The Art Issue… dándole valor a mi arte.
Desde niña he tenido alguna cámara cerca. Primero fotográfica, y luego de video... aunque la de fotos nunca me ha abandonado. Mi primera cámara ("sin nombre") era rosa... en formato 110. Después, los Reyes Magos me subieron de categoría: los 35 milímetros llegaron a mi vida.Ahora me acompañan "Annie” y “Lola”, mis dos cámaras favoritas, en todos mis rocorridos.
Después de la universidad, en esos tanto cuestionarme sobre qué hacer para vivir y ser feliz, apareció en mi camino un libro sobre “vocaciones”. Corrí y lo leí en una sentada. ¡Yo quería saber qué demonios podía hacer con mi vida! (…sí, después de la universidad.) Entre los consejos que daba doña autora estaba el hacer una lista de las cosas que siempre han estado cerca de ti. Y lloraba y lloraba porque nada se me ocurría. Hasta que de plano, Dios, el Universo o el demonio se me paró enfrente, en forma de una amiga y me dijo: “Tómame unas fotos, me encanta tu arte fotográfico”.
(FX sonidos angelicales)
Las puertas de la gloria se abrieron para mí.
Mi primer trabajo profesional fue en unas Stills (foto fija) para un video musical de famosa cantante mexicana. Yo, con mi cara de “Lata albureada” (como diría Dr. Oso), con mis 24 años y Annie en mis manos, caminaba por los Estudios Churubusco intentando saber qué hacer… sólo apreté y apreté y apreté el disparador. Fueron saliendo imágenes de ella con su hija, en su casa, pintando, en el set… El resultado fue un kit de casi mil fotografías a las que denominó (no en tono de halago) el señor directo como “muy artísticas”. Me sentí en la gloria.
(FX música de Charleston… porque se me antojó).

Hace mucho que no tomo fotos, pero es algo que me encanta (bueno, un par de meses). Creo que no soy mala. Acabo de remodelar mi estudio y pegué en las paredes algunas de mis impresiones. Es la primera vez que lo hago, es decir, claro que tengo fotos de amigos, de familia, que yo he tomado… pero eso de colocar en mis paredes fotos de paisajes, de lugares que fueron capturadas por mi lente… era too much. Pero lo hice y me siento muy bien. ¡Me gusta mi arte!
Así que quiero obsequiarles esta parte de mí. Quiero regalarle a una persona una copia de alguna de estas imágenes. Si alguien está interesado… favor de avisar y organizamos un concurso. Pero habría hay una condición…

Como no puedo mandar imprimir tantas fotos como lectores (je je je), habrá que rifarla. Tal vez ni les interese, tal vez digan “guácala de pollo”, pero a los que les lata, pues acérquense y lean lo que siguen. En realidad me especializo en retratos, pero por obvias razones esas sí no las puedo regalar…
Si a alguien le gusta la idea, los invito a inspirarse en una de las fotos y escribir una historia a partir de la imagen. A la persona que le escriba la historia más linda a una de las fotos le enviaré una copia en 8×10 (pulgadas) , firmadita y todo, hasta su domicilio, no importa en qué país sea.
El concurso empieza… ya.


Y hay más…
TÉRMINOS Y CONDICIONES:
Podrán participar con las fotos que quieran. Como este blog es una monarquía, la reina LATA I decidirá quién ha ganado. En caso de vérselas complicada, pedirá ayuda a un juez invitado. (Juez por definir).

NOTA: Yo sugiero que las historias se posteen aquí mismo (aunque tal vez parezca “el blog interminable”) porque no todos los que pasan por acá tienen blog, y al final, como alguien comentó (ahora mi fijo quién) este es un espacio interactivo. Suerte…


Un par de experimentos latunos (estas últimas dos) pero que les pueden dar buen juego.


Me ha encantado la historia de como te iniciaste en la fotografía, y las fotos que has puesto me gustan mucho mucho mucho.
Lastima que sea muy malo imaginando historias y escribiendo, si no, participaria en el concurso.
y la historia se postea como comment o la puedo poner como post en mi blog? o como?
Desde el desierto
Maléfico
http://eleden.ciudaddeblogs.com/
Yo no sabía que eres fotógrafa (fotogénica si, ya habia visto jiji)
Uhm… una historia… y el premio es una foto autografiada… suena tentador.
Porque todos tienen trabajos interesantes y el mio suena taaaan aburrido jejeje
A trabajar en la historia!!! Pero si gano voy a exigir a los organizadores del concurso que el premio sea entregado por la mismisima Lata en mis manitas!!!
Jejeje
Buen punto. Ya dejé nota y estoy tratando de subir más fotos. ¡Pero qué complicado es subirlas!
Sugiero postear aquí las historias.
Masmi, aventúrate, ¿por qué no?…
Aquí esta mi historia… voy por la segunda fotografía que no se vería bien, sino lo que sigue en mi sala…
Era un año de los tantos que llevamos en esta tierra, era una de mis tantas vidas y era una de sus tantas vidas. El destino conspiró para que ese día pudiéramos estar ante el mismo paisaje (como hay varios paisajes debo aclarar que me refiero a la fotografía número dos), hizo que mis padres se conocieran, hizo que sus padres se conocieran y si vamos más allá hizo que mis abuelos se conocieran e hizo que sus abuelos se conocieran y es aquí cuando me empiezo a sentir importante. Tanto hacer para que yo naciera y tanto hacer para que él naciera.
