The Art Issue… dándole valor a mi arte.
Desde niña he tenido alguna cámara cerca. Primero fotográfica, y luego de video... aunque la de fotos nunca me ha abandonado. Mi primera cámara ("sin nombre") era rosa... en formato 110. Después, los Reyes Magos me subieron de categoría: los 35 milímetros llegaron a mi vida.Ahora me acompañan "Annie” y “Lola”, mis dos cámaras favoritas, en todos mis rocorridos.
Después de la universidad, en esos tanto cuestionarme sobre qué hacer para vivir y ser feliz, apareció en mi camino un libro sobre “vocaciones”. Corrí y lo leí en una sentada. ¡Yo quería saber qué demonios podía hacer con mi vida! (…sí, después de la universidad.) Entre los consejos que daba doña autora estaba el hacer una lista de las cosas que siempre han estado cerca de ti. Y lloraba y lloraba porque nada se me ocurría. Hasta que de plano, Dios, el Universo o el demonio se me paró enfrente, en forma de una amiga y me dijo: “Tómame unas fotos, me encanta tu arte fotográfico”.
(FX sonidos angelicales)
Las puertas de la gloria se abrieron para mí.
Mi primer trabajo profesional fue en unas Stills (foto fija) para un video musical de famosa cantante mexicana. Yo, con mi cara de “Lata albureada” (como diría Dr. Oso), con mis 24 años y Annie en mis manos, caminaba por los Estudios Churubusco intentando saber qué hacer… sólo apreté y apreté y apreté el disparador. Fueron saliendo imágenes de ella con su hija, en su casa, pintando, en el set… El resultado fue un kit de casi mil fotografías a las que denominó (no en tono de halago) el señor directo como “muy artísticas”. Me sentí en la gloria.
(FX música de Charleston… porque se me antojó).

Hace mucho que no tomo fotos, pero es algo que me encanta (bueno, un par de meses). Creo que no soy mala. Acabo de remodelar mi estudio y pegué en las paredes algunas de mis impresiones. Es la primera vez que lo hago, es decir, claro que tengo fotos de amigos, de familia, que yo he tomado… pero eso de colocar en mis paredes fotos de paisajes, de lugares que fueron capturadas por mi lente… era too much. Pero lo hice y me siento muy bien. ¡Me gusta mi arte!
Así que quiero obsequiarles esta parte de mí. Quiero regalarle a una persona una copia de alguna de estas imágenes. Si alguien está interesado… favor de avisar y organizamos un concurso. Pero habría hay una condición…

Como no puedo mandar imprimir tantas fotos como lectores (je je je), habrá que rifarla. Tal vez ni les interese, tal vez digan “guácala de pollo”, pero a los que les lata, pues acérquense y lean lo que siguen. En realidad me especializo en retratos, pero por obvias razones esas sí no las puedo regalar…
Si a alguien le gusta la idea, los invito a inspirarse en una de las fotos y escribir una historia a partir de la imagen. A la persona que le escriba la historia más linda a una de las fotos le enviaré una copia en 8×10 (pulgadas) , firmadita y todo, hasta su domicilio, no importa en qué país sea.
El concurso empieza… ya.


Y hay más…
TÉRMINOS Y CONDICIONES:
Podrán participar con las fotos que quieran. Como este blog es una monarquía, la reina LATA I decidirá quién ha ganado. En caso de vérselas complicada, pedirá ayuda a un juez invitado. (Juez por definir).

NOTA: Yo sugiero que las historias se posteen aquí mismo (aunque tal vez parezca “el blog interminable”) porque no todos los que pasan por acá tienen blog, y al final, como alguien comentó (ahora mi fijo quién) este es un espacio interactivo. Suerte…


Un par de experimentos latunos (estas últimas dos) pero que les pueden dar buen juego.

