A los 24 años… (II)
Recuerdo la primera vez que vi los ojitos rasgados de Sean, el jovencito al que tenía que enseñar español y para el que tenía que cocinar. Estaba parado sobre una estructura metálica con un letrero que decía mi nombre, pero nos reconocimos de inmediato. Desde entonces hemos tenido una relación muy parecida a la de madre/hijo, a pesar de que actualmente tiene… sí, 24 años.
Es largo el recorrido, hubo de todo, días de soledad inmensa, días de felicidad. Lo que llamo como “El periodo oscuro de Londres”, más soledad, decepciones, tristezas, descubrimiento, trabajo, mucho trabajo y aprendizaje.
Sí, aprendí mucho, no sólo del idioma sino de la vida. Conocí gente de lugares que no sabía siquiera que existían. Trabajé más de lo que nunca había trabajado. Rompí estereotipos y tonterías que llevaba en la cabeza. La primera vez que limpié una casa por dinero lloré. Creo que esto ya lo había platicado en este blog. Fue fuerte. Las primeras veces que traté de hacer espuma para capuccino y no me salía, también lloré. Pero pronto conocí los mejores productos para la limpieza y descubrí los secretos para la espuma perfecta: firme y abundante.
Tenía tres o cuatro trabajos al mismo tiempo y, además, iba tres horas diarias a la escuela. Pagué deudas y ahorré. Viaje de mochila por varios países con pocos pesos. Dormí en estaciones de trenes y aeropuertos. Fui perseguida por musulmanes y detenida dos veces por la policía en el metro. Me confundían con brasileña, española, polaca, francesa, y yo tenía que decirles que no, “soy mexicana”. Me di cuenta de que hay gente más inculta que yo y gente más culta. Personas más buenas y más malas. Pero siempre, siempre hay alguien dispuesto a ayudarte. Siempre. Después de casi dos años regresé a México. Muy bilingüe y con muchas fotos, tanto mentales como en papel.
Ahora venía lo bueno. Tenía 27 años y quería mi carrera de regreso.
Pero el tiempo había pasado y mientras yo cumplía sueños, mis compañeros de la universidad, mis amigos de la prepa habían comenzado a forjar familias, tenían coches y algunos casas. Algunos ya eran empresarios y hasta hijos grandotes tenían. Claro que me sentía mal, como “yo no tengo nada de eso”, sólo mil quinientas libras en mi cuenta. Nada más. Volví a empezar, pero más grande, más fuerte y más preparada.
Poco a poco empecé de nuevo a picar piedra, y ahí voy. En un par de meses cumplo 32 años y aún no comienzo mi fondo de ahorro para el retiro que había dicho que haría desde los 30. Sigo sin tener prestaciones y con millones de dudas (pero sin deudas, hay que decir).
Tampoco tengo posesiones materiales aún, porque ha costado trabajo abrirme camino con sueldos pequeñitos y gastos no tan pequeños. Ahí voy. Más segura, más confiada y, a veces, un poco menos neurótica (gracias a la terapia).
Ya no me molesta que me corrijan mi trabajo, pero tampoco me quedo callada si algo no me parece. Eso, no a todos les gusta.
Tal vez no he hecho lo que he querido al 100 por ciento, pero en ese camino he tomado decisiones que me han regalado experiencias forjadoras.
Sí, a veces me desespero y me es inevitable ocasionales comparaciones con gente que parece que “ha hecho más que yo.” Pero cada vez son menos y ¿saben cuándo disminuyeron considerablemente? Cuando cumplí 30.
Pero también volteo hacia atrás y trato de ver lo que sí tengo, lo que sí he hecho. Lo que he logrado. Y no hablo sólo profesionalmente, sino personalmente. Me estoy aprendiendo a conocer. Con ayuda, con caídas y recaídas. Aguantando preguntas incómodas como “¿Y ya te casaste?” o “¿No piensas tener hijos? El reloj biológico sigue su paso, ¿eh?” A veces me dan risa, a veces no tanta. Con procesos internos (que es cuando algo me mueve fibras internas y me echo clavados para tratar de resolver todo eso que se mueve para superarlo… aunque sea un poquito).
Tengo casi 32 años y sigo siendo freelance. Me siento joven pero elegí ya ser una adulta. Y quiero aprender cada día algo nuevo. De mis alumnos, de mis compañeros de trabajo, de mis jefes, de mis padres, de mis amigos, de mi pareja, de la tele, del internet. Quiero aprender porque también la arrogancia (y ego) de antaño ha disminuido. Ni soy la mejor del mundo pero siempre puedo aprender.
