo, a nuestros pies, y montañas enmarcando el Lago de Pátzcuaro. Benditas cámaras digitales, nos dan “deditis” y casi hacemos una caricatura con tooodas las fotos que tomamos. 

Nuestro primer impulso, claro, es escalar las pirámides, tratar de encontrar una subida segura entre todas las piedras que se alzan para formar la estructura… a pesar de que dice “no subir”. El diablito a nuestra izquierda nos incita a hacerlo, el angelito a la derecha nos dice que si lo hacemos estaremos contribuyendo a la destrucción lenta del sitio (¿o tal vez será que la estructura es débil y podemos caer a la tumba de algún rey o Caltzontzin al puro estilo de Indiana Jones?) Finalmente traspasamos el permiso para un par de fotos y bajamos el escaloncito a prisa para evitar ser detenidos por las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia.  

Nuestros pies están mojados por el pasto, por lo que aprendimos que debemos de traer botas y no tenis… pero no nos importa. La energía es fuerte y no nos queremos ir. Nos sentimos tranquilos, en paz… poderosos. El lugar es mágico; una mezcla entre sublime y armonioso. Lo que me parece increíble es que esté vacío y me pregunto cuántos mexicanos han visitado esta zona, han disfrutado este paisaje, y no vale la noche de muertos, cuando cientos de adolescentes alcoholizados parrandean por aquí y por allá. 

Así, terminamos nuestro recorrido por las Yácatas y nos dirigimos al centro del pueblo. Como decía al principio del texto, el mercado de artesanías es un sueño hecho realidad: vivos colores, chúspata (tule o “mimbre”) en forma de canastos, adornos navideños, alcancías, botes de basura, sombreritos y sombrerotes; vajillas de cerámica y de barro, juguetes de madera, zapatos, perros callejeros… ¡ah!, eso no es parte de las artesanías, pero sí del folklore de todo poblado mexicano que se digne de serlo.  

arbol-abuelo.jpgDe ahí pasamos al monasterio franciscano del siglo XVI, un lugar encantador y rodeado de un aura mágica. Cuenta con una cruz atrial que encaja perfectamente con el paisaje definido por las casas de tejas rojas. Ahí también se encuentra una antigua estatua de Don Vasco, una capilla abierta, en donde se celebró misa por primera vez en Michoacán y los árboles con la apariencia más antigua que he visto, que te dan la impresión de estar ahí desde antes de la época del Imperio Purépecha… no sé, parecen árboles abuelos. 

- ¡Una autofoto!, sonríe Mireya, abre los ojos, Sean. 

A esa hora la tripa ya hacía ruidos extraños y, después de comprar unas cuantas gangas, encaminamos nuestra marcha (y nuestros vacíos estómagos) hacia Pátzcuaro, donde más sorpresas nos aguardaban. 

la-famosa-autofoto.jpgContinúa…

BARCELONA BAJO LA LLUVIA

frmtowerofsagradefamilia.jpgNo entiendo, a pesar de sus amplias calles Barcelona no tiene esquinas. Entiéndase esquinas al ángulo de 90 grados, así como una “L”. Hay que caminar más y si se toma en cuenta que casi no ha dejado de llover por los últimos tres fríos días, los resultados obtenidos son: nariz enrojecida, pantalones húmedos y fotos llenas de gotitas.

Estar en España, sin embargo, me hace feliz. Por mucho tiempo no supe lo que eran los acentos, y ¡qué decir de las “ñ”! Qué bonito es poder poner signos de admiración al inicio y al final. Qué fácil es viajar por aquí, todo el mundo te entiende, aunque tú te hagas bolas con los idiomas y le hables en inglés a tu casera y en español a tus compañeras de viaje (una japonesa y una malaya).

¡Qué bonito es Barcelona! y no se equivoquen, que otras ciudades también me han gustado mucho, sólo que después de una semana difícil en Italia esto me parece la gloria. ¿Difícil? bueno, si se toma en cuenta que pasamos toda una noche en la estación de trenes de Roma y otra en el aeropuerto de Milán, todo tiene sentido (al menos eso espero).

