La Ciudad de los palacios
Muchos creen que el destino turístico más “disfrutable” durante las vacaciones es la playa. A mí no me lo parece. A menos que vayas a un lugar lejano, virgen, las costas durante esta época del año están atiborradas de bañistas, ruido, vendedores ambulantes, griterío, y, para acabarla… el sol quemante sobre tu piel salada y un aire húmedo, pesado, gracias al cual no puedes acomodar tu cabello.
Para mí, vacaciones significa felicidad y es por eso que elijo una de mis ciudades favoritas para pasar mis días de asueto: la Ciudad de México. Sí… no hay error, ningún hacker vino a cambiar el nombre de la ciudad que esperabas… ¡Chilangolandia! ¡Piénsalo! El lugar con más museos y galerías de arte en el mundo (112, según la revista “Chilango”) no puede ser tan malo.
Esta metrópoli durante las vacaciones es el paraíso terrenal, casi todo el mundo sale huyendo y se queda a disposición de los que trabajan en los restaurantes, los workahólicos, alguno que otro ingenuo que se perdió por ahí y los paseantes, como yo. Es hermoso ver las avenidas, los centros comerciales, los museos, los restaurantes irradiando “tranquilidad”… entre comillas porque Ciudad de México no podrá nunca ser tranquila del todo.
Así que hago mis maletas y me preparo para explorar chilangolandia… Además, tengo que escribir sobre la ciudad. Y pensé en mis sitios favoritos.
Pero necesito ayuda, ¿qué atractivos son básicos para cualquier visitante primerizo en la ciudad?
¿Cuáles, para ti, son los sitios que nadie se deben de perder cuando visitan el Distrito Federal?