Así, le digo a Kari (y a quien le quede el saco), que es normal tener crisis, que es normal preguntarse si se están haciendo bien las cosas. Pero que también es bueno reconocer todo lo que sí se ha hecho. Aunque pueda sonar petulante, más si se escribe y se exhibe como en este blog. Pero, ¿qué quieren? A veces uno necesita auto-reconocimiento.
A pesar de las dudas, los temores, las lágrimas, las histerias (que últimamente y gracias a las hormonas externas han aumentado) uno va caminando porque así lo ha elegido. Sin prisas, pero sin perder el tiempo.
p.d. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ganó Marion Cotillard!!!!!!!!!!!

Una vez más solo te puedo decir wow!!! Eres mi guru. Muy chida tu anecdota.
Tienes muchisima razón a veces por compararnos con “x” o “y” persona se nos olvida los pequeños, medianos o grandes logros que hemos tenido a lo largo de nuestra no muy larga existencia.
Tambien olvidamos que la felicidad no es un destino sino un trayecto, pero lo bueno que siempre encontramos personas como tu que nos lo recuerdan.
SalU2, Un abrazo y un beso
amigaaaaa, que inspirador, definitivo reafirmo por que Kary te admira tanto, yo tambien pero no quiero sonar lambiscona ja ja ja (no es cierto karyyy), que te digo, mmmm, me da mucho gusto encontrate , conocerte y reconocerte en tu reconocimiento y en tu encuentro contigo.
Se que las peleas, las batallas han sido de maneras distintas para cada ser humano, lo importante es que has crecido, y vas pa, lanate y pa arriba, solo es cuestiond e hacer las cosas de la mejor manera y con el mismo amor.
Te tiendo mi mano, mis brazos, mi corazon, mi amistad, y un hueco en mi vida como las amigas q somos.
te quier nena, me encanto y me llego tu post.
Ay amiga, los caminos del Señor son taaaan diferentes……. yo siento que me perdí todo eso que describes, y ahora que quisiera vivirlo sencillamente ya no se puede!! aparentemente una vez que elijes el camino (o como en mi caso, que el camino te elige), ya no hay vuelta atrás, y no se puede tener todo en esta vida……. demonios.
Besos desde el desierto
Manuel
http://www.icarotropezo.blogspot.com/
Y cuando regresaste te conoci!!! wooow!
No manches lata me cayó como anillo al dedo tu blog. Siempre te he considerado una mujer con muchos ovarios y la neta no tienes nada que envidiarle a nadie. Jajajajajajaja ahorita estoy justo en esa etapa en que quiero comerme al mundo pero no tengo ni la mínima idea de cómo, eso siempre causa conflicto, pero ya me doy cuenta que no soy la única.
Mil grax lata!! Recibe como siempre un fuerte fuerte abrazo!
Las decisiones son mortales, y también vitales. Las mías me han costado y les han costado a más gente. Me han dado satisfacciones.
Mi mayor decisión (mi familia) es ahora el mayor punto para tomar otras. No viajé lo que quise, no me puse las pedas que quise. Para muchos de mis pendientes no me queda ya tiempo. Pero he de lograr mucho todavía. (Tú también, Manuel. estoy seguro)
Mi admiración, Lata.
Me encanta el mundo bloguero por esa capacidad para reenfocar la vida desde el punto de vista de tanta gente tan interesante. Y sí. Los que ya tienen hijos hablan de eso como si fuera la única opción, igual los que viven para su carro (debiendo siempre 24 mensualidades), los que viven para la peda. No me presionan, sólo sirven para ampliar mis fronteras.
enhorabuena, hay mucha gente que a tu edad no ha pasado ni siquiera la mitad de esas cosas, todo eso te conforma y te construye eres muy madura y sabes lo que quieres. Las preguntas no tienen porque ser incomodas si con plena conviccion sabes hasta donde haz llegado y no hay nada porlo cual flaquear.
todo eso estoy segura que te ha hecho la persona genial que eres, sin duda hasta dormir “arrimado ” en algun sitio te hace valorar mucho mas las cosas. yo alguna vez pase esas situaciones por conviccion .. por perseguir un sueño
yo igual tengo dudas… y si quieres deudas yo te paso unas!!! latitaaaa
jajajaja
Gracias por compartir. Un beso tropical.