Nos quedamos en casa de una señora catalana muy arregladita toda ella, Doña Paquita (recuerden, el Doña es de rigor, estamos en España). Nos sentimos como princesas; después de no bañarnos por un par de días (“No somos sucias, somos salvajes”, diría Yukino, la japonesa) el tener agua corriente, lavadora, cocina, ¡hasta plancha!, nos parecen los mayores lujos de este mundo, ¿quién podría pedir más?

La compañía es muy agradable. Estamos rentando un cuarto con dos camas individuales. Hay otras dos chicas que también alquilan una habitación: una argentina, Paula, y una mexicana, Lettsy. Dimos con este sitio por mi amiga Gaby, sí, la misma que fue a visitarme a Inglaterra. Estamos fascinadas por entrar a la vida de “la gente normal”. Claro que es un sentimiento distinto el quedarnos con nativos, pues aprendemos parte de su cultura. Por ejemplo, Doña Paquita recibe por las tardes a sus amigas para tomar café, todas más o menos de la misma edad, encopetadas y hablando sólo en catalán. Sí, los catalanes son muy celosos de sus costumbres y en esta región de de la “Madre Patria” se respetan y hasta se pelea por conservarlas.

Barcelona es como salido de un cuento del más puro surrealismo… y de hecho así es. Eso de las esquinas a lo que me refiero en un principio se llama “planeación conciente y bien hecha” de una ciudad. Me encanta ir al centro (la zona Gótica) y ver una España conocida, una España con edificios antiguos, de piedra, así como lucen otros lugares de este país, y luego salir un poco y encontrar figuras mágicas aquí y allá, fuentes enormes que bailan al son de la música, parques en donde te transportas a un mundo fantástico, un mundo colorido y muy lejano a la España que habíamos conocido hasta ese momento.

Eso sí, me siento como madre, carrereando a las chamacas y dándoles sus zapes para que despierten y se pongan vivas (aquí, digamos que no hay mucho turista “ojo rasgado” o piel amarilla, como dice Suk Hwa, la malaya) por la zona donde nos estamos quedando, y llaman la atención.

Nuestro primer día decidimos caminarlo hasta donde la lluvia, el frío y las fuerzas nos lo permitan. Paramos en el Hospital de Sant Pau que es, de hecho, nuestro primer encuentro con el mundo del Modernismo europeo, encabezado por, ¿quién más?, Antoni Gaudí. Este hospital fue la obra de Luís Domènech i montaner, un arquitecto que se dedicó a hacer edificios públicos, a diferencia de Gaudí que casi todas sus obras fueron encargos privados. Qué mejor manera de empezar. Cada detalle de la arquitectura cuenta, todo nos comunica; cada pieza está ahí por una razón; te puedes imaginar a los artesanos creando cada pieza única, cada cara, cara escultura, cada mural, cada vitral… “El Modernismo catalán se opuso a la estandarización de objetos de la Revolución Industrial y apostó por el mantenimiento de las tradiciones artesanas”, dice nuestro folleto del hospital.

Barcelona pasó por un periodo llamado “Eixample” (de renovación y expansión) en 1860, cuando las murallas de la vieja ciudad fueron demolidas y la nueva comenzó a levantarse. Es por eso que en este lugar podemos viajar a una época muy antigua y a una no tanto, a una que se asemeja más a nuestras “épocas antiguas” (como americanos, viviendo en un “nuevo” continente), es decir, de los siglos XIX y XX. Uno queda fascinado ante las fachadas de lugares como La Pedrera, Casa Batlló, Casa Amatller, Casa Lleó Morera, La Caixa y Cases Rocamora, estupendos ejemplos de lo que, para todos los viajeros que hemos pisado estos suelos, la ciudad representa.

