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La Manuela casi termina… (Con invitada especial)

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CAPÍTULO 7. Cómo decirle o darle a entender lo que te gusta y lo que no. Y entender qué quiere ella en la cama. 

Invitada especial: Ross 

Pues bien atentos y estudiosos aspirantes a Seductor, si han llegado hasta aquí ya superaron una serie de obstáculos y han sido capaces de traducir la sabiduría de la Manuela del Seductor, verterla y aplicarla a discreción en sus propias vidas. 

Pero antes de que esa sonrisa aumente sus líneas de expresión o arruguitas de felicidad (como prefieran llamarles) deben saber que one nigth stand, puede tener un happy return si ponen atención a los siguientes importantísimos “detalles”, porque, seamos honestos, si las citas y el sexo es bueno… ¿por qué no repetir en lugar de andar de cacería eterna? Quién sabe podría ser un juego win to win situación. 

¿Y cómo lograr esto?  

Podría parecer que estuviéramos regresando unos capítulos, pero más bien estamos profundizando.  

Muchos Sujetos afirman que odian a una tabla en la cama: alguien que no se mueva ni… hable. Pues a nosotras nos pasa lo mismo. 

En el sexo, también debe haber comunicación, entendimiento. 

No, tampoco queremos que durante el primer encuentro sexual griten “¡50!” cuando lleguen al orgasmo o utilicen el diccionario de la A a la Z en palabras obscenas… pero no está de más guiar y dejarse guiar.  

UNA LECCIÓN QUE YA TE SABES 

Ambos se encuentran a gusto, relajados; las pieles tibias, suaves y brillantes, los besos, la música de fondo… hasta aquí si ambos están pensando en lo que se debe… no hay conflicto. 

Pero, ¡atención!, llega el punto en que convierte al aspirante en todo un Seductor… 

Hay que ser espontáneos pero delicados. Es decir, un verdadero Seductor sigue sus instintos guía y se deja guiar… sin brusquedad… sin presionar. Los preliminares sirven PRECISAMENTE para aprender la coreografía tan sutil que nos deja a las chicas sin palabras pero sí con movimientos corporales y miradas…que te dirán: 

 “ Mmm… Eso me gusta… sí, sigue…” 

“ Ahhh… ¿eso quieres?, puedo probar… Quiero complacerte.” 

El cuerpo humano es muy sabio… y te dejará saber que vas por buen camino (requiere de observación). Tampoco se trata de que mires en todo momento a la damisela al rostro y afines el oído para detectar cualquier expresión de descontento, pues así no disfrutarás el encuentro. Relájate. 

Toca suavemente y  observa las reacciones: un leve arqueo de la espalda… un suave gemido…  Bien, sigue por allí. Los costados… delinea su cintura… se retira y te ofrece los labios… no te ofendas, tal vez le dan cosquillas o no quiere que sientas su lonjita (sí, ¡mujeres!). 

Bésala…. Intenta diferentes grados de beso y caricias… ve la reacción y la aportación de la Malcogida.  

Si a ti te gustan los “golpecitos”, se cuidadoso al demostrárselo o decírselo, tal vez a ella no le agrade eso. Pero, sí, hazlo, demuestra qué quieres. Sin pena, pero que venga al caso. Si quieres sexo oral no es buena idea empujarla hacia tu paquete sin decir “agua va”. 

Es recomendable que no trates de ser creativo con las palabras que empiecen con  PU y terminen con TA o alguna parecida, pues es muy probable que la chica te recuerde a tu progenitora (¿y ella qué culpa tiene?), terminando así el juego. 

Puede ser que durante la experiencia haya toques de humor, ¡velo así si  pasa algo poco convencional!, como caerse de la cama,  que la sexy tanga se rompa con su reloj, que se enreden tus dedos en su cabello o el bra le dé un latigazo en el ojo… 

En el primer encuentro  es recomendable evitar situaciones que hagan sentir a los involucrados que hubiese sido mejor entrenarse para trabajar en el Circ de Solei o de mínimo en el de los hermanos Vázquez. Pero eso no significa que no sugieras utilizar creativamente el lugar: la silla, la regadera, el sillón, etcétera. Respeta si ella no quiere. 