Cin,
muero de envidia…
Jolie, no creas que todavía soy muy madura ni tampoco sin dudas. Pero eso sí, no quiero deudas. Gracias, je je je.
Tienes razón, Rubas. La vida se llena de decisiones, a veces ni las percibimos. ¿Sabes? Tu comentario me recordó a mí alguna vez diciendo que **hora de las confesiones** me hubiera gustado ser más así o así, tener más borracheras, haber besado más bocas, haberme ido de pinta en la prepa, no haber sido tan responsable o tan irresponsable… pero al final, esa no sería yo. Y lo más chistoso es que todas las experiencias las viví a mi manera, y seguro otros la hubieran vivido a su manera. Mientras para mí era prioridad tomar fotos (por ejemplo) para otros era probar la comida o la bebida de la región (estoy siendo eufemista). Conocí a un gringuito al que me topé un par de veces en el mochilarol. Él prefería gastarse el dinero del hostal en cerveza y dormía donde podía. Yo simplemente funciono distinto.. ¡y está bien! Estoy aprendiendo a aceptarme, a respetarme y a no sentirme mal por lo que no hice. Me ha costado un chorro y sigo haciéndolo… Perdón por el choro, pero te juro que me hizo volver el tiempo y sentirme en ese lugar. No sé por qué…
Noche, ¡sí, exactamente! Cuando nos conocimos tenía como 8 meses de haber vuelto. Y me alegra que veas que no eres la única, ¡es taaan normal! Y supongo que seguirá siendo normal por muchos años.
Ex maléfico, bueno, ahora lo puedes hacer de otra forma: puedes irte a hoteles lindos y traer tu lonely planet para ti solito (en lugar de compartirlo), tomar fotos con tu cámara de 2 mil dólares, comer sentado en Italia (es más caro si te sientas, jajaja) y no tener que correr a ver muchos museos de París para que te salga más barato.
Y eso no lo podrías hacer si no hubieras tomado las decisiones que tomaste: chambearle duro. Aunque parezca que el camino te elije, eso, querido, sabes bien que no es cierto.
Enjoy!
Reyna, ¡qué maravilla es haberte encontrado! Neta, ya sabes que soy re cursi, pero es lindo conocerte. Gracias.
Danke… chale, ya me apené. ¿Gurú yo? jajaja, nel, mai diiir, nel. Nomás soy una vieja regañona, exigente, medio cagada y que sonríe cuando no hace corajes.
Eso sí, soy valiente. Je je je je. Pero todos lo somos cuando lo somos. ¿O no? Digo, a todos nos dan miedo los cambios, sólo que hay que dar el pasito y voilá: estamos on the road. (contestación chafa/pocha).
auch!! me cayo esa pedrada de las 24 mensualidades! jajajajaja pero prefiero eso a gastármelo todo en vida sibarita o en tener chilpayates, ahorita no… jeje
pues creo que siempre uno se queda con las ganas de haber hecho mas cosas pero creo que lo importante es no arrepentirse de las que hiciste y haberlas disfrutado! ojala y hubiera podido viajar mas en ese año que estuve desempleado! jeje pero espero para mediados de año ya empezar mi alcancía para irme de pata de perro!
Te admiro más y más y máááás!!!
Imaginé tu llanto al limpiar una casa por dinero, no fue tan malo ( a mí me gusta lavar el baño, sí ¿y? Pero me rechoca enjabonar trastes).
¡Conociste al “encantito” y te diste cuenta de que eres un ser humano muuy fuerte! Gracias Lata hermana mayor.
Lo mejor de vivir un tiempo fuera es derribar esas barreras mentales que todos tenemos, abrirse a otras formas de ver las cosas, y darse cuenta que el mundo es muy diverso, hay muchas gentes diferentes, y es muy enriquecedor descubrirlo si se es curioso. Y tambien aprender a salir uno adelante por uno mismo, superarse, salvar obstaculos.
Que fuerte que te detuvieron en el metro!!
Yo, que me voy acercando pasito a pasito a los 40, también pienso a veces eso, que he conseguido en estos años, que tengo y que no. Y siempre uno compara con otros que tienen familia, hijos, etc. Piensas en el trabajo, en lo que se podria haber conseguido.
Al final del todo creo que el balance no es del todo malo. He vivido bastantes cosas, y lo mas importante todavia tengo proyectos, ganas de hacer cosas. Creo que he madurado, pero todavia me siento joven y con ilusiones.
