¿Los sueños se hacen realidad?
Recuerdo mi primer día en la universidad. La sensación extraña en la boca del estómago que se siente cuando se “es nuevo” no se puede describir fácilmente. Pero me encontré un rostro conocido: Margot, esa chava que siempre había estado en las mismas escuelas que yo, se sentaba cerca de mí. Lo mejor fue cuando una de mis mejores amigas, Mireya, también entró a mi salón. Así, poco a poco nos fuimos presentando, “Yo soy la Lata y estudio comunicación porque… porque me gustaron las materias.” Alguna sandez así dije.
Entonces le tocó el turno a un chavo alto, rellenito, cachetón, con hoyitos en los cachetes cuando se reía. Se acomodó las gafas y dijo “Yo quiero dedicarme al periodismo deportivo y voy a trabajar con José Ramón Fernández”.
Eso fue hace (sí, ya sé) 14 años y ese jovencito de 18 años se llama Rafael.
Pasaron cuatro años y durante todo ese tiempo él no dejaba de hablar de deportes. Parecía monotemático, ¿qué no sabe que hay otras cosas? Había muy pocos perfiles tan definidos en toda la universidad como el de él. Sabía, tenía clarísimo qué es lo que quería. Los demás pajareábamos; saltábamos de la radio al cine, de la televisión a las Relaciones Públicas. Pero él sabía.
Terminamos la carrera, tomó sus provincianas maletas y llegó a la gran urbe. “Voy a trabajar con José Ramón”. Unos meses después, lo seguí yo.
Lo más curioso es que entramos a la misma televisora; mientras yo trabajaba en Noticias (algo que nunca me planteé, al contrario) y recibía un salario por lo mismo; él hacía prácticas profesionales (por… como un año). Poco a poco se fue metiendo en el área de deportes. Hacía cosas de “segunda”, luego pasó a la página de internet; por ahí alguna oportunidad le abrió las puertas de hacer reportajes y cosas pequeñitas. Poco a poco… paso a pasito.
Durante todo ese tiempo nos apoyamos, nos echamos porras; nos hicimos algo así como hermanos. Ayer una amiga con la que viví en la primera etapa chilanga, Luisa, me decía “¿te acuerdas cuando llegaba Bis bien tarde a la casa después de la chamba?”Hoy, ese hombre, Rafael, está en China. Sí, sus primeros Juegos Olímpicos.
No puedo imaginar qué estará haciendo en estos momentos; no puedo siquiera visualizar lo que habrá sentido al pisar aquél país y comenzar con el trajín que implica trabajar en un evento como este. ¿Qué pensará? ¿Qué sentirá? ¿Dormirá? ¿Regresará más gordo?
Sí, ya fue a Alemania, al mundial; pero los juegos son los juegos.
El Rafita Ayala, o mejor conocido como mi “bro” o el Bismuto, está cumpliendo un sueño; nos ha demostrado que cuando se quiere algo, no importa que pasen 14 años o más… que con trabajo, constancia y un objetivo definido se puede lograr lo que sea.
Lo mejor del caso es que ese hombre canoso, más gordis, profesional y con gafas y hoyitos en los cachetes, sigue siendo mi hermano, mi amigo sólo un día mayor que yo. Y yo me siento feliz por él; qué orgullo.
Eres un chingón, querido. Disfrútalo. Felicidades.

Orales, que buen relato. uno suele soñar un monto, yo siempre pienso quiero llegar a un puesto asi y asa, quiero ir a Europa, comprar x…. pero de repente te miras al espejo y piensas en que estas haciendo realmente si estas persiguiendo ese sueño o namas te estas haciendo pato… creo qeu eso siempre me ha faltado un verdadero sueño, siempre voy solo nadando con la corriente…
llevo años, queriendo sacar un pasaporte, jaja y nunca me decido a ir por el…
Motivador, seguramente desde antes trabajo mucho para este evento, si los sueños se cumplen cundo se lucha por ellos.
Reyna, sí, la verdad es que eso es cierto.
Trajeado, :)… ¿qué esperas para ir por él? (y el mío expira este mes… buuuu…)
Bien por tu amigo, me da gusto que sus sue;os se hayan hecho realidad y justamente asi es como se logran poco a poco y paso a paso.
Referente a los Juegos solo puedo decir: QUE ALGUIEN ME DE SEDANTES !!!!!!!!!!!
JAJAJAJA
Saludos Latuca, ahora si comenzo la locura
Pues además de felicitar al Bismtuo (que buen apodo, espero a oir la historia de).
Te platico el mío a ver si tu eres la de la suerte (yo ni creo en la suerte, ni tengo suerte, así que depositar mis esperanzas en un ser externo es más que lógico [sí, como no]).
Me voy a vivir a Quebec y algún día, unirme a L’Ordre du Architectes du Quebec. ¿Me cuidas mi sueño un ratito?
jaja pues para empezar… dinero!! y valor porque odio los tramites burocraticos!!
Ve nomás… el Bismuto se fue a la China. Bien por él y bien por la remebranza Latúbela.
Besos
¡Mis respetos para don Bismuto!
Aaah, cuando conozco historias así sólo confirmo algo que dijo Einstein: “El mundo es de quien sueña”.
orale mano me trasnportaste a tu experiencia salu2 desde www.repoptero.blogspot.com
Esas son ganas de salir adelante y de tener claro que es lo que quieres!.. en serio es de admirarse tu amigo, nos pusiste un buen ejemplo… cuando se quiere, se puede!! y como dices no importa cuantos años se haya tardado en conseguirlo, el hecho es que su objetivo de vida ya se esta cumpliendo.
saluditos!