Ojo, “primer encuentro” siempre puede referirse a la primera sesión de la noche. Si ambos tienen energía y van por el postre, puede ser que sea más cómodo decir: ”¿te gustaría intentar ___ ?” Ah, pero por supuesto, esto depende de cómo estuvo la primera tanda. 

Hay muchos favores que la malcogida está dispuesta a hacer por ti, si tú estás dispuesto a hacer uno por ella. 

Nota: Las fantasías sexuales usualmente son preparadas así que estas no entran en este capitulo. 

Así que no sufras tratando de adivinar o suponer, las mujeres hablamos y decimos “ahí”, cuando ahí es el lugar. O decimos “cambiemos”, cuando estamos en una postura o lugar incomodo. Pero también es importante para nosotras entender cómo se la están pasando ustedes. 

Aunque no lo crean, también pensamos en dos. 

Rica noche. 

CAPÍTULOS ANTERIORES:

CAPÍTULO 6. A solas, a oscuras y en su territorio.

CAPÍTULO 5. A solas y a oscuras (o no).

CAPÍTULO 4. Primera cita.

CAPÍTULO 3. Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una conocida. 

CAPÍTULO 2: Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una desconocida. 

CAPÍTULO 1: Para abordar a la chica. Introducción (o contraportada de nuestro libro).

Introducción (o contraportada de nuestro libro). 

De películas, Manuelas y reuniones…

No sé qué me pasó. Tal vez fue la cerveza, el calor o vayan ustedes a saber, pero el domingo por la noche sentía que me estallaba la cabeza. Por mi culpa la Manuela descansó… (en realidad lo hice a propósito, para que se quedaran picados).

El próximo capítulo, invitada especial. No se la pierdan.

Películas… “El Orfanato”… tengo una duda, quien la haya visto, favor de pasar aquí.

Reuniones…

Visiten el blog del Tlacuache para que se echen el chisme. Tuvimos oportunidad de juntarnos varios bloggeros y fue divertido. Además de comer muy rico, fue lindo verlos en 3D… ¡son diferente en persona!

Bueno, no me quiero alargar, es tarde y tengo chamba. Pero les dejo el previo de algo que viene… la peli y… esto. Para que se diviertan un rato (quien piense que es broma… ¡es muy serio!)

La Manuela del Seductor…

CAPÍTULO 6.

A solas, a oscuras y en su territorio. 

Esta es una pequeña variante del capítulo 5. Sujeto y Malcogida se encuentran a solas, listos para tener un encuentro sexual. 

CASO B. EN CASA DE ALGUNO DE LOS IMPLICADOS.Podemos decir que es distinto estar en nuestra casa que en la del Aspirante a Seductor.  

Estar en nuestra casa nos da una comodidad impresionante, pero también a veces, -en caso de tratarse de una Malcogida poco experimentada- crea una sensación de ansiedad: “¿los vecinos nos escucharán?”, “¿Querrá usar el baño y lo dejará sucio?”, “¿Es el momento oportuno para abrir la intimidad de mi hogar?”… Encontrarnos en casa de él por vez primera también nos podría causar un poco de incomodidad. Obvio, no conocemos los terrenos. Pero por otra parte, es relajante… ¡qué importa si el edificio o el vecindario entero se da cuenta!

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CAPÍTULOS ANTERIORES

CAPÍTULO 5. A solas y a oscuras (o no)

CAPÍTULO 4. Primera cita.

CAPÍTULO 3. Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una conocida. 

CAPÍTULO 2: Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una desconocida. 

CAPÍTULO 1: Para abordar a la chica. Introducción (o contraportada de nuestro libro).

Introducción (o contraportada de nuestro libro).

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Si tienes algún punto que quieras que se trate en esta enciclopedia por entregas, extérnalo sin pena.

Las MCG seguimos trabajando.

