Entries Tagged as ''

Time is over…

Y así se comenzó a dar. Solito. Sin buscarlo. Sin forzarlo. Pero se vino de golpe y siento que hay momentos en que no lo puedo controlar.

 

No me queda más que seguir confiando en que todo se dará solito.

 

Cada día he tomado una foto, pero estas, por obvias razones, son especiales. Son mis “últimas fotos de…”

 

Dejar un lugar siempre causa un poco de angustia. De añoranza (incluyendo la previa). De hueco. Y se supone que todo comienzo también da algo de emoción. Mucha emoción.

 

Nada más que yo quiero saber dónde meteré todas mis cosas. Confío en encontrar un lugar adecuado. Pronto. Bueno. Bonito. Barato. O bueno, de buen precio.

 

Estoy muy cansada, sobre todo emocionalmente. Muchos abrazos, muchos buenos deseos. Curiosamente todo mundo me dice: “tengo un buen presentimiento”.

 

“Despedidas”. Quiero estar más tiempo en la Laticueva… pero las manecillas del reloj no se detienen. Un reloj verde. Con Blanco. Con un perro con lentes rosas. Ese reloj me dicen: time is over. Pero pienso… “Is it?”

 

¿Habré empacado todo lo necesario?

 

Luis, ¡por Dios! ¡Contéstame el teléfono!, ¿qué haré con las latas de cerveza que ya no tienen donde refrigerarse? ¿Y mis fotos? ¡¿Dónde guardaré tantas fotos?! ¿Y mis pelis? ¿Y mis libros? Ah, Dios, que alguien me ilumine y me diga dónde puedo encontrar un sitio así, como mi Laticueva, pero en esa ciudad a la que pronto llamaré hogar. Ciudad de México.