La Manuela casi termina… (Con invitada especial)

CAPÍTULO 7. Cómo decirle o darle a entender lo que te gusta y lo que no. Y entender qué quiere ella en la cama.
Invitada especial: Ross
Pues bien atentos y estudiosos aspirantes a Seductor, si han llegado hasta aquí ya superaron una serie de obstáculos y han sido capaces de traducir la sabiduría de la Manuela del Seductor, verterla y aplicarla a discreción en sus propias vidas.
Pero antes de que esa sonrisa aumente sus líneas de expresión o arruguitas de felicidad (como prefieran llamarles) deben saber que one nigth stand, puede tener un happy return si ponen atención a los siguientes importantísimos “detalles”, porque, seamos honestos, si las citas y el sexo es bueno… ¿por qué no repetir en lugar de andar de cacería eterna? Quién sabe podría ser un juego win to win situación.
¿Y cómo lograr esto?
Podría parecer que estuviéramos regresando unos capítulos, pero más bien estamos profundizando.
Muchos Sujetos afirman que odian a una tabla en la cama: alguien que no se mueva ni… hable. Pues a nosotras nos pasa lo mismo.
En el sexo, también debe haber comunicación, entendimiento.
No, tampoco queremos que durante el primer encuentro sexual griten “¡50!” cuando lleguen al orgasmo o utilicen el diccionario de la A a la Z en palabras obscenas… pero no está de más guiar y dejarse guiar.
UNA LECCIÓN QUE YA TE SABES
Ambos se encuentran a gusto, relajados; las pieles tibias, suaves y brillantes, los besos, la música de fondo… hasta aquí si ambos están pensando en lo que se debe… no hay conflicto.
Pero, ¡atención!, llega el punto en que convierte al aspirante en todo un Seductor…
Hay que ser espontáneos pero delicados. Es decir, un verdadero Seductor sigue sus instintos guía y se deja guiar… sin brusquedad… sin presionar. Los preliminares sirven PRECISAMENTE para aprender la coreografía tan sutil que nos deja a las chicas sin palabras pero sí con movimientos corporales y miradas…que te dirán:
“ Mmm… Eso me gusta… sí, sigue…”
“ Ahhh… ¿eso quieres?, puedo probar… Quiero complacerte.”
El cuerpo humano es muy sabio… y te dejará saber que vas por buen camino (requiere de observación). Tampoco se trata de que mires en todo momento a la damisela al rostro y afines el oído para detectar cualquier expresión de descontento, pues así no disfrutarás el encuentro. Relájate.
Toca suavemente y observa las reacciones: un leve arqueo de la espalda… un suave gemido… Bien, sigue por allí. Los costados… delinea su cintura… se retira y te ofrece los labios… no te ofendas, tal vez le dan cosquillas o no quiere que sientas su lonjita (sí, ¡mujeres!).
Bésala…. Intenta diferentes grados de beso y caricias… ve la reacción y la aportación de la Malcogida.
Si a ti te gustan los “golpecitos”, se cuidadoso al demostrárselo o decírselo, tal vez a ella no le agrade eso. Pero, sí, hazlo, demuestra qué quieres. Sin pena, pero que venga al caso. Si quieres sexo oral no es buena idea empujarla hacia tu paquete sin decir “agua va”.
Es recomendable que no trates de ser creativo con las palabras que empiecen con PU y terminen con TA o alguna parecida, pues es muy probable que la chica te recuerde a tu progenitora (¿y ella qué culpa tiene?), terminando así el juego.
Puede ser que durante la experiencia haya toques de humor, ¡velo así si pasa algo poco convencional!, como caerse de la cama, que la sexy tanga se rompa con su reloj, que se enreden tus dedos en su cabello o el bra le dé un latigazo en el ojo…
En el primer encuentro es recomendable evitar situaciones que hagan sentir a los involucrados que hubiese sido mejor entrenarse para trabajar en el Circ de Solei o de mínimo en el de los hermanos Vázquez. Pero eso no significa que no sugieras utilizar creativamente el lugar: la silla, la regadera, el sillón, etcétera. Respeta si ella no quiere.
Ojo, “primer encuentro” siempre puede referirse a la primera sesión de la noche. Si ambos tienen energía y van por el postre, puede ser que sea más cómodo decir: ”¿te gustaría intentar ___ ?” Ah, pero por supuesto, esto depende de cómo estuvo la primera tanda.
Hay muchos favores que la malcogida está dispuesta a hacer por ti, si tú estás dispuesto a hacer uno por ella.
Nota: Las fantasías sexuales usualmente son preparadas así que estas no entran en este capitulo.
Así que no sufras tratando de adivinar o suponer, las mujeres hablamos y decimos “ahí”, cuando ahí es el lugar. O decimos “cambiemos”, cuando estamos en una postura o lugar incomodo. Pero también es importante para nosotras entender cómo se la están pasando ustedes.
Aunque no lo crean, también pensamos en dos.
Rica noche.
CAPÍTULOS ANTERIORES:
CAPÍTULO 6. A solas, a oscuras y en su territorio.
CAPÍTULO 5. A solas y a oscuras (o no).
CAPÍTULO 4. Primera cita.
CAPÍTULO 3. Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una conocida.
CAPÍTULO 2: Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una desconocida.
CAPÍTULO 1: Para abordar a la chica. Introducción (o contraportada de nuestro libro).
Introducción (o contraportada de nuestro libro).