Pero el destino no se conformó con eso, hizo que viviéramos en el mismo país, en la misma ciudad y en la misma colonia; y además que fuéramos a la misma escuela.
Muchos años pasaron para que nos viéramos por primera vez, para ser exactos, nueve años pasaron y en ese noveno año los dos coincidimos admirando el mismo paisaje porque el destino conspiró para que tuviéramos gustos similares. En ese momento supimos que era para toda la vida. Durante los años que estuvimos juntos íbamos casi a diario a ver el paisaje que había sido testigo de nuestro cariño hasta que un día el mismo destino decidió separarnos.
Diez años pasaron y a punto de cumplir el noveno frente a nuestro paisaje preferido, el destino decidió conspirar de nuevo, nos volvimos a encontrar más maduros que el primer día que nos vimos pero sintiendo el mismo cariño. Y aquí estamos juntos otra vez, visitando a nuestro amigo y frente a él haciendo planes a futuro… Era un año de los tantos que llevamos en esta tierra, era una de mis tantas vidas y era una de sus tantas vidas pero por fin estamos juntos.
Interesante, muy interesante….. voy a echar a volar mi imaginacion, cualquier historia??? no importa de que sea?? solo importa que se mencione alguna de las fotos expuesta???
Y me uno a la pregunta de Malefico, sera aqui? o en nuestro blog??
Saluditos!
http://yyoommeerriitta.blogspot.com/
merita@, Maléfico…. No es necesario que se mencione la foto, pero que te inspire… si lo quieres poner en tu blog, nomás avísame manta… jajaja. O acá, como quieran. Pero avísenme.
Fernanda, ¡¡La primeraaaaaaaaaaa!!!
Tlacuash… soy todóloga. ¿Te acuerdas que servía cafés?… bueno, seguro tu chamba será bien interesante también…
…cuando el cuerpo termino en el suelo, antes de que sus ojos se
llenaran de lagrimas , todo era confuso, quien era? por que hacerlo ? …
La respuesta frente a sus ojos y no lo noto en todo el tiempo
que pasaron juntos, aun cuando en todo momento estaba presente….
Inspirada en la foto del callejon
El día se anunciaba con los primeros rayos de sol que atraviesan los cristales, inundando mi habitación con un tímido color naranja.
Por costumbre, intento levantarme y en ese instante recuerdo que es domingo, me puedo quedar mas ya que es el día que dedico para mi, para darme los gustos. Ya saboreando el volver a dormirme, me recuesto lentamente y en ese momento con tremendo asombro veo que no estoy sola en la cama, un hombre está placidamente dormido, casi acurrucado, con su brazo en mi cintura.
Mi mente trata en vano de entender o recordar si es que hay algo que deba recordar. Impactada por el hallazgo, por un momento me quedé inmóvil hasta en el pensamiento, solo mi corazón parecía escucharse en aquel cuarto, ese mismo corazón que gritaba su deseo de que ese hombre, fuera el, su cabello oscuro, ondulado, alocado y medianamente largo, le cubría el rostro, su respiración suave y pausada casi imperceptible, denotaba la profundidad de su sueño, era la imagen mas parecida a la de un ángel que pueda recordar, hasta el exquisito y particular aroma de su piel parecía angelical, un aroma que sin duda a partir de hoy reconocería entre miles.
Una mezcla de sensaciones corrían por mi ser, ansiedad, curiosidad, embelesamiento, emoción y algunas otras que se entrelazaban llevándome un poco a la confusión.
Incliné la cabeza, acompañando su posición, para poder así tratar de identificar a mi anónimo compañero, mientras mi mente ya había acoplado a los gritos de mi corazón y se habían transformado en un dúo que no me dejaba razonar. Estuve unos instantes observándolo, pero mi esfuerzo fue inútil, su cabello no me permitía ver y mi ansiedad, seguía creciendo, lo único que me sosegaba era la paz de aquella imagen. Me falto coraje para tocarlo sentí miedo de que fuera una ilusión y desapareciera, tan por arte de magia, como por el que había aparecido. Tratando de tomar un segundo para ordenar mis pensamientos, despacio me volví a recostar, pero la confusión aumento a su punto máximo, al comenzar a ver en donde estaba.
Todo había sucedido tan rápido, todo había sido tan raro, que no había puesto atención en lo que me rodeaba.
Aquella no era mi habitación, ninguna de mis cosas estaban ahí, era mucho mas rustica y decorada con un gusto especial, se podía ver la mano de un hombre sensible y cuidadoso en esa obra. Todo a mi alrededor había cambiado, pero yo, sentía que lo conocía, como si realmente viviera allí, como si supiera la historia de cada cosa que había en ese cuarto, incluso sabía como era el resto de la casa, sus alrededores, ese callejon que conducia al vecindario, en realidad, todo parecía estar en mi memoria.
Por momentos sentí la sensación de estar volviéndome loca, ya no podía distinguir lo que tenia en la memoria, ya no sabía diferenciar una realidad de la otra, parecían estar las dos corriendo juntas, como si fueran dos vidas paralelas.
Respire hondo, trate de calmarme, y una vez mas, vino a mi mente la presencia del caballero misterioso. Ahora ya podía ver la imagen total, el todo de la situación, y aunque eso no significara que la entendiera, me gustó, me gustó estar allí y no importó como había sucedido, era mágico, era incomprensiblemente mágico.
