Él dijo que ella dijo, entonces yo dije

Ah, la comunicación… Desde pequeños aprendemos a “comunicarnos”. Supongo que todo empieza desde el vientre materno, cuando identificamos sonidos, vibraciones que relacionamos con ciertas acciones. Me imagino la escena: rechinido agudo = mamá comerá en cualquier momento = yo estaré más incómoda en la panza = hagamos que vaya al baño pronto para que tenga más espacio en este reducido lugar. Y así.

Luego, cuando nacemos y estamos a penas adaptándonos al medio, empezamos a darles significados a los sonidos guturales que salen de esos seres extraños; de dos ojos y una cosa que se abre demasiadas veces a la que le llaman boca.

Después, me aventuro a afirmar que vamos uniendo conceptos a las palabras hasta que nos aventamos y repetimos, generando los sonidos que va escuchando. En este momento uno podría hablar cualquier idioma, pues estamos nuevitos y listos para absorber cualquier sonido que entre por nuestros oídos. No estamos viciados. Estamos abiertos.

Pero poco a poco esa apretura se va cerrando… literalmente. Aumentan nuestros conocimientos del universo, nuestro vocabulario, nuestra sensibilidad… y nuestros miedos. Entonces, a toda comunicación vamos dándole tintes de sentimientos; atribuyéndole partes de historias vividas, recordadas; que quizá no queramos recordar.

Y más adelante, vienen otras barreras que derribar: los idiomas, las culturas, las costumbres, la educación, las interpretaciones.

El hombre dijo… La mujer dijo. ¡Qué complicadas que son! ¡Hombres, quién los entiende?

Después añadimos un pequeño elemento vital: la falta de contacto físico. Si muchas veces la comunicación no verbal no ayuda; muchas otras hace una falta tremenda.

Ahora llegamos a la era 2.0. Al Internet.

Por supuesto que es una herramienta maravillosa para mantener contacto con aquellos a los que no tienes cerca… o no tan cerca. Bendito Internet. Es una magnífica forma de mantenerte en contacto con el mundo, aunque estés sola en tu habitación, a las 21:29 horas de un sábado, frente a la computadora; echadita, cobijadita, con mil almohadas, disfrutando de tu cama nueva y haciéndote un poco tonta para no trabajar en el concepto de campaña que deberías estar creando.

Pero también tiene su lado negativo. El no verse a la cara puede crear un montón de malas interpretaciones. Un simple “ajá” puede significar muchas cosas: “está atento a lo que digo”, “me está dando el avión”, “está criticándome porque piensa que hice mal”, “me desaprueba”, “ni me está leyendo, creo que sólo copypastea”; etcétera, etcétera.

A mí me ha sucedido un par de graves veces. Sí, he tenido problemas porque el receptor piensa que el emisor significa tal cosa debido a que él (emisor) está en determinado estado de ánimo o porque para él, tal término significa cual cosa. ¡Unos quilombos! ¡Unos desmadres! ¡Que la hostia que la parió, jó! (creo que el español ibérico no es mi fuerte.)

¿Habrá alguna manera de chatear sin malas interpretaciones? ¿Llegará el momento en que dejen de darse esos malos entendidos y aprendamos a comunicarnos sin vernos ya?

Mientras son peras o son manzanas, todos deberíamos aprender un poco de Netiquette -Reglas de etiqueta para la Red-. (Y para todos los interesados, Miriam Sarli nos traerá un gran artículo al respecto en la edición de octubre de Siriusfem.)

Yo no sé si sea buena expresando mis sentimientos, mis ideas o hasta mis caprichos; pero definitivamente apuesto más a la comunicación carnal, cara a cara, cuerpo a cuerpo; donde cada movimiento, cada expresión, cada toque tiene un significado. Aún así hay falta de comunicación… porque nadie nos enseñó realmente a escuchar. Ah… creo que ahí puede estar una pista del meollo. Tal vez no nos entendamos bien porque no escuchamos mientras estamos frente a un chat. Pero… ¿y el teléfono?

Bueno, creo que esa ya es otra historia…

6 Responses to “Él dijo que ella dijo, entonces yo dije”

  1. la red encogio al mundo, un medio de comunicacion global, libre, sin fronteras o censuras me parece increible, estar en el chat con alguien de madrid, uno por argentina y un par de tapatios y tu amigo de la secu al mismo tiempo es algo que telefono jamas podra superar… pero el lado opuesto es que se presta a mal interpretaciones porque gran parte de lo que comunicamos lo hacemos no-verbalmente, el tono y el lenguaje corporal dicen mas que las palabras, y si se hacen del lado por vivir en la red 2.0 eventualmente se oxidan esas habilidades sociales en el mundo real…
    ja! ya me mordi la lengua porque paso 8hrs diarias aqui, pero trato de pasar mis otras 8hrs en interaccion social real, ya lo demas es dormir…

    saludos!

  2. Ujule amiga hasta en el contacto face to face hay malas interpretaciones.

    huyyyyy ya me vio, con ojitos d borrego, le gustoooo, cuando solo esta ido pensando en mil cosas.

    ahhhh me abrazo definitivo quiere conmigo, cuando solo le nacio y ya, creo que para evitar malos entendidos es solo hablar y preguntar, no es sencillo enfrentarse siempre a las cuestionantes, pero mejor tener las cosas claras no?

    Un abrazote enorme amigaaa.

  3. justo ahora, en está tarde de sábado me encuentró pensando si un par de mensajes de texto que intercambié con una amiga no fueron mal interpretados por ella. o quizá al reves, yo estoy interpretando incorrectamente todo…

    líos de la modernidad… al menos no soy el único. ¡muchos saludos latita!

  4. Gabrielín…. saludos a usted también! No, no eres el único. Si con mi mamá yo tengo unos líos por sms, imagínate con alguien que no conoces bien!!!! Dios… qué complejos que somos.

    Reyna, aaay, sí, jajaja, ahora mismo tuve una regresión… No sé si ya dejé de creer eso, pero hace mucho que no me pasa, a Dios gracias!!! si no, sufriría mucho. :) ¿Se lo atribuyyo a los 30? je je.

    Ricardo, pero no nada más con gente desconocida se da, también con conocidos, digo, a mí me pasa mucho con mi mamá y hasta con amigos. Je… nada como estar dispuestos a escuchar y dejar la pasión de lado. No importa el medio.

  5. Queridísima… y me encuentro tu post cuando estoy revisando por enésima vez si un cierto narizón está conectado… terrible, mi situación y mi falta de contacto gracias a la movilidad. Pero por lo menos hay contacto ;). Un abrazo, C.

  6. ay mi latita!
    es verdad, comunicarse por internet es un medio frío en donde se prestan a una infinidad de malas interpretaciones, sin embargo, en mi caso creo que puedo expresarme mejor asi que por el teléfono
    digo esto despues de 2 años de varios intentos de comunicación transcontinental
    así que bueno, me quedo con internet, teléfono y una abrazo piel a piel
    jejeje

    besos

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