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NO LE DIGAS A NADIE (RELOADED)

Ahora sí, ojalá suba bien. Hay un letrerito extremo inferior izquierdo que dice “Error en la página”. Espero no sea un mal presagio…

 El Tour de Cine Francés ha llegado a su fin para mí. Y cerré con broche de oro.

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“No le digas a nadie”(Ne le dis à personne), del reconocido actor (de muy buen ver) Guillaume Canet, (a quien conocimos como la pareja de Audrey Tautou en “Juntos, nada más”… la cual, ahora que pienso, no reporté a ustedes y es muy buena), cerró mi ciclo de cine francés. Al menos por unos días.

El V Festival Internacional de Cine de Morelia empieza en una semana y promete buenas películas francesas y de otras nacionalidades (aunque hay que decir que algunas que vienen en el programa son cintas ya viejas… raro). Así que no extrañaré el acento. Ya de verdad se me antojó hasta aprender francés.

Volvamos a la película (Lata, no te distraigas)…

Alex, devastado por el salvaje asesinato de su esposa Margot ocho años atrás, recibe un correo electrónico anónimo.
Cuando hace “click” en el enlace (link) ve el rostro de una mujer parada entre la multitud y filmada en tiempo real… es el rostro de Margo, ¿Seguirá viva? ¿Por qué le pide que “no se lo digas a nadie”?

François Cluzet, maravilloso actor francés que también podemos ver en “Seductor de Lujo” en este tour, encabeza el reparto. Después de ocho años de la muerte (en condiciones extrañas) de su mujer, Alex se ve envuelto en un escándalo, por lo que el caso, aparentemente cerrado, del asesinato de su esposa (amor literalmente de toda su vida), es reabierto.

Poco a poco el director nos va llevando por una trama un tanto complicada, hasta confusa. Hay que poner atención, porque se pueden ir detalles importantes. Intrigas políticas, varias muertes, y persecusiones, nos hacen que durante toda la película el entrecejo no se relaje. Se siente la ansiedad en la boca del estómago.

Al final, se descubre la verdad. Y ahí es cuando a mí me comienzan a pasar las preguntas por la cabeza. ¿Cómo vives “normalmente” después de todo eso? ¿Cómo será la vida de cada uno de los protagonistas después de tantos años de engaños, en los que cada uno llevaba una vida lejana, muy distante? ¿Cómo seguir con esa carga?

Las películas francesas, su estética, la dirección, la música, la fotografía, nos regalan una nueva visión de lo que se puede hacer con una cámara, un guión, actores y ganas de contar historias. Eso, de contar historias.

El tour ha llegado a su fin… marcho tranquila. Salgo de la sala con el hueco aún en el estómago. Emocionada.

Me gustan los franceses…

NO LE DIGAS A NADIE

¿dónde quedó todo lo que escribí?

Tengo que salir corriendo… al rato lo vuelvo a escribir. chale.

LOS AMBICIOSOS

Total que cuando llegamos a la película ya había iniciado. Pensamos que con los 20 minutos de cineminutos, trailers e institucionales, llegaríamos bien. Pero no.

La sala estaba atestada, así que como íbamos tres (una pareja y yo) ellos se quedaron juntitos y yo, caché que había un lugar por arriba, reservado para mí. Y que me toca junto a mi amigo Javi (ex alumno).

La película, me dijo Javi, había empezado así, nomás. No cineminutos ni nada. No créditos. Chale, ¿por qué cuando llego tarde?

Bueno, pues “Los ambiciosos” no es tan ambiciosa como podríamos suponer. El guión es bastante flojo. Las actuaciones son buenas, pero en realidad le falta consistencia a la historia.

Se supone que un joven escritor llega a una entrevista con La editora de París, quien, de plano, no lo recibe. Por casualidades del destino se topan e inician una relación. Ella acaba de heredar una cajita, que contiene documentos privados de su padre, quien la abandonó a tiernita edad. Este señor se fue a América Latina y luchó junto a Fidel Castro en la Revolución. Es un personaje famoso e importante, pero, obviamente, la hija no quiere saber de él.

El joven escritor encuentra una buena historia para su novela entre los recuerdos de su nueva amante; los roba y escribe un bestseller.

¿Qué pasa aquí? Que la historia se cae… No les cuento más, porque voy a ser aguafiestas, pero el final, este sí que no me pareció lógico. A los personajes les falta un poco de peso y congruencia. Van bien, van bien… y luego… ¿¡qué?! Nooooooo.