Lentamente, acerque mi mano hasta su cara, y con todo cuidado para no despertarlo, fui corriendo su cabello, mi corazón parecía salirse de mi cuerpo, antes de alcanzar a verlo cerré los ojos y desee que fuera el, que si alguien tenia que ser, que fuera el dueño de mi alma, que aunque miles de kilómetros nos separaban, la magia lo podía solucionar, ahora, en este instante. Con ansia y con miedo, abrí los ojos, y lo pude ver, lo pude reconocer, y la imagen del ángel se reafirmó, mi corazón vibró, y una gran emoción inundó mi pecho, era el, el dueño de mi alma, mi amor lejano, mi mas cercano amor.
La magia había sido completa, no se había guardado nada, no podía creer lo que estaba viendo, pero inmediatamente comencé a disfrutarlo. Sin tocarlo lo observé, lo contemplé queriendo grabar a fuego aquella imagen en mi memoria, todavía sentía miedo de que todo desapareciera como vino.
No se cuanto tiempo lo adoré con mi mirada, por que el tiempo dejo de correr cuando descubrí que era el.
Lo que tanto había soñado, lo que tanto había deseado, lo que tanto había imaginado, ahora estaba sucediendo, y una dulce paz comenzó a fluir en mi, quería que ese momento de detuviera en el tiempo, quería quedarme ahí para siempre. Pero me di cuenta, que recién comenzaba el día, y que tal vez podría seguir en aquel mundo de maravilla.
Con todo el amor del mundo, acaricié su mejilla con las yemas de los dedos, casi sin tocarlo, y con voz muy bajita comencé a llamarlo. Sólo un pequeño gemidito, fue la respuesta que me dio y acomodó la cabeza contra mi pecho, abrazándome mas fuerte.
Volví a llamarlo y esta vez si comenzó a abrir sus hermosos marrones, yo no sabía como reaccionaría el al ver lo que estaba sucediendo. Increíblemente, me habló como si esa fuera su vida diaria, de modo que decidí olvidarme de mi vieja memoria y quedarme en esta, que lógicamente era en la que deseaba quedarme.
Nos levantamos, desayunamos, y para el no parecía haber nada extraño aquel día, yo en cambio, si bien sentía que tocaba el cielo con las manos, no podía dejar de llamarme la atención, pero no quería averiguar mucho, en realidad.
Espero que les guste , asi quisiera que fuera.
Saluditos
http://yyoommeerriitta.blogspot.com/
Estaba lista para ese encuentro, despues de aquella primera vez especial queria que su huella quedara más impregnada en él, usaría el perfume que le dio en su cumpleaños, por que el sabía que en ella la esencia que emanaría de en su piel sería el afrodisiaco perfecto.
Hecho a volar la imaginación y empezo a buscar las herramientas necesarias para seducirlo una vez mas y hacer de ello un escuentro especial.
La cita aún no era acordada pero el escenario estaba mas que puesto en su imaginación.
En aquel cajón de su recámara estaba ya dispuesta la minifalta negra, medias negras con ligueros,Dos coordinados de ropa interior, uno blanco con toques rosas, para darle un tono de ingenuidad, o ese negro con encaje y toques ligeros en rojo que formaba corazones, le quedaban perfectos, sin embargo faltaba el toque final.
Toda una tarde visitando tiendas, buscaba aquellas zapatillas que le darían el toque sofisticado a su vestimenta, blancas, rosas, plateadas, tooodas eran una belleza, sin embargo optó por unas negras que vestían sus tobillo con una cinta del mismo color.
Se vistió una vez mas con el atuendo que había imaginado, al verse frente al espejo se sentía especial con esas zaápatillas, habia imaginado como el le desprenderia poco a poco cada prenda, como se verían sus piernas atrapando el cuerpo de su amante con esas zapatillas, solo era cuestión de esperar ese encuentro.
Deespues de varios meses se dió cuenta que no habría más, que él decidió alejarse sin decirlo, desde entonces el recuerdo de el, junto con las lágrimas, la tristeza, y su necesidad de tenerlo se han ido difuminando con el tiempo.
Las medias, las prendas y el coordinado, aun siguen escondidos en ese cajón ya sin esperanzas de ser vistos por lo ojos de aquel profrugo.
Los zapatos, esperan la siguiente ocasión especial de ser nuevamente admirados, su estado es casi intacto pues le amoldan tan bien, perfeccionan tanto su andar que es un crimen no dejarse admirar por su dueña al verselass puestas y a aquel afortundado que al mirarla pasar lanza un suspiro.
pPor ciertom comparto tu pasión por la fotografía, aunque las mis son solo para mi, seguire buscando ese no se que que me diga que ya soy mejor con el lente.
Despues compartimos fotografía.
besotes , me encantaron
Lata…
Definitivamente me tengo que inspirar… pero lo haré más que prometido. En qué fecha cierras el concurso??? Cuándo anuncias al ganador??
Y donde será la ceremonia oficial de premiación???
JAJAJA…
Ya tengo al Juez ayudante… que se anunciará más adelante. Él, obviamente, no podrá participar. (Reconozco que necesito ayuda).
El concurso cerrará el domingo en la noche y el ganador será anunciado… después. jajaja.
LA ceremonia de premiación… ahí depende. Si voy a DF en diciembre y el ganador es de ahí, pus ya está, mana. Pero en realidad pensaba enviar la foto por correo postal, más fácil. A donde quiera que vaya…
**Lata emocionada por las historias**
jajaja yo kiero participar, pero jajaja soy un pendejo para escribir (por eso mi blog dice pura estupides) jajaja tengo el cerebro seco pero voy hacer un intento.
yo hubiera kerido encontrar mi vocacion asi de facil, creo q aun no la encuntro pero lo q hago me encanta y eso me hace feliz por ahora jejeje
saludos
Lata… nunca pensé que fueras fotógrafa… y además buena!!