La manuela del seductor.

Capítulo 5. A solas y a oscuras (o no).

ANTES DE…
Créanlo señores, si ya acordaron ese encuentro en donde ambos ya expresaron su deseo de estar juntos, de tener intimidad, sexo, de hacer el amor aunque sea sólo una noche, por favor no lo tomen como “llega, entra y se va”. No, ¿cuál es la necedad de hacer de un momento deseado algo simple? Sugerimos armar un encuentro en el que ambos disfruten, se conozcan y se reconozcan.

El llegar ahí puede ser sencillo… o no. ¿Saben lo que hace una chica antes del encuentro? Depilación, exfoliación, manicura, coordinado súper sexy muchas veces nuevo, la esencia, el vestido, el peinado, el maquillaje… todo es meticulosamente seleccionado para estar ante ustedes; y que la despojen sin tomarse más de un segundo sin apreciar y admirar el resultado de ese previo es imperdonable. Acuérdate de que tanto a ti te gusta el olor de su cabello limpio, como a ella le gustará lo mismo de ti… tu fragancia, tu tacto sobre su rostro (favor de usar cremas de vez en cuando, eso no los hace menos hombres).

Ahora mismo nos ahorramos el viajecito del lugar de la cita (número que sea) al lugar elegido. Frente a frente. El momento de la verdad. Antes de apresurarse a manosearle los senos, hay que ver qué terreno se está pisando. Es obvio que si ya llegaron hasta ahí, es que existe algo entre los dos y la Malcogida (que espera pronto dejar de serlo) ande querendona también. Pero una cosa es que se diga “ok, veamos de qué se trata”, y otra es que cierres la puerta y la arrincones para despojarla de su ropa (aunque, claro, se dan casos, pero si no se han estado cachondeando desde el auto, mejor evítalo). No te sorprendas si Malcogida sólo te desea con pasión y lujuria una noche, una hora o una ocasión. Ambos optaron por el intercambio de caricias, saliva y P L A C E R.

Es importante que tomes en cuenta que nosotras sabemos que las primeras veces son todo menos de cuentos de hadas (salvo excepciones, claro)… Así que no te precipites, pero tampoco hagas esperar.

Hay aprendices de Seductor que van nerviosos “¿Daré el ancho (o largo)?”, “Tiene cara de experimentada, seguro hasta con mujeres ha tenido experiencias… ¿y si no se me para?” Pero no crean que son los únicos con inseguridades, nosotras también las tenemos. Claro, hay Malcogidas que no siempre lo han sido… que tienen largo camino recorrido y saben de las artes amatorias. Aunque eso no significa que con uno en particular no se sientan inseguras.

CASO A. EN UN HOTEL (O MOTEL)
manuela.jpgSi te pregunta a dónde la llevarás, sé honesto; no trates de impresionarla diciéndole que la suite principal del Sheraton Santa Fe los espera. Tampoco seas un gandallazo que la mete al primer cucarachero que ve o recuerda mientras maneja, se supone que lo acordaron.

HABLANDO CLARO
Llegan al hotel –en la recepción es clásico que las empleadas los miren con curiosidad y risitas extrañas- pides la habitación, SI NO LLEVAS CONDONES, ¡PÍDELOS! (algunas Malcogidas somos muy precavidas, portamos preservativos y eso no significa que somos promiscuas, recuerda: “Mujer precavida vale por dos”). Saldas el alquiler y suben al cuarto, no te abalances sobre ella como animal. Si suben escaleras o a un elevador, bésala, abrázala y estremécela, trata de sentir, más allá de atraer su cuerpo hacia el tuyo. Eso es excitante, muy excitante.

Un efusivo beso es el inicio de un gran rato a solas y a oscuras –quizá prefieras dejar la luz encendida para ADMIRAR su cuerpo, mas no criticar-. Así que por favor, evita los comentarios como “no te depilaste bien”, o “no te caería mal un pase anual a mi gimnasio”. Estas frases son pases directos a una MALA noche.