Pero nada como la iglesia de “La Sagrada Familia”. Ahí es cuando las tres perdemos la razón por Gaudí, queremos casarnos con él (qué bueno que murió hace mucho tiempo, porque si no habría batalla campal por su amor). Aún inconclusa (y en construcción por más de un siglo), la magnífica edificación está basada en la naturaleza misma: columnas que semejan troncos de árboles, fachadas que nos transportan a grutas, hasta torres que nos recuerdan a los árboles de navidad (“It is too early for a Christmas tree!”, dice divertida Suk Hwa). Es muy chistoso, porque para mí es como una iglesia del futuro, pero no lo es.

El barrio Gótico (o el viejo centro) es hermoso; ¡tan distinto al resto de la ciudad! Las calles son angostas, llenas de tiendas, de artistas callejeros disfrazados de ángeles que se cubren los rostros cada vez que quieres tomar una foto (si no paga, no mira) y de gitanillos tratando de robarte. La Catedral es muy bonita, pero lo mejor fue que nos tocó un concierto de un coro austriaco de niños. Nos sentamos a escuchar cómo las potentes y dulces voces salían de sus rubios cuerpecitos vestidos de rojo. A las tres se nos salieron las lágrimas de la emoción.

La Rambla, esa avenida larga llena de puestos, artistas y turistas, nos lleva hasta la costera y al World Trade Center. ¡Tantas palomas! (¿que nunca descansan?), un centro comercial, agua y carcajadas saliendo honestas y ruidosas de nuestros extranjeros cuerpos.

Terminamos la visita en el Parc Güell, ese parque en donde cada una de las “paredes”, “grutas”, “rocas”, “bancas” es una obra de arte, una creación minuciosamente planeada. Y por fin sale el sol. Músicos callejeros, hippies disfrutando y tres amigas hablando de caricaturas de nuestra infancia, “Candy Candy” es la obligada. Subimos una casi interminable escalinata hasta el mirador cantando la rúbrica de esta serie, ¡es tan divertido cómo tres idiomas se unen en el coro spain-0071.JPG“Caaaandy”!

No nos alcanza el tiempo para conocer toda la ciudad. Parece que Barcelona nunca termina, que siempre tiene más y más que ofrecer. Muchos españoles afirman que la capital de España tendría que ser ésta y no Madrid. Ya habrá otra oportunidad para seguir admirándonos por cada uno de sus rincones, por cada una de sus historias.

Nuestra próxima parada es El País Vasco, haciendo escala en Zaragoza. En ambos lugares nos esperan caras amigas y, suponemos, alguna que otra bebida alcohólica para celebrar nuestra visita. Estamos ansiosas por seguir explorando suelos, sueños españoles…

CLASES PARA EL LIGUE

Hace un montón que no salgo en eso a lo que les llaman las “dates” (citas, pero en el entendido gringo que vemos en películas).

Me acordé por el post de Gigoló y Ejecutivo, ese blogeño que vive de las pensiones de sus amadas. En su texto dice que actualmente la vida va “muy de prisa” y todo nos lo compramos al estilo serie estadounidense. Y creo que tiene razón.

Hace poco estaba comentando precisamente el tema con mi amigo El Profe y luego llegó a  mí el podcast de Fernanda Tapia  del “Manual del Seductor” (número 118)… Prisas, prisas, prisas. Y resulta que un día uno se baja de ese camión y se enrola en una relación. Luego, se termina y… tan tarán… ¡¿qué sigue?!

Les cuento.

ist2_3347404_friends_toasting.jpgEl fin de semana fuimos a un antro, con un servicio MALÍSIMO, llamado “Velvet”, pero que, la neta, está muy lindo. Imaginen: en el cerro de una hermosa ciudad… totalmente en descubierto. Mesitas a la luz (y calor) de fogatas al centro… la ciudad iluminada a tus pies, Bacardí (porque no sirven otro Ron por copeo ¿?) o chela en mano… Es el lugar perfecto para que la “sociedad” mocheliana se ponga a ligar. Claro, si tienes entre 15 y 21 años, porque los que pasamos de esa edad ya parecemos abuelos entre tanto puberto.