Cuando estudié la carrera una de las materias que más me gustó fue fotografía; el hecho de pasar horas en el laboratorio revelando mis trabajos y haciendo impresiones hacía que todo lo demás se me olvidara, de hecho, me aventé un curso en La Activa de México y lo disfruté cañon, ahora solo tomo fotos por gusto, nada profesional ni de concurso… promento un día ponerte una.
By the way, yo encantada de recibir una obra tuya, dime a donde te escribo para enviarte mi dirección.
Beso,
Alex y su tribu
http://safinsafado.wordpress.com
**LAta piensa “¡¿así de fácil?!” cuando Ricardo comenta sobre la vocación…**
No es nada facil, saber y mas que estes metido hasta el fondo en ella
Pero facil, facil , no es o si????
http://yyoommeerriitta.blogspot.com/
Alex…
Sí, es maravilloso estar dentro del cuarto oscuro. De hecho las primeras 6 fotos las imprimí en el laboratorio… después de años de no entrar a uno tomé un curso de retrato y fue como adictivo estar adentro (¿sería por los químicos??, me preguntooooo). Usar filtros, hacer mañas para que la impresión quedara bien, imprimir de negativos en color a b/n (no preguntes cómo le hice para que quedara decente)… toda una experiencia maravillosa.
Me encanta la foto. Puedo pasar horas en una sesión y sí es agotador. Lo malo es que acá, donde vivo, te lo mal pagan. Son unas chingas y te ganas tres pesos, así que por eso mejor lo hago por gusto, o de plano cuando es algo fácil, ofrecen lana “decente”… o son amigos.
Ya estamos harmando un safari fotográfico con un bloggero… No estaría mal, ¿no creen?
Si quieres poner el relato acá o ponerlo en tu blog, nomás avísma por este medio, ¿¿¿sale???
estan padrisimas tus fotos!!! y me gusto mucho el articulo (lo que alcanze a leer)
mi hermana es una CHINGONA!!!!!!!!!!!!!!!
Edgar… ignoraré el hecho que no me leíste completamente (ni aguantas nada…) te quiero, hermano. Mi hermano también es un chingón (y el mejor asistente para tomar fotos en el mundo entero).
**Ash, cursi sentimentalismo familiar en un blog**
jajaa, es la primera vez que mi bro pasa por acá… tons, me emocioné.
Tu hermano???? whoooooooo, Zhingon igualito que tu!!!
Yo creo que si te aguanta, mas bien lo que no aguanto fue lo explayado de los comentarios de tus asiduos lectores y ahora ams con eso de las hostorias post foto, pues si esta medio largo, jajajaja, pero que aguante!!!!
http://yyoommeerriitta.blogspot.com/
Llegando tarde, pero seguro (al fin que sabés en que andaba, jijijijijiji)
Che… puedo ser jurado invitado?? Es que las musas andan de vacaciones (jajajajaja, síiiiiiiii…..)
EL CALLEJON
Era una noche de noviembre fría y oscura con un extraño olor a madera quemada, toda la calle estaba invadida por sombras y solamente el leve parpadear de un foco me permitía ver para poder abrirme paso hacia el callejón.
en ese momento un extraño escalofrió recorrió mi cuerpo y pare de un solo tajo, observando el tétrico escenario de la vieja calle, de sus alcantarillas salía un humeante vapor de agua debido al agudo frío que regía en la calle, típico de una noche de invierno.
Pegados a sus dos altas y ruinosas fachadas con apenas un par de ventanas y unos viejos postes, estaban colocados varios contenedores. Al final de la calle se abría paso la avenida por donde apenas circulaban coches a esas horas por donde entraba una fría brisa como un susurro misterioso.
Me quede contemplando aquella tétrica imagen sin quedarme por mucho en mi pensamiento puesto que se escuchaba un ruido que me hizo voltear al instante eran unas bolsas negras que se movían dentro de los contenedores… mi corazón empezó a acelerar su latir y mi pulso se aceleraba constantemente recorriendo por mi frente un fría gota de sudor y diciéndome a mi misma ha es solo un gato repitiéndolo constantemente.
Y al instante vino a mi cabeza un pensamiento “Ha nadie se atrevería a pasar por esta sombría calle a estas horas de la noche, nadie ecepto yo. Después de este aburrido y monótono lunes no me vendría mal gastar algo de adrenalina, además, sólo era una vieja calle con basura y gatos hambrientos, ¿qué podría pasarme?
Me armé de fuerzas, con la cabeza alta y agudizando al máximo mí vista y oídos avancé lentamente por el siniestro callejón. Pasé por entre las dos primeras alcantarillas, su vapor se entrelazaba por mi abrigo, como si intentase descubrir quién era aquella extraña que cruzaba su umbral. De repente un fuerte golpe atrajo toda mi atención. El corazón me latía tan deprisa que parecía que se me iba a salir del pecho, mientras una fría gota de sudor recorría mi frente, sólo había sido un susto. Podía ver como un cubo aún se movía en el suelo, al caer había hecho huir apresuradamente a un gato de su interior, pero no fue eso lo que me hizo temblar del susto sino que habría jurado ver cómo una figura había derrumbado el cubo, para luego escapar escalando la pared.