Jueguen con los besos y las palabras, nada de “eres mi putita y me la chuparás”, excepto si ambos escogieron ese lenguaje. Si lo empleas, la Malcogida se sentirá ofendida y es garantía segura del descenso carnal por parte de ella.

QUITANDO LA ROPA.
Ya en la recámara, no te desnudes al aventón ni permitas que ella haga lo mismo, vayan 1×1. Es importante comunicarse entre besos y caricias, manifestar tu deseo de desvestirla lentamente (si no lo han hecho ya), que te desvista o que cada quien lo haga, pero siempre traten de incluir algún juego que invite a seducir al otro.

Tome asiento caballero o dama y pídale a su pareja que se despoje de alguna prenda (queda prohibido encender la televisión en el canal porno ¿qué no tienen imaginación?), así su cerebro será estimulado, despertará el deseo y cuando haya que ir a la cama junto a su amante ya sin ropa, ambos, le darán rienda suelta a todo, pero (sí, lamentablemente existen “peros”) las reglas existen y son válidas; tanto Sujeto como Malcogida tienen derecho y deben expresar qué no les gusta: Sexo anal u oral, mordidas, jalones de cabello, cachetadas, entre otros.

Ya sea de manera arrebatada o lenta traten de disfrutar el momento. Si comienzan con sexo oral, por favor no la tomen de la cabeza y quieran imponer el ritmo, a menos que ella se los pida, pero eso no significa que no le expreses (de manera suave) cómo te gusta (ver siguientes capítulos para enterarse de cómo es esto). También debe de saber que no a todas las mujeres les gusta comenzar luego luego con el sexo oral o que les agrade probar el sabor de sus propios fluidos (por medio de un beso tuyo, después del cunilingus).

El erotismo y la seducción son cosas esenciales para hacer del momento algo delicioso. ¡Por favor no olviden el correcto uso de la lengua, las manos, los labios a toda hora!

PARA TERMINAR
Si después de culminar en encuentro sólo piensan en descansar, no te duermas de fregadazo dándole la espalda, por favor. A veces observar un cuerpo desnudo a media luz, cansado y lleno de ti es delicioso.

Tomen su tiempo, para repetir la sesión si así lo desean. Un baño juntos invitara prolongar el encuentro.

Culminado el encuentro sexual, no digas “sale nena, ahí te ves” y la dejes tendida como cadáver en el servicio médico forense. Si planearon estar toda la noche juntos, lleven víveres (tampoco se trata de un pic nic), pero Pizza Hut no brinda servicio las 24 horas y la comida en los hoteles es pésima.

Si ahí se rompió una taza y cada quién a su casa, tomen sus cositas. No se apresuren que hasta el boxer se pongan al revés. Salgan y que se vea lo dichosos que la Malcogida les ha hecho sentir. Aunque parezca increíble existen mujeres que quieren un encuentro sexual y ya, la vida continúa en la escuela u oficina, así que la indignación es lo que menos va con tu actitud después de estar en la cama practicando el 69, las tijeras o la cuchara.

NO hay reglas escritas, sin embargo, reiteramos la idea de que no hay que hacer de un encuentro algo tan “x” como ponerle gasolina al auto. Es recomendable que el Sujeto trate de quedar con un gran caballero, así que deberá de llevar a la Malcogida a su casa o asegurase de que vaya segura, ya sea que a petición de ella se vaya en su auto o en un taxi .

Tal vez fuiste un gran amante y Malcogida solicite de nuevo tu presencia, si no quieres díselo directo, pero no la evadas con “me encantaría”, “déjame pensar cuándo podemos”, “yo te llamo”. Pero tampoco seas grosero, un “me encantó pero ahora mismo no busco ninguna relación”, es más que suficiente. Si ella te da las mismas frases cuando la buscas… ¿para qué quieres pies? Yaaa… Next

CAPÍTULOS ANTERIORES

CAPÍTULO 4. Primera cita.

CAPÍTULO 3. Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una conocida. 

CAPÍTULO 2: Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una desconocida. 