Los dejo picados… de todas formas, siempre vale la pena ver estas historias.

Hoy fue la última (y cerré con broche de oro…). Snif. Pero comienza el Festival Internacional de Cine de Morelia. Espero tener oportunidad de asistir.

¡Ah! Fotos de boda Barbie están en proceso de revelado.

P.d. ¿Se han parado debajo de la pantalla en un cine, con las luces apagadas mientras pasan los créditos finales? Háganlo, es una experiencia extraña. Anoche nos pusimos a platicar ahí, justo debajo de la pantalla y sentía que el mundo entero se movía… Fue muy raro. Y no había fumado ni tomado nada… ¡lo juro!

DE UN DÍA PARA OTRO

¿Quién no ha pensado alguna vez en su vida que el jardín de al lado es más verde? ¿Que la vida de los demás es mucho mejor… que la nuestra es miserable?

De eso se trata “De un día para otro”, el filme del que vi ayer.

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Este es un film masculino. Tanto el director como el protagonistas nos adentran en la mente del “macho francés” de hoy.

La vida es muy ingrata con François Berthier: el perro que aúlla por las noches sin dejarlo dormir, la maquina de café que le explota en la cara, el jefe lo humilla y lo amenaza con despedirlo. Extrañamente, de un día para el otro, todo lo que era violento o molesto para François se transforma como si fuera un milagro.
¿Qué pasa? ¿Por qué el mundo se torna tan bruscamente dulce y encantador? Es el enigma que va a tratar de resolver François, pero no basta con que las cosas estén bien, falta aceptarlas…

Y ahí es donde empieza todo: ¿qué tanto estamos listos para aceptar la felicidad?

El filme es muy divertido, bien hecho y la temática mucho más profunda de lo que precería…

Muy recomendable. No tanto como las primeras tres, pero la verdad es que este tour me ha sorprendido. Clap clap clap.

p.d. Ya tengo fotos de la boda de Barbie… nomás que tengo que revelarlas…

SEDUCTOR DE LUJO

Continuando con el reporte del Tour de Cine Francés. 

Barbie inesperadamente hereda 50,000 euros.

Barbie viaja a Cannes y compra hermosos vestidos.

Conoce a tramposo Ken.

Ken es rudo (muy rudo) con Barbie.

Barbie y Ken se enamoran.

Barbie se vuelve como Ken.

Quiero ir a Cannes.

Mañana reportaré en vivo desde la alfombra roja del matrimonio de Barbie y Ken.  ¿Qué me puedo poner?

EL HOMBRE DE SU VIDA

Aquí va una crítica a una película que nos ha dejado idiotas a todos los que la hemos visto. Me va a quedar tan buena, que si no me contrata algún editor inteligente para cubrir el Quinto Festival de Cine de Morelia, es que son bien lentos.

(FX risas grabadas)

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La combinación perfecta. Las tomas perfectas. Los encuadres perfectos. Los actores perfectos. La música perfecta.

Tango, campiña francesa, Bernard Campan, Charles Berling, el lente de Michel Amathieu y la batuta de la actriz parisina Zabou Breitman.

L´homme de sa vie“. El hombre de su vida, o la charla que cambió su vida.

Isabelle Breitman , o Zabou, de cariño, ha participado en más de 60 películas como actriz y tengo que confesar que fue una gran sorpresa enterarme que ha incursionado más delante que detrás de las cámaras. ¿Por qué? La estética es impecable, el trabajo de arte (a cargo de ella también) es original, sorpresivo. Delicado.

Cada una de las tomas está perfectamente estudiada. Las secuencias. Los momentos. Los Time-lapse, las tomas leeentas, sincronizadas.

La historia, en donde Breitman también metió la mano.

Imaginen a la familia perfecta: una pareja de guapos, con un niño guapo que se cree súper héroe. Ahora, pásenlo al verano, a su casa de campo en algún sitio de Francia. Invitados, muchos invitados. Risas, juegos, niños, niñera, vino… mucho vino. Y un vecino suizo, alto, delgado, de cabello oscuro y penetrantes ojos azules que nada desnudo en la casa de junto.