Después de unos segundos para recuperarme del estúpido susto sin sentido, seguí caminando, deseando acabar ya con mi corto aunque excitante recorrido por aquella sombría calle. Ahora me tocaba pasar por delante de aquel cubo tirado y su esparcido contenido. Me acerqué a él como leona que acecha a su presa y tras observarlo bien le propiné una buena patada mientras pensaba.
¡Maldito cubo!, que susto me ha dado pero otro sonido, amortiguado por el que yo misma acababa de provocar había sonado a mis espaldas. Allí, oculto entre el vapor y las sombras se podía ver cómo una figura aparentemente humana se incorporaba ante mis ojos.
Aterrorizada contemplé los extraños rasgos que lo formaban, sus manos acababan en unos largos y retorcidos dedos, su cuello era del mismo grosor que su gran cabeza, sus enormes y largos pies lo sujetaban de puntillas. Con el espeso humo procedente de las cloacas no podía apenas ver su tosco rostro, pero si de algo estaba segura era de que no era humano.
En esos momentos habría jurado que mi respiración y todo mi cuerpo se había quedado totalmente paralizado, hubiese deseado echar a correr pero mis piernas se negaban a obedecer, mientras mi vista seguía clavada en aquella silueta oscura…que ahora avanzaba peligrosamente hacia mi. Su paso era firme pero a su vez resultaba extraño, parecía más animal que humano.
En lugar de cara tenía un afilado hocico de lobo, en vez de ropas tenía una gruesa capa de pelo que le cubría todo, todo menos su penetrante mirada amarillenta y sus amenazadoras garras de hombre lobo.
También pude distinguir como de su peludo costado se deslizaba un hilillo de sangre procedente de una herida que parecía de bala.
El monstruo miró furioso, en efecto detrás de mí se encontraba un hombre que con el brazo alzado empuñaba una pistola plateada, la cual no dejaba de apuntar al hombre lobo.
Enseguida volví la vista hacia el monstruo, el cual al ver al hombre echó a correr desesperadamente, impulsado por sus fuertes patas traseras dio un salto, abalanzándose hacia mí.
Yo paralizada por el miedo sólo podía ver cómo mi fin se acercaba.
Justo cuando cerré los ojos del terror que me inundaba oí un segundo disparo que fue a estallar en el pecho del lobo, este profirió un intenso rugido de dolor y con sus últimas fuerzas me hizo un leve, aunque doloroso arañazo en el brazo. La bestia calló inmóvil ante mi, con sus inmensas mandíbulas abiertas y los ojos desorbitados.
Del golpe me había quedado sentada en el suelo, frente a la aterrorizadora criatura, y sin dejar de mirar a la bestia escuché como mi salvador se acercaba. Agachándose y poniéndose a mi altura, apoyó en mi hombro su fría mano ahora desarmada y me susurro lentamente:
_Todo ha terminado _, entonces sentí cómo una punzada en la nuca me hacía perder lentamente la vista.
Cuando por fin pude abrir los ojos me encontraba en mi cama, arropada y con la frente llena de sudor.
_ Sólo había sido un mal sueño_, pero cuando ya me disponía a volverme a dormir pude sentir el escozor de la herida en mi brazo, la misma herida que a partir de entonces, cada noche de luna llena me esclavizaría a recorrer los callejones.
Me gusta la foto del caballo, ¿es de proceso cruzado?
Ah, sí, el texto.
Mio Bello Amore
Ricardo Arce
Lucía siempre llevaba consigo el mismo libro y a ratos se le veía leyendo cualquier página al azar. Decía que era para recordarse así misma quien era en realidad, pues afirmaba que el personaje central de la novela era ella. Todo la universidad la tiraba de loca, pero era inevitable enamorarse de ella, o por lo menos lo fue para mí. Así es como un día empezamos a salir y ella siempre cargaba ése estúpido vejestorio. Me causaba una confusión tremenda, puesto que su discurso siempre era el mismo “Si de verdad me amas deberás aceptar que mi alma está encerrada en este libro” Y entonces me quedaba sin argumentos para rebatir. Era cierto, la amaba, pero, tendría que aguantar su locura.
Pasaron semanas, meses y más meses, hasta que cumplimos un par de años. Amaba todo de ella: sus ojos, sus piernas, su sonrisa, la manera tan absurda de burlarse de todo el mundo, hasta llegué a querer ese empastado verdoso que cargaba en el bolso. Definitivamente “El’amour” diría mi tía la loca que habla mitad francés y mitad español. Pedí su mano y todo lo demás, su familia emocionada aceptó y sin postergarlo más al mes siguiente nos casamos.
Contaría acerca de la luna de miel, de los desfogues, apachurros, contrastes, matices, cachondeos, jugos y lívidos despertados… Pero sólo me referiré a una situación en particular. Justo antes de unirnos en el acto amoroso-carnoso, ella corría al baño con su libro entre los brazos y cuando salía dispuesta a pasear por los campos de Eros de su boca desprendía un ligero olor a tinta de imprenta. Ese aliento tan exquisito de imprenta vieja desprendiéndose de todo su cuerpo, tan excitante en un principio.
Hablando de esto con un amigo psicoanalista, “su patología es de lo más normal”, según él, eso se debía a un desenfoque con la realidad, era preferible pertenecer a un hermoso cuento de hadas que la historia indescifrable en nuestros días. Me recomendó que destruyera el libro, y que lo hiciera frente a ella para que se diera cuenta que todo por lo que ella pasaba se encontraba en su mente y nada más.