CAPÍTULO 1: Para abordar a la chica. Introducción (o contraportada de nuestro libro).

Introducción (o contraportada de nuestro libro).

La Manuela ha vuelto… y mi última primera cita.

LA MANUELA DEL SEDUCTOR.

Capítulo 4: Primera cita (y citas en general, las reglas siguen aplicando). 

Finalmente el aprendiz de seductor se armó de valor e invitó a la Malcogida a salir.  Aquí, en la primera cita, radica el futuro de la pareja. Pero como todo inexperto (o experto) a veces comente errores, lo mejor es tratar de evitar ciertos puntos durante este importante evento. 

Obviamente los dos estarán nerviosos, a menos que una de las partes esté completamente segura de que el otro muere por sus huesos, esto puede hace que metamos la pata. Así que, toma nota, al menos para ir mentalmente preparado.

Continuar leyendo…

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LA PRIMERA CITA…

¿Alguien recuerda una primera cita? Soy malísima con eso del recuerdo y me encantaría escribir de “citas desastrosas”, de esas de película. Pero, ¡qué aburrida!, no he tenido nada parecido.

Pero sí he tenido primeras citas hermosas.

La más reciente “primera cita” fue extraña. Creo que todo lo hemos hecho al revés, por eso, tener nuestra “primera cita” después de presentarle a mi familia, pasar fines de semana enteros juntos y hasta recibir un año él y yo solitos, es digno de recordarse y compartirse.

En nuestra primera cita, Bonsai y yo fuimos a “La Trompa del Elefante”, un pequeño lugar en la colonia Narvarte.

Eran.. más de las 10:30. No puedo decir que yo lucía de lo mejor, pues había viajado por casi 4 horas para llegar a Ciudad de México y, después de una semana de no vernos, nos pusimos al corriente (de nuestras vidas, mal pensados). Y, bueno, sí.

Estaba un poco despeinada, sin maquillaje y con una chamarra de oso polar. Él, con su carita dulce y sonriente. Se notaba que estaba contento de que estuviera ahí. El lugar quedaba cerca de su casa, así que caminamos tomados de la mano hasta ahí.

- ¿Qué quieres de cenar? -me preguntó, y me dio las opciones. Yo elegí baguettes.

Esa noche había dos mesas libres. En una de las ocupadas, varios chicos con tipo de nerds jugaban “Magic” (no pregunten cómo sé qué es eso). En otra, un grupo de amigos con rastas hablaban con tonito fresa y reían mucho. Un señor leía y escribía solo; una familia jugaba Jenga y, casualmente, mi pareja los conocía. Saludé.

Nos sentamos. ¡Qué tontería!, estaba un poco nerviosa. Revisé el menú varias veces. Tenía hambre, pero siempre he sido muy indecisa… me tomo mi tiempo (para ordenar, al menos).

Una cantautora amenizaba el lugar, una simpática y muy sonriente mesera atendía las mesas en un suéter con el que se le notaba que no usa sostén. Le comenté a Bonsai que si llegara a tener una cafetería me encantaría que ella trabajara para mí. En mi vida había sido tan bien atendida.

Me decidí por una baguette de pollo (buenísima) y tomé el té helado más extraño que he visto. Él pidió un cuernito relleno y un par de copas de vino. Hablamos. Nos tomamos de la mano. Nos miramos. Reímos. Callamos.

¡Qué extraño! Salir por vez primera en una cita con alguien de quien ya estás enamorada.

Pensé que era muy raro estar en su mundo. Siempre habíamos estado en el mío. Ahora, yo era la nueva. Pisaba su casa por vez primera. Subía esas escaleras que él sube todos los días junto a su lado. Casualmente también conocí a los que son como su familia. Tomamos chocolate caliente, caminamos las calles que transita todos los días. Olí a qué huele su casa. Escuché cómo suenan sus amigos. 

Conocí el teléfono público de la esquina de su casa, el micro que llega al metro más cercano, el OXXO más cercano, la vista de la ciudad desde la azotea, su cama, su cafetera, su tele, su baño… su vida.