El chiste es que muchas niñas andaban en micro shorts y blusitas tan pequeñas, que hubo momentos que pensábamos que las habían olvidado. Digo, cada quien se viste como quiere, pero… ¿y el frío? Lo más chistoso es que como el bar está destapado, se presta el servicio de cobijas (para taparse y no sé qué más) y era muy simpático ver a las sexies adolescentes cubiertas con cobijas tipo velador (un poco más “nice” pero con cuadrito y todo).

Pero estaban listas “pa´l ligue”. Mis amigos treitones y yo nos preguntábamos si ese era el outfit “de hoy” para el mundo de la conquista. Nombre, de veras que estamos bien atrasados, porque nosotros portábamos los clásicos jeans y hasta nos atrevimos a usar chamarras y botas.

¿Será cierto? Díganme, ¿ahora cómo se liga?

No es que antes hubiera sido buena para eso, en realidad siempre he sido un soberano desastre en la materia… la voz de rubia tonta me sale con gallos. El torcer el pelo entre mis dedos siempre termina en madeja de nudos. Y el caminar sexy con tacones ha terminado con raspones y moretones. Entonces, nunca he sido experta.

El otro día veía Sex and the City y el capítulo trataba sobre Samantha, que se mete a una relación homosexual, y como la quiere “en serio”, no tiene sexo con la nueva novia. Así que Carrie se pregunta que si para tener una pareja que te tome en serio hay que abstenerse de tener sexo hasta noséqué número de cita. El Profe piensa igual que las muchachas (me encanta esa palabra) del programa.

Ya ni sé cuál es el punto de este post.

Pero, ¿a poco no se extrañan esos tiempos en los que el chico en cuestión te rondaba, que sentías mariposas en la panza, que había pláticas interminables (hasta por teléfono) y nervio por la siguiente llamada?

¿Sigue aplicando eso? ¿Cómo es el ligue hoy día?

(¿Se fijan que cada vez son más “sofisticados” mis posts? Con links y todo… ya hasta supe cómo poner video… ja)

MI NUEVA OBSESIÓN

No sé si se han fijado, pero en mis líneas es muy común que haya algo sobre Inglaterra y sobre… alguien a quien admiro mucho. Bueno, si alguno se ha metido a explorar la página Siriusfem (en mi blogroll) podrán descubrirme por ahí y éstas, mis dos obsesiones últimas.

Ahora que todos estamos en aire de confesión y de psicólogo, les confieso que creo que en otra vida fui inglés (en masculino) y desde que pisé ese país europeo desarrollé un amor muy extraño hacia él. (Tengo hasta las pelis y los libros de Bridget Jones y el AtoZ London junto a mi mapa de metro en mi cajón de favoritos, en caso de necesitarlos…).

Pero creo que la segunda obsesión ha pasado de moda. ¡Alguien la ha sustituido! Y de hecho tiene que ver con la primera, pues vive en aquél país.

Sus labios son carnositos, flaquito… alto, brazos apapachables… parece mayor de edad (¡oh, maldita primavera en verano!).

La nueva obsesión toca el piano y todo, es cantante, muy talentoso y si habla con acento inglés…

Chale, ¡qué dirían mis amigas si se enteran!

Perdonen ustedes si soy repetitiva. Tengan paciencia y comprendan a este corazón que se encuentra lejos de sus amores.

Yo sé, yo sé… Si es gay, ¡por favor! No digan nada, no destruyan mis fantasías… Con ustedes: MIKA (de Lata)

Mika Grace Kelly - coolhv71

(si no lo ven esta es la dirección http://www.youtube.com/watch?v=uzA0nG_PurQ)

P.d. Para todos los que contribuyeron al post pasado… con harta miel: 10 things I hate about you…

Can’t take my eyes off of you - 10 things I hate about you - sapmakai18

(soy malísima para adjuntar esto… i gave up)