Y fue así como decidí llevar a cabo sus instrucciones. Primero puse un tranquilizante en su vaso de agua y me apoderé de su apreciado artilugio sin que se diese cuenta, con ella un poco sedada me resultó fácil conducirla a la sala de estar y estando frente a la chimenea, cubrí su boca con un paliacate, amarré sus pies y manos. Ella pensó que sólo que sólo se trataba uno de nuestros tantos juegos perversos, pero al ver su libro entre mis manos emitió un grito que fácilmente se pudo escuchar en toda la colonia. Pataleaba y se arrastraba sobre la alfombra sin poder hacer nada. Me dirigí lentamente al fuego… empecé a arrojar hoja por hoja hasta terminar con la vieja cubierta verde. Sus ojos en ese momento desorbitados y no paraban de derramar lágrimas.
“Es por tu bien, Lucía” Le dije mientras acariciaba su mejilla. Momentos después cayó inconsciente.
Durante la noche la dejé dormir sola, estaba seguro que por la mañana entendería todo y escucharía mis razones. Así fue como dirigí a la recamara sosteniendo la bandeja del desayuno repleta de todas esas cosas con las que le gustaba empezar el día. Permanecía aún dormida, escondida entre las sábanas y el edredón. Acomodé la bandeja en una mesilla despegable de junto y toqué su cuerpo… frío. Su cuerpo estaba hecho de piedra, tatuado con grafías extrañas, como de otras lenguas.
El horror y la tristeza aún se apodera de mí cada que paso por el callejón en donde
Estoy emocionada porque ya puedo leer algunos de sus relatos.
Tenemos aún tiempo, si les late, no se apenen, aviéntense.
Él, no. Es digitalización de una foto y manipulación en photoshop.
Miriam,
el puesto ha sido tomado… tal vez el fin lleguen las musas…
Merit@, en cuanto a mi hermano… neee, tenemos gustos bien distintos, pero sí que me aguanta, al menos las pataletas. Nos peleamos bien bonito, pero nos queremos harto. Además, es un placer trabajar con él, porque entiende perfecto lo que quiero y aunque se tenga que parar de cabeza, cumple con su trabajo de genial asistente.
… en donde tienen su estatua.
Bien dicen que la necesidad es la madre de la invención, y con
necesidades apremiantes pues los inventos son apurantes.
El lugar: Museo Internacional de Arte Occidental (MIAO, por sus siglas)
La hora: 4 de la tarde.
La situación: tomé muchísima agua y ya me anda por soltar una “firma”.
El problema: los baños de todo el museo estan cerrados por mantenimiento.
El actor: yo… urgido y a las carreras.
¡Maldita sea mi suerte! De las pocas veces que tengo tiempo para visitar un lugar cultural donde no haya exposiciones de monitos sobre valuados
sino lindas pinturas y esculturas representativas de los moments claves de la historia de la humanidad y no puedo disfrutarla por que el idiota
de mi decidio que, para evitar el raro evento de la combustión espontánea, debía llenar mi organismo con harto líquido. Usualmente no
es problema ya que siempre encuentro a donde correr para “liberar tensión”, pero debido a que el día de hoy se abría una gran exposición
en este museo, pues hay unos cuantos medios haciendo la cobertura y no tengo la intención de irme a “regar” unos arbolitos afuera mientras
Rigoberto Peláez reporta la gran inauguración. La última vez que orine frente a cámara hacia mucho frio, así que no todo salio a cuadro… lo
cual no se si sea algo bueno o malo…
La situación sigue siendo abrumadora: no puedo salir corriendo, mi vejiga esta a punto de tronar, los baños del lugar estan cerrados y
tengo que actuar rápido. Me desplazo a una de las exposiciones con menor afluencia y veo múltiples esculturas de monitos desnudos en piedra,
entorno que me invita a bajar el cierre mientras me acomodo en una esquinita. ¿No viene nadie? Aparentemente nó, pero reina un silencio
sepulcral en la habitación el cual se ve interrumpido por un sonido de un chorro de agua cayendo. Es en este momento cuando el acrónimo del
museo adquiere otro significado, ya que ando miando en su interior.
Mientras mi cuerpo se relaja, mi alma descansa y el líquido motivo motivo de mi predicamento sale de mi organismo, torno mi rostro hacia
arriba, como quien encuentra una revelación divina en un momento de iluminación, y vaya que encontre la revelación. Es entonces que me
percato que estoy al lado de una monumental representación griega, probablemente de alguna divinidad. ¡Juro por los dioses del olimpo que
jamás creí que estaría orinando junto a ellos! Bueno, no exactamente, junto a alguna de sus representaciones. Solo espero que este no sea la
representación de Zeus por que mal rayo me partiría, literal y figurativamente, por mis acciones a su lado.
La expresión de la estatua, vista desde donde estoy, refleja cierta incomodidad. ¡Claro! Yo tambien me sentiria incomodo si alguien me
estuviera regando mis alrededores. Tengo miedo que cobre vida y voltee completamente y me dé de divinos catorrazos y con justa razón. Solo
espero que sea Poseidón y este acostumbrado a vivir cerca de las aguas.
