CLASES PARA EL LIGUE
Hace un montón que no salgo en eso a lo que les llaman las “dates” (citas, pero en el entendido gringo que vemos en películas).
Me acordé por el post de Gigoló y Ejecutivo, ese blogeño que vive de las pensiones de sus amadas. En su texto dice que actualmente la vida va “muy de prisa” y todo nos lo compramos al estilo serie estadounidense. Y creo que tiene razón.
Hace poco estaba comentando precisamente el tema con mi amigo El Profe y luego llegó a mí el podcast de Fernanda Tapia del “Manual del Seductor” (número 118)… Prisas, prisas, prisas. Y resulta que un día uno se baja de ese camión y se enrola en una relación. Luego, se termina y… tan tarán… ¡¿qué sigue?!
Les cuento.
El fin de semana fuimos a un antro, con un servicio MALÍSIMO, llamado “Velvet”, pero que, la neta, está muy lindo. Imaginen: en el cerro de una hermosa ciudad… totalmente en descubierto. Mesitas a la luz (y calor) de fogatas al centro… la ciudad iluminada a tus pies, Bacardí (porque no sirven otro Ron por copeo ¿?) o chela en mano… Es el lugar perfecto para que la “sociedad” mocheliana se ponga a ligar. Claro, si tienes entre 15 y 21 años, porque los que pasamos de esa edad ya parecemos abuelos entre tanto puberto.
El chiste es que muchas niñas andaban en micro shorts y blusitas tan pequeñas, que hubo momentos que pensábamos que las habían olvidado. Digo, cada quien se viste como quiere, pero… ¿y el frío? Lo más chistoso es que como el bar está destapado, se presta el servicio de cobijas (para taparse y no sé qué más) y era muy simpático ver a las sexies adolescentes cubiertas con cobijas tipo velador (un poco más “nice” pero con cuadrito y todo).
Pero estaban listas “pa´l ligue”. Mis amigos treitones y yo nos preguntábamos si ese era el outfit “de hoy” para el mundo de la conquista. Nombre, de veras que estamos bien atrasados, porque nosotros portábamos los clásicos jeans y hasta nos atrevimos a usar chamarras y botas.
¿Será cierto? Díganme, ¿ahora cómo se liga?
No es que antes hubiera sido buena para eso, en realidad siempre he sido un soberano desastre en la materia… la voz de rubia tonta me sale con gallos. El torcer el pelo entre mis dedos siempre termina en madeja de nudos. Y el caminar sexy con tacones ha terminado con raspones y moretones. Entonces, nunca he sido experta.
El otro día veía Sex and the City y el capítulo trataba sobre Samantha, que se mete a una relación homosexual, y como la quiere “en serio”, no tiene sexo con la nueva novia. Así que Carrie se pregunta que si para tener una pareja que te tome en serio hay que abstenerse de tener sexo hasta noséqué número de cita. El Profe piensa igual que las muchachas (me encanta esa palabra) del programa.
Ya ni sé cuál es el punto de este post.
Pero, ¿a poco no se extrañan esos tiempos en los que el chico en cuestión te rondaba, que sentías mariposas en la panza, que había pláticas interminables (hasta por teléfono) y nervio por la siguiente llamada?
¿Sigue aplicando eso? ¿Cómo es el ligue hoy día?
(¿Se fijan que cada vez son más “sofisticados” mis posts? Con links y todo… ya hasta supe cómo poner video… ja)