Y la vida da un vuelco. Una noche basta para cambiar todo. Una charla, de esas que en varias películas se hablan. De esas que más de uno hemos tenido alguna vez. En esa noche, el padre de familia, Frédéric, y el enigmático y solitario vecino, Hugo, hablan de la vida y del amor. Sin querer, crean un lazo muy especial. Y resalto sin querer porque en realidad ninguno de los dos lo planeaba. Pasó. Simplemente sucedió. Pero, obviamente, cada uno tiene su historia. Sus porqués.

No quiero que en este punto se espanten y digan, ¡una película más de enamoramiento homosexual! No, no es “una película más”. Pare empezar, podemos disfrutar de la cinematografía total, como debe de ser. El director de fotografía hace uso de los recursos con los que cuenta su cámara. No efectos especiales ni explosiones. Una edición bien pensada. Un brinco en la continuidad, seguramente un accidente. No se necesita mucho para armonizar el tango con esas imágenes secretamente planeadas entre la directora y el cinefotógrafo. Todo, se nota, está bien pensado, planeado. A propósito.

Una de las escenas finales me hicieron casi pararme a media sala y decir “Por eso, por eso me gusta el cine francés”. La historia es redonda. Con un final adecuado, en donde nos dejan adivinar, imaginar el después. En donde no todo es perfecto. No es un final feliz, es un final lógico.

No les cuento más, porque tienen que verla.

Risas genuinas, impacto visual, hombres y mujeres hermosos. Locaciones perfectas. Una buena película.

Aquí les dejo un regalito, una canción que, si entienden francés, resume lo que sucede en la película. Si no, es un regalo para la vista y el oído.

Ma vie à l’envers (L’homme de sa vie) - artsageim

USTED ES MUY GUAPO

Un rodaje es una como una pompa de jabón, un mundo aparte. Te acapara totalmente y el resto del mundo no existe para ti. Es una experiencia bastante fuerte, conoces a mucha gente, vives con ellos, compartes mucho. Tienes que pensar de forma rápida, preguntar mucho a cada uno sin perder nunca de vista la historia. Isabelle Mergault

¿Quién es Isabelle Mergault? Es la directora de la cinta francesa “Usted es muy guapo” (Je vous trouve tres beau) de 2005.

arton163-185×250.jpgEstán muy a tiempo, el Tour de Cine Francés acaba de empezar y aún tienen chance de ver ésta y otras películas que se están exhibiendo. Comenzó el viernes en ciudad de México, Guadalajara, Metepec, Cuernavaca, Puebla y Morelia. Me perdí la primera, pero desde la segunda he quedado cautivada.

Ahora mismo quiero invitarlos a que vayan a ver la del hombre guapo, porque es una cinta que me hizo reír muchísimo y derramar mis buenas y gordas lágrimas.

El cine estuvo lleno (a pesar de que los actores son “desconocidos”, a diferencia de la del sábado, donde la famosísima Andrey Tautou, mejor conocida como “Amelie” encabeza el elenco y la sala estuvo medio llena). Buen presagio. Pero ya me ha pasado en otros años, que voy a ver una peli del tour y salgo muy decepcionada.

Este año todas las cintas se ven fantásticas, así que compré el “Cinebono” y programé mi semana.

La segunda película (la tercera en programación, pero segunda para mí), al menos por acá, fue “Usted es muy guapo” y la sinópsis es la siguiente: Aymé Pigrenet acaba de perder a su esposa; no lo agobia la tristeza, pero sí le preocupa todo el trabajo que tendrá que hacer solo. Rápidamente se da cuenta que no lo logrará y que tendrá que encontrar a otra mujer, pero en el pueblo donde vive las cosas no son fáciles. Decide contactar una agencia matrimonial y él, a diferencia de los otros clientes, no busca a su alma gemela, sólo quiere a una mujer fuerte, bien parada y que pueda ayudarlo en la granja. La directora de la agencia le propone viajar a Rumania, donde las mujeres están dispuestas a todo, con tal de dejar la miseria en la que viven. Ahí Aymé conoce a Elena, quien le cambiará la vida.

El ritmo de la película es muy distinta a las muy comunes blockbusters que vemos en todas las salas. El humor puede ser en ocasiones oscurón pero inevitable. Y lo que vemos nos va llevando de la mano al mundo de los aparentemente opuestos protagonistas.

Aprendemos que no a todos se nos facilita comunicarnos de la misma manera, vemos los sacrificios que se pueden hacer… y que de hecho se hacen todos los días, aquí, en Rumania, en Colombia, en Tanzania… Nos damos cuenta de que todos necesitamos ser amados y que todos tenemos esa capacidad de darnos, de una forma u otra. Aprendemos una manera de amar.

¡No se la pierdan!

¿QUÉ TANTA HONESTIDAD ES DEMASIADA HONESTIDAD?

¿Brutalmente honesto? ¿Qué es eso…?

Estos últimos días han sido muy “crappy”… Mi sobrina está enfermita (todavía) y seguimos sin tener un diagnóstico correcto. Creo que ayer fue el peor día para mí. Me sentía muy tensa, muy enojada y muy triste. Un par de amigos han estado ahí (Miriam, entre ellos…) y esas cosas se agradecen muchísimo. Entonces me empecé a cuestionar sobre los amigos.

Entre otras cosas que han sucedido, ayer por el messenger me contactó una amiga que siempre está muy ocupada, sólo para decirme que me habían mandado saludar. Se había topado con esta conocida en común y que me mandó muchos saludos. También le anunció que estaba embarazada y mi amiga me pasó la noticia. Le escribí que me daba mucho gusto por ella, pero que pobre bebé. No sé si fui brutal… pero… ¿qué es ser demasido honesto? Es decir, obviamente yo estoy afectada con el tema de los bebés, debido a mi sobrina, pero también… creo que es algo de lo que he venido aprendiendo desde hace ya un par de años.

¿Por qué las mujeres tienen hijos? Si tienes una familia disfuncional, ¿qué tan válido es procrear un bebé? ¿En qué momento se deja de lado el “egoísmo” personal por ser madre y se vuelve una otorgadora de la vida? ¿Es válido ser madre para llenar todos esos huecos internos? ¿Es conciente traer un hijo al mundo cuando la pareja tiene broncas muy gruesas, económicas, morales e incluso, violencia emocional? Yo digo que todo esto es, para mí, muy grave. Así lo veo y no lo oculto. El problema es cómo lo ven los demás.

La respuesta del messenger fue: ¿Por qué dices eso? Ellos se expresan muy bien de ti todo el tiempo.

Me sentí fatal. ¿Estaba yo hablando mal de los futuros padres? Yo sentía que no, pero como siempre, mi gran boca es el problema. No es lo que uno dice, sino a quién. Traté de corregir el “error” y aclaré que los dos me caen excelente, pero que sabía que estaban pasando por una mala racha como pareja, que seguramente ya habían superado. Bolas. Y seguía sintiéndome mal, como “traicionera”… pero, ¿por qué? En realidad a esta conocida embarazada yo le había comentado en varias ocasiones que buscaran terapia, porque su relación iba bastante mal y se perfilaba hacia “peor”. No, no es algo que dijera a las espaldas de alguien. El problema es, otra vez, cuándo decir las cosas y cómo.

Por supuesto que después tengo cruda moral y eso, aunado a lo de mi sobrina, me trajo de un ala ayer (qué intensita…).

Pero seamos honestos, realmente honestos… ¿qué es mejor, brindar una ronda de aplausos o quedarse callado? Porque obviamente decir lo que se piensa no es una opción. La gente no está lista para escuchar. Realmente escuchar. Y (hablando de tolerancia) escuchar distintas opiniones.

Estos últimos dos años me he topado con muchos casos así. Que si ya no soy católica y profeso noséqué relegión (seguro me imagina adorando a Alá). Que si vivo sola. Que si a mis 31 años sigo soltera (y la cara de lástima acompaña al comentario). Que si el reloj biológico (y cuando les digo que no quiero tener hijos -al menos hoy me siento así- ponen cara de “esta vieja está más que loca”). Que si no tengo un trabajo administrativo que paga 80,000 al mes y que me vuelve una esclava. Que si me junto con santurrones. Que si me junto con borrachos. Que si mis amigos se drogan. Que si mis amigos son aburridos. Que si me escondo. Que si soy solitaria. Que si gasto. Que si soy una coda. Que si soy histérica. Que si… que si…

¿Por qué la gente puede criticarte, hablar de ti y cuando los confrontas y les dices tus verdades no están siquiera dispuestos a escucharte?

Yo sé las respuestas, sólo es que hay días en que se vuelve la situación penosa y más abrumante. Que te afecta más.

Entonces, vuelve el tema de los amigos… ¿cómo es posible que mis “amigos” no sepan lo que estoy pasando ni que yo sepa lo que está pasando en sus vidas? ¿Cuáles son realmente “amigos”? ¿El cariño de tiempos pasados es suficiente? Me cuestiono todo esto porque para mí, mis amigos son MUY importantes, pero qué haces cuando ellos no tienen espacio para ti. Espacio no sólo en sus agendas, sino tampoco en sus mentes, en sus oídos… Cuando pasa el tiempo y te das cuenta de que no estuvieron cuando más los necesitaste…

Ya sé, qué intensita estoy… je je.

Actualización: mi sobrinita está mucho mejor. Brócoli bailando (quien tenga esta imagen en el messenger entenderá). 

EL MIEDO A FRANKESTEIN

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Un ser creado de siete hombres distintos. Un ser con sentimientos que sólo quería vivir y que la gente lo aceptara.

Estoy viendo la película “Van Helsing” en la televisión, en donde mi novio, el guapísimo e hiper-sexy Hugh Jackman, actúa. En realidad sólo la veo por este actor australiano. La producción no es la gran cosa, la historia, mucho menos (lo siento para los seguidores del personaje), pero no quiero quitar la vista de la pantalla.

Independientemente de Jackman, quien me llama la atención es el personaje de Frankestein. Este “monstruo” se ha mantenido escondido porque el Conde Drácula lo ha estado buscando, pues posee el secreto para alguno de los experimentos torcidos del seductor vampiro. Descubro, entonces, que el ser más “humano” de todos es precisamente este personaje creado de siete cuerpos de hombre.

El monstruo de Frankestein en realidad no tiene un nombre propio, nunca lo tuvo. Nació de la pluma de la escritora inglesa Mary Shelley en el libro “Frankenstein o el moderno Prometeo” que, confieso, no he leído. La novela relata la existencia del ente creado por un ambicioso estudiante suizo. Este ser se enfrenta al rechazo de la sociedad y comienza a experimentar sentimientos muy humanos: de odio y deseos de venganza hacia el hombre mismo.

Una de las escenas finales de la película que me acompaña esta noche nos muestra a ese individuo “malo”, “deforme”, “feo”, al que todos temen (y al que el mismísimo Vaticano ha mandado “exterminar”), que se auto exilia. Va en una balsa alejándose del mundo, pues él mismo sabe que nunca será aceptado y que representa una especie de amenaza para el hombre.

Sé que soy una cursi de primera, pero esta imagen me parte… ¿Cómo es posible que un “monstruo” se sacrifique por el bien de los demás? Qué curioso…

Entonces me pongo a pensar en todos esos Frankestein que nos atormentan en esta vida, la que está fuera del papel, de la pantalla. ¿Con cuántos seres de estos nos topamos en nuestras vidas? El señor “apestoso” que camina por esa conocida avenida, con nudos en el cabello y la mirada perdida nos asusta.

El joven con un muñón en donde debería haber un largo brazo que nos pide dinero mientras tomamos un café plácidamente en una plaza, más que interrumpirnos nos recuerda lo que no quisiéramos ser.

El señor de ojo de vidrio que atiende la ferretería de la esquina, el panadero viejito que apenas se puede mover, la señora gorda con muchos pelos en la cara que no se puede depilar, el niño sucio, la jovencita tartamuda, el perro con sólo tres patas…

Sé que sueno cruda, pero tú le puedes poner el rostro, la forma de aquello que te intimida, aquello que representa una amenaza sin serlo realmente.

¿Por qué preferimos darles la vuelta, catalogarlos y no tener compasión o empatía? ¿Por qué les huimos?

Hay una canción del extinto grupo mexicano Kabah (sí, soy una ñoña, pero me trae recuerdos) llamada “La Calle de las Sirenas” y uno de sus párrafos dice así:

Podría pasar mi vida con aquel gigante
que todo el mundo teme,
y si me acerco hasta tocar su mano
me dice que es sólo un ser humano.

¡Qué fuerte!, ¿no creen? Aquel gigante, aquel Frankestein, es simplemente un ser humano…

¿En dónde dice que medir un metro ochenta te hace más humano que medir 90 centímetros? ¿Quién decide que el hombre que camina perdido en sus pensamientos es más loco que el que va manejando y mentándole la madre al del coche de al lado? ¿Quién define qué es lo normal y qué es lo anormal? ¿Por qué Frankestein tuvo que huir de sus mismos creadores cuando se dio cuenta de que no era aceptado por la sociedad?

Por miedo… miedo a lo que no nos es familiar. ¿Qué sucede actualmente con las distintas religiones en el mundo? ¿Qué ocurre entre las diferentes culturas que se evitan? ¿Por qué nos sentimos amenazados ante todo esto?

La Tolerancia es una palabra muy de moda, pero ¿qué es? ¿En dónde se compra? “¿Me puede dar un kilo de tolerancia para llevar y 150 gramos para comer aquí, por favor?”.

Muchos mexicanos se dicen orgullosos de vivir en un país en donde el “racismo” no existe… cuando ni siquiera saben lo que significa esa palabra.

¿Cómo se puede hablar de un país así de feliz cuando coexisten tantos grupos indígenas a lo largo y ancho del territorio nacional y nadie los reconoce realmente? ¿Será porque hablan una lengua distinta a la nuestra? Mmmmm… ¿Y por qué no sucede eso con los gringos, con los que nos esforzamos en hablar las cinco palabras en inglés que sabemos? (¿Será que nosotros nos sentimos sus Frankestein?)…

¿Por qué la persona que hace el aseo en nuestra casa es llamada “Chacha” o “Gata”? ¿Por qué nuestros niños no se quieren juntar con “el gordito” o “el ñoño” del salón?

¡¿En serio no somos racistas?!
¿Por qué los que nosotros catalogamos como “Frankesteins” tienen que hacerse un lado, tienen que refugiarse en míseras chozas de lugares inhóspitos?

¿Será que nos da miedo vernos al espejo y comenzar a descubrir esos monstruos que hay dentro de nosotros y que también mandamos al exilio, al menos ante nuestros ojos; todo eso desagradable que tenemos y nos empeñamos en no reconocer? ¿Será que… todos somos Frankestein para alguien más? O peor aún… ¿para nosotros mismos?

¿Qué pasaría si tuviéramos unos lentes mágicos por medio de los cuales sólo viéramos a las personas como son, lo que son? ¿Recuerdan esa película “Amor Ciego” en donde el chico fue algo así como embrujado para ver solamente la belleza interior de las personas que lo rodeaban? ¿Qué pasaría entonces?

Eso, no te lo voy a contestar. Contéstalo tú…
Yo, me quedo con la imagen de Frankestein alejándose, con el corazón roto.

BAILANDO CON EXTRAÑOS

Puede ser raro ir a una fiesta y en la que no conoces a casi nadie. Pueden suceder varias cosas: aburrirte, conocer gente nueva, o simplemente que te dejes llevar y ver qué pasa.

Anoche fui a un nuevo bar. Se publicita como “Concert Hall”… y en realidad es una boda en un bar. Bueno, no tanto pero algo así. Me explico.

Imaginen un bar, medio minimalista con techos de metal que gotean (como diría Maléfico, ¿checan el patrón?)… mesitas chaparras, asientos blancos; en el centro un tipo pista de baile pero con mesas y sillas altas (tipo bar) y al fondo… un escenario. Con luces, una batería y demás instrumentos dignos de la mejor banda de bodas. 

En las paredes hay pantallas (de todos los tamaños) y procuran pasar los videos de la música que ponen. Está bien esa parte, pero lo más divertido es cuando empiezan a tocar. Es una mezcla entre concierto de Timbiriche y boda. El vocalista hombre trae un micrófono inalámbrico y canta bien parecido a Erik Rubín. Las chavas (dos) se disfrazan de “RBD” y una canta bastante bien. Bailesito sexy y al fondo juego de luces.

La verdad es que la mejor parte fue al final. Habían muchos borrachos y en una de esas, un par de chavos sacaron cargando a una mujer en un muy lamentable estado etílico. Otras mujeres ligaban abiertamente. Otros bailaban felices, charlaban, reían.

Pocos chavitos, más bien ventiañeros, algunos treitañeros y algunos de más edad.

La verdad es que estuvo muy divertido. Al final de la noche la bola de desconocidas (casualmente éramos como 8 mujeres y un hombre) bailábamos, cantábamos y nos hermanábamos. Fue tan divertido… me sentí como en la prepa.

De pronto me acordé de que sí, lo hacía hace muchos años. Pero ahora mis amigas con las que lo hacía en ese entonces están viviendo otras cosas: hijos, esposos…

Total, que fue genial pasar tiempo en el antro/salón de bodas.

El ir a lugares desconocidos, con desconocidos a veces puede sorprenderte…