Termino intranquilamente mi faena y guardo el equipamiento al tiempo que me cercioro que nadie me vio. Evidencia amarillenta queda corriendo cual acuoso y acusante testimonio de mi desprecio por el artte clásico. Todo es como un mal sueño donde uno imagina fuentes y riachuelos solo para despertarte corriendo al baño para soltar la frustración. Para bien o para mal termina mi odisea en la cual me siento menos como Homero el
poeta y más como Homero el de los Simpsons… Ahora, si tan solo pudiera salir de aquí antes de que se den cuenta…
hay…dios ,….. si todas son sublimes!!!! no puedo escoger…hay limite de tiempo … yo si quiero participar … voy a verlas de nuevo para ispirarme
gracias por regalarnos algo de tu mirada !!!
Yo pasaba todos los dias por el mismo lugar..estaban ahi.. los miraba.. los admiraba, los soñaba, los keria.. el sueldo no alcanza, apenas para pagar el pasaje, comprar pan y leche para los niños… si yo los tuviera, seguramente con un pantalon elegante y una blusa decente que me heredo mi madre podria ir y buscar un trabajo mejor y tener dinero suficiente para comprarles a los niños otra cosa para la cena… y ahi estan ellos, tan inalcanzables, esperando el dia que entre y me los lleve.. dicen que para que queremos varios si solo tenemos un par de pies, pero nunca se debe subestimar lo que un par de zapatos altos pueden hacer por la autoestima de una mujer…
–Despierta, hay queir a la Iglesia.
Ella se hunde en la almohada –Papá… ¿hay que ir a la escuela?
–No, no. A la Iglesia, ven hay que arreglarte.
Ruegos y los ojos que nomás no se quieren abrir. La lucha se extiende los habituales cinco minutos.
–Ven pónte este vestido.
–¿Vamos una fiesta?
–Ánda, ya. Pónte el vestido.
–¿Me pones las mallas?
–Sí, luego vamos a peinarnos.
El desayuno transcurre en silencio. Creo que nunca había desayunado a sus tres añitos con un señor de traje (sea o no su padre).
–¿Y mamá?
–Nos espera en la iglesia
Salimos de la mano por el callejón de siempre y no sé como decirle que mamá ha muerto.
La historia me salío antes de leer los comments. Esa foto del callejón nos llegó a varios. Felicidades Lata, las fotos son buenísimas.
Yo nomás maltrato a mi celular atascándolo de 640sX480s. Me encanta capturar momentos aunque no soy ni remotamente un buen fotógrafo.
Me gustan mucho tus fotos, pero prefiero los retratos. No escribo, pero regálame una, aunque sea de navidad.
Volaré… con gusto. Pero mejor te tomo unas a ti, ¿te parece? Pero tienes que arreglarte mana… jajajaja.
Rubas, gracias, lindo
Sigue abierta la convocatoria.
Ross, sí, póngase a chambear.
A todos los demás. Ya estoy leyendo sus relatos
No sé vale … como diría alguien que conocemos
PUTACARAJOMIERDAAAAAAAAAAAAA !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Mis neuronas aún estan medio apunadas y no logró que se conecten bién (si ya sé nunca se conectan bien), tendre que esperar pa’ la próxima.
Por mientras puedo decirte que me han encantado tus fotos, valgame además de todo con lo que cada día nos impresionas, no me sorprendería que muy pronto vieramos alguna exposición titulada:
“La lente de Lata”
Hoy es un día como cualquier otro con su cotidianidad… su rutina… pero ella cambio de tema y de guion….
Hoy ha decidido modificar el libreto.
Ella esta cansada, la vida no es fácil… altas y bajas… No, no será hoy, el día que la tristeza la empuje a tocar fondo….
Se mira y piensa en su atuendo… nada mejor para animarse la vida que lucir linda… Pero, no hay ánimo para mucha producción…
Jeans, una chaqueta, labial, rímel, collar, aretes… si… simple y atractivo… hace falta algo … respira su desaliento
Suspira, sentada en el borde de la cama, la mirada vacía… mira al closet … observa el calzado … y los ve… en el fondo .. Relegados
Tacones… impecables… los toma… los observa… extiende los lazos que rodearan su tobillo, se abrazaran a el.
Si… Podría usar un abrazo…
Los tacones, como un pedestal, levantan todo un mundo de recuerdos, de fantasía, los uso en fiestas y eventos elegantes…
La elevaron del suelo a dar y recibir besos, bailo en ellos, camino de la mano de alguien y le permitieron acunarse bajo un hombro tibio, reflejarse en otros ojos… mecieron sus pasos y pudo mirar con perspectiva para alcanzar el firmamento que deseo en aquellos momentos…
Sonríe… Los viste…
Nada es tan malo…. Saldrá al mundo… a acompañarse y reconocerse, se sentara en un café… mirara a la gente pasar… leerá, quizá escribirá…El ambiente es grato… los hombres la miran, le sonríen, ella se concentra en si misma… no quiere charla…
Se recrea en su pensar… mira su reflejo en la ventana y se gusta… agradable presencia, buena figura, calzado impecable… lo revisa… solo ella ve esos pequeños detalles del tacón, invisibles a otros…
Los detalles en sus tacones, son historias de alegrías, lágrimas y su paso por el mundo…
Sonríe… esos tacones…. son…
Son como las almas de las mujeres…. Hermosos, impecables… pero con historias que solo se notan en casi invisibles detalles.
Texto: Ross Medina
[…] Reflexiones de una Lata moderna She portrays souls: hers and the other´s. « The Art Issue… dándole valor a mi arte. […]
(Sobre la foto de los zapatos)
Me había vestido para ir a la oficina. El traje, la camisa blanca, las medias, los tacones. Te miré dormir, una vez más. No olías mi perfume, ni escuchabas mi trajín mudo para guardar tu sueño. Habías conseguido convertirme en tu perfección particular: mi cabello era corto y pelirrojo, mi cuerpo una talla 8, mi trabajo, una gran multinacional. Casi podías enorgullecerte de mí, de la muñeca inteligente que llevabas a las cenas de la editorial y presumías de vez en cuando. Salí del cuarto y, mientras me ponía los zapatos en la sala - “no pises la duela con los tacones, se marca” - descubrí la punta de mis Converse entre la bolsa de la basura que me tocaba bajar. Entendí que tenía que irme. Antes de salir de casa, con mis Converse, te dejé mis zapatos sobre la mesa de la cocina. Así, encontrados sus tacones. Así, como ofrenda funeraria, para que lloraras mi partida.
El callejón.
Hay calles y hay Calles. Esta historia, discreta, corta, trivial, es sobre una de esas Calles con mayúscula, sobre uno de esos pedazos de tierra que a la gente, inexplicablamente, cautiva, atrae, condena. La conocí hace poco, un par de meses tal vez, cuando X, la mujer de quien estaba enamorado, me llevó una tarde de noviembre. “Aquí nunca pasa nada”, dijo X, con la seguridad de quien afirma una verdad universal, inrrefutable, “por eso vengo los domingos, para pensar”. Esa tarde fue la última que vi a X, al otro día desapareció de mi vida sin aviso alguno, como si todos los cuestionamientos que la habían llevado al callejón (porque no era una calle: con todo y su mayúscula, es un callejón estrecho y frío), de golpe, se hubieran solucionado durante los cuatro cigarros que fumamos sentados en la acera. Ahora soy yo quien vuelvo los domingos. Veo que, a diferencia de lo que decía X, muchas cosas pasan (ahora mismo veo a dos personas a lo lejos, despreocupadas, como ignorando lo que para mí significa este amasijo de cemento y lodo), pero que, en efecto, aquí se puede pensar.
A ver, yo también voy por la de los tacones:
Recuerdo cuando la conocí: un sonido de tacones irrumpía el silencio de mis pensamientos.
Era demasiado temprano, la música permitía escuchar otros sonidos y no había el bullicio que ocasiona la gente, que contamina el ambiente que es todo y nada. Yo tomaba mi martini seco, el primero de la noche, cuando esa cadencia de pasos me hizo voltear y ver esa falda entallada, el cabello recogido, la piel morena y esas curvas balanceándose de un lado a otro.
Ahora que lo pienso siempre he tenido una fijación especial por los zapatos de las mujeres. Desde alguna maestra de primaria, las azafatas, algunas amigas y una que otra secretaria, el usar tacones las hacían ver más altas, les alzaban un poco las nalgas y endurecían las piernas. Además la imagen es estéticamente perdurable en la mente.
Llegan algunos amigos y convivo converso con ellos; mientras que del otro lado la veía, tan joven, con una sonrisa brillante mirando a sus amigas acompañantes, y debajo de la mesa sus piernas cruzadas: un poema sin palabras, encarnado, suculento.
Hay un momento en el que me quedo solo entre la multitud y detrás de mi aparece ella, le invito una copa, me dijo que se llamaba Liliana, que era de Guadalajara y venía unos días a la ciudad, que conocía a pocas personas a excepción de sus primas (las otras muchachas, creo). Y así me olvidé de mis acompañantes y ella de los suyos. Yo le contaba chistes para no pensar en esos tacones que habían violentado mis pensamientos.
Y así fueron cayendo las copas de 12:30 a 2, mientras que 2:30 a 2:33 fueron cayendo las ropas. Sentado veía como empezaron a caer gotas de la regadera de un hotel, invitándome a unirme, derrumbando la última pieza de nuestro pudor, para estar cerca y abrazar al deseo.
Cuando fue de mañana, al levantarme de la cama vi eses par de tacones acomodados uno frente a otro, su espalda al lado mío y sus hermosas piernas descubiertas por las sábanas.
Y así cada que voy a Guadalajara o cada que viene a México, la única condición para salir es que se ponga esos tacones, para que irrumpa el silencio de mis pensamientos.
Tenemos tareíta. Esta noche el Juez invitado y yo tendremos una larga charla para decidir quién se lleva la foto. También me gustaría platicarles un poco de cada una de las que están aquí…
No les comenté, pero el Juez es mi compañero de aventuras radiofónicas y cinematográficas (además de gran amigo) Beto Zúñiga (a quien pueden visitar en http://www.cine-betursus.blogspot.com/), quien es totalmente imparcial porque no conoce a ninguno de los bloggeros aquí presentes (además, como buen crítico, no se le va una al muchacho :P)
Por ahí de las 10 pm estaremos revisando los relatos.
Besos a todos.
Bueno, bueno buenoooo, esos zaptos siii que llamaron la atención y eso no que tienen als piernas incluidas, jijijiji a mi me inpiraron por que tengo unas casai igual y me encantan, se me ven tannnnn lindas ahhhhhhhhhhhhhhhhh.
Bueniiisimas fotos, me quedo con la del charro sobre el caballo con la iglesia detrás, a mi Mexico me pone, me pone muchiiisimo, el dia que yo pise esa tierra la beso como el Papa, benditos los que viven en ella siempre ha sido mi mayor ilusión viajar alli.
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