Y ahí sigo. Muy cómoda y feliz.  

Una primera cita digna de ser recordada.

¿80?

Madre Santísima… 80 posts. ¿En qué momento uno escribe 80 textos para un sitio? Neto que esto es un trabajo casi de full time.

Pero antes de otra cosa, una disculpa a los atentos lectores de la Manuela del Seductor, ya que esta semana estuvimos enfermitas las Malcogidas y no tuvimos oportunidad de escribir. Como muchas personas andaban de vagas, es una buena oportunidad de ponerse al corriente con los capítulos 2 y 3. En el Blog de Pinky está el 3 y en el de Reyna (Luna Nueva) el dos. (Disponibles en mi blogroll).

Paso de volada sólo a disculparme y a decirles que tuve un día de Reyes estupendo. Rosquita, chocolatito y, lo más bueno, hermosa compañía. Los Reyes me trajeron una chamarrita nueva, re chula. (Eso sí, de tanta comida hasta me enfermé de la pancita. Auch.)

¿Y qué significa esta fecha para mí? Aquí explico por qué me gusta tanto.

Feliz regreso a sus realidades.

La Manuela de regreso el próximo domingo. No se la pierdan.

Manuela del Seductor y reflexión ochentera.

Capítulo 3. Cómo entender cuando le interesas a una mujer. Versión: Una conocida. 

En este capítulo estudiaremos algo que seguramente les hace ruido a todos (a pesar que esta Manuela es dirigida a hombres mayores de 30, pero los menores pueden irse preparando desde temprana edad): cómo saber si un Sujeto tiene oportunidad con una damisela Malcogida.  

Aunque a veces las mujeres creemos que los hombres no sienten miedo antes de invitar a una mujer, algunas sabemos que esto no es cierto. Hay una duda: “¿Se habrá fijado en mí?”, piensa el sujeto. 

CÓMO SABER SI TIENEN UNA OPORTUNIDAD

¿Cómo leer esas sutiles señales que les mandamos para decir “hellooo!! me muero por ti”?

Para leer más… dele click aquí…

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REFLEXIÓN OCHENTERA…

El viernes pasado estaba viendo en VH1 una serie de programas que se llaman algo así como “Las 100 canciones en español más buenas de los 80´s”.

Había de todo y aunque este programa era evidentemente grabado para México, también se incluía en la lista éxitos ochenteros de otros países (que fueron grandes en nuestro país, claro). Fue chistoso encontrarme con canciones que bien podrían quedar en la lista del olvido, pero también encontrar tantas otras que se siguen tocando en todas las discoteques, bares, antros o como gusten llamarles. Una clásica es aquella que va así: “… y es que siempre estamos viviendo de noche…”

Pero yo, nacida en la segunda mitad de la década de los setentas, disfruté muchísimo recordando mi infancia y pubertad gracias a ciertas melodías tan conocidas. Después de ver el programa me dieron ganas de bajar todas y cada una a mi IPOD (ay sí, me creo mucho)… pero, siento que esa lista no está completa.

Así que, si tú tienes tus básicas de los ochentas -en español- favor de dejarlas aquí. Todo por una causa de nuevo año. ¡Veamos qué tanto coincidimos!

Amargura navideña, cápsula y Manuela…

Bueno… pues no creo tener oportunidad de pasar por acá antes de que todo mundo se esté dando abracitos navideños, así que… ¡Feliz Navidad! Por tal motivo, preparé un post… bien Grinch.

Primero, mi cápsula de radio de este miércoles, en donde hablo un poco de la temporada cinematográfica navideña (nada profundo, claro).

Después, un texto que escribí hace exactamente un año, cuando el Grinch mayor comenzó a habitar mi hogar. Je. Antes de eso, recordarles que la Manuela del Seductor, Capítulo 2, se podrá encontrar en el blog de Reyna. Los invito a darse una vueltita.

Ahora sí, feliz Navigrinch…

Amargura en la Época Navideña.

Estