XXX en letras y video
Hoy descubrí un blog…
No es que sea tan chingón como los nuestros, chicos, pero me llamó la atención el tema del día: “¿Sexo? ¡Hoy no tengo ganas!”
No sé, pero me sentí como en la época de nuestros padres o nuestros abuelos. Mentira, todavía sigue existiendo esa idea/actitud hacia el sexo… por parte de las mujeres.
Yo tengo mi propia teoría sobre esta frase.
Resulta que la autora, Merlina Meiler, dice que hay veces que las damiselas se sienten cansadas, es normal, ¿no? Después de ser súper mujeres… pero ¿qué sucede cuando el que no quiere es él?…
Anoche vi “Cambiemos de pareja”, del Tour de Cine Francés… (ya sé, no he escrito casi al respecto y ya se viene el Festival de Cine de Morelia… paciencia, amigos), y una de las señales del engaño entre las parejas es precisamente: la falta de sexo.
Yo creo que ya sea hombre, mujer o cetáceo, la relación de pareja cambia, va evolucionando conforme pasa el tiempo; pero de eso a no tener encuentros íntimos por seis meses (¡ah, que frase de Corín Tellado, señores!)… sí puede prender la alarma.
Ciertamente muchas mujeres todavía (sí, se los juro) piensan que el sexo no es importante… y hasta podrían perdonar la infidelidad siempre y cuando no se enamore de la otra. Amigas mías me han dicho que “el sexo se termina” y lo más importante es la relación que se ha forjado. Estaré de acuerdo en una parte, pero no en toda la frase. No es lo más importante pero, ojo, si hay problemas sexuales es muy seguro que haya problemas en toda la relación. Y más si la mujer vive y disfruta plenamente del sexo.
Y aquí es cuando relaciono el artículo de Merlina con un comentario que tengo. Cof, cof… Muchas veces se habla de que “la señorita no tiene ganas” (perdón, “la seño”), pero… ¿qué pasa cuando él no puede y la señorita sí quiere? (seño, seño, perdón, again). Ah… ¿verdad?
No sé si les ha pasado, pero a muchas personas que conozco sí… y, claro, me incluyo. ¿Qué pedo? ¿Qué se hace? No es cierto de “no importa mi amor”, neeeeeeeeeeeeeel… sí importa.
Según Merlina, cuando él no quiere (o puede, digo yo), la mujer empieza a desconfiar “seguramente tiene otra, el cabrón”, culpamos a la rutina o pensamos que ya no hay magia en la relación. Pero eso no es todo; en ocasiones (y las más ególatras) pensamos que hay algo malo en la relación y en nosotros. “¿No le gustaré?”
Claro, en la mágica cabecita femenina pueden pasar historias y más historias respecto a la razón por la que el hombre no quiere/puede… Seamos honestos, si la mujer no está de mucho humor no es tampoco gran tragedia, de todas maneras (con ayuda de lubricante, por favor) se podría “hacer la tarea”, ¿pero si nomás el hombre no…? Ahí sí que ni cómo ayudarnos.
Ya, ya, ya… en este momentos todos están gritando, diciendo “pinche Lata, ¿qué no conoce otros métodos de satisfacer a una mujer?” Pero ese, señores, no es el tema acá. Hay otras técnicas (incluyendo patito diablito y otros aparatejos), nomás que hoy se quedan fuera.
Aquí, anoten, lo más importante (después del incómodo rato) es la comunicación. Sí… hablar. Nada de quedarnos con nuestros pensamientos, caballeros, hay que usar la boca (cof cof… CO-MU-NI-CA-CIÓN), si es que nos interesa la otra persona que está junto a nosotros.
Y si ustedes, señoritas (seños, seños) creen que no hay pedo, felicidades. Pasen la receta para llegar a ser así de zen.
La sexualidad es parte importante del ser humano así que no hay que quedarnos con “qué tal si…” o “yo pensé que tú…” No confíen en que las mujeres “todo lo entendemos” o en que los hombres “siempre quieren sexo, entonces hay algo mal”. No caigamos en estereotipos. Tal vez es hora de hablar de cuando ellos… no tienen ganas.
Hablen, disfruten… y ríanse viendo este porno video (cortesía de Betus).
(No se puede adjuntar aquí, pero aquí lo puede ver).