Hola, es la primera vez que intento dejar un comentario, pero te he venido leyendo desde hace algunos días, cuando llegué a ti, a traves de Cin, a quien también leí por “casualidad”. Cada vez creo menos que exista esta, lo que sí creo es que ha sido muy bueno saber que existen dos mujeres contemporáneas mías, que están viviendo todo lo que yo alguna vez soñé vivir. Eres admirable mujer,estoy tratando de leer desde el principio todo el blog.
Te dejo un saludo afectuoso. Y me sumo, gracias pr compartirnos todo esto.
Debes prepararnos unos capuccinos eh? jejeje… Wow mirá yo quiero tener una aventura así, entons es tiempo de empezarla a planear jejeje y si los 24 años rock!! bueno en si todas las edades, jejeje pero yo como los buenos vinos jajaja naaaaaaaah, yo siempre he estado rebueno jajaja… porra para la lata!!
Hola Latita, te habiá abandonado ya mucho. Leer este post es recordarme cosas a mi también. El único consejo que me ha dado mi padre y que he seguido al pié de la letra es “que no te cuenten, ve y haz lo que tienes y quieres, sólo enfrenta las consecuencias que pueda traer”. Claro que se ha arrepentido de ello porque no fuí abogado.
La vida, el trabajo y las relaciones son como los árboles, cuando dejan de crecer, comienzan a morir.
Un abrazo de Oso
Definitivamente las decisiones que tomamos nos lleva por caminos que nunca pensamos que estariamos en el, si no te hubieras ido, donde estarias ahorita? igual que tus compañeritos? con casita, maridito y dos que tres chiquillos? y serias realmente feliz? no creo, no serias latiux, sino Doña Lata! Jejeje.
Las experiencias que te dejan esos viajes o las decisiones que tomamos son las que nos hacen madurar y ver la vida de otra forma, yo era niña popis, ( aunque Usted no lo crea) de esas de colegio de monjitas, viajes, coches,dinero, yo no sabia nadita eso de arreglar mi ropita en mi closet, pues tenia quien lo hacia, de irme con mis amiguitas de shoping ( jejeje) si asi como las novelas de esas de ricos y me di la oportunidad de conocer a un chavito nada que ver conmigo y todo cambio, fue un mundo nuevo, no tenia $$, nos ibamos toda su familia a acampar(en mi vida lo habia hecho) (acampar eh!) y ahora que paso el tiepo y el chavito, valor mas las cosas que tengo, en mi changarro le echo mas ganas , a mi pareja , en todo, todo cambia con las experiencias y las vivencias no?
Que buen post Latita… esa sensación de querer comerte el mundo cuando estas lejos de casa, se sentarte sola a tomar un cafecito mientras lees el periódico donde no conoces a nadie es de las mejores sensaciones que he tenido… pero también esos momentos en que mueres por tener cerca a un amigo estan muy cañonas.. pero todo eso vale la pena, porque la experiencia de haberlo vivido no lo cambias por nada.
Voy a cumplir los mismo años que tú asi que ya sabrás estoy en la etapa del acoso social jejej.
saluditos!!!
Y aveces a los 24 o a los 28 o 35 o 45 o a cualquier edad, es bueno decir que uno se ha equivocado y regresar y empezar lo que nunca empezó, es verdad… Se los digo yo.
Estimada Lata me parecefacinante tu historia tal vez cuando ves hoy y comparas hay cosas que te gustan y cosas que no pero cada una de ellas fueron lo que forjo a la lata que llevas dentro y todos queremos…
te puedo asegurar que muchisimas personas quisieran vivir lo que tu has vivido y conocer lo que tu ya sabes
Hechate porras y yo desde aqui tambien te hecho jeje je
Un saludo lata desde un mundo perdido.
Por ahí se dice que uno no se debe de arrepentir de lo que hizo. A lo mejor, a veces, uno se pregunta porque los demás tienen ciertas cosas y tú no pero recuerda que uno debe ir a su paso y disfrutar la vida como en ese momento le parezca adecuado…
Es preferible decir ‘lo viví’ a decir ’si yo hubiera’…
Mi querida Latita, por aquí tienes mucha que gente que te admira (estoy incluida)…
Fernanda, tienes mucha razón, aunque a veces nos cuesta trabajo eso de no compararnos con los demás. Caray, es difícil. Gracias por eso de la admiración, linda, me vienen muy bien tus palabras.
Erik,
je je, cierto. He sido muy rígida en muchas cosas pero en otras la verdad es que me he dado gustos. La he pasado bien, eso que ni qué.
Ricardo, nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano…
Jane… ¡hermanaaa! jejeje, me entiendes perfecto, qué chido es encontrar eso, je. Pues sí, ahora mismo estoy en el acoso social (nomás de ese) y quisiera que hubiera coso laboral, chale… bueno, en realidad tengo tanto trabajo que no he podido leer posts, pero lo que necesito es más lana, no chamba. je. Ni al caso…
Patana, y sí, además, una se va aprendiendo a conocer en todo este camino. Lo más chido es que aprendes que sí te gusta y qué no… qué necesitas y qué quieres. Es bueno también tener cierta claridad… auch, creo que me voy a agripar. Besitos, doña patana. De simplemente lata.
Oso ca…nijo. ¡¿dónde has andado?! Snif.
es bueno leerte de nuevo. Tenemos chamba que hacer, aunque en realidad ahora lo que busco es remuneración, no más trabajo (así que tú comercializa nuestro business, yo hago el trabajo “sucio”). Bueno, eso es cierto, también estar bien concientes de que toda elección implica un tipo de renuncia es ser maduro. A veces no es fácil, pero creo que entre más se piensen las cosas, más te tardas en hacerlas.
JL, ¿puedes creer que tengo una cafetera de capuccinos en mi casa y nunca la he usado? Auch!!
¡¡Porra para el JL también! Pues luego luego a planearlo, verás que vale la pena.
Liz, bienvenida
Bueno, pues siempre es bueno que haya sueños que seguir, si no, ¿cuál sería la aventura de la vida? De hecho esa es una de las cosas que planteaba en uno de mis posts anteriores, que uno se enrola en la rutina y deja de hacer aquello que sabe que lo hará feliz. Chale, y esta semana no he hecho ejercicio. Hoy sí me duermo temprano!!
Masmi, como siempre, un placer leerte. Así que somos más o menos de la misma generación (ya lo había notado). Tienes toda la razón, mientras uno conserve la ilusión, ¡que ruede el mundo! Espero acordarme de postear lo del metro. Je. Buen ejercicio contra el alemán que me ataca.
Kari, (alias “la apuntada”), sí, conocí al encantito y a su hermano (cof cof). Y sí se siente re gacho eso de limpiar pa´ otros, neto y másporque en México existe el término despectivo de “chacha”. Y la reinis que creció con muchacha que hacía la limpieza en casa… bueeeeno. Sí, se rompen barreras mentales, estereotipos y dejas de darle importancia a cosas que no la tienen (al menos a un par de esa laaaarga lista). Besos, hermanita (apuntada).
Óscar, ¿leíste lo del niño hombre que postié en mi otro blog? cof cof cof. jajajaja. Sí, tú ahórrale, verás que es más fácil de lo que se piensa.
besos.
Wooawww Lata !! Así se habla ;`) *(se escribe)
Siempre hacía adelante!!!. Nunca voltees atrás. Recuerda aquella narración bíblica en la que la esposa de Lot, voltea para ver como sodoma y gomorra se queman por el poder del extraño huraño que arriba domina el mundo con su Lap Top. Las ondas Wi- Fi(divinas ondas Wi-Fi) convierten en pilar de sal a la pobre mujer.
Bueno esto no tiene nada que ver con tu post, pero de repente me acorde de la historia.
En fin, gracias por compartir y te deseo lo mejor de este tremoliano mundo ;`)
Saludos!!!
No, lo de las 24 mensualidades, lo decia por el comentario de Rubas, no he tenido chanse de ver tu otro blog, aqui lo tengo bloqueado. jaja pero lo buscare
saludos
Por eso y muchas cosas más me caes rebien manita. jajaja
Pues sí, creo que uno se merece la oportunidad de hacerse y rehacerse, desmoronarse, aprender a levantarse.
A mí me repatean las comparaciones, no porque me sienta en desventaja constante (hasta eso maldito ego) jaja sino que siempre hay gente mejor y peor que uno, a mí no me interesa comparar más que lo que voy aprendiendo hoy con lo de los días previos para ver si voy bien o modifico el plan.
Mta, lo del fondo del ahorro, eso sí hace presión.
Un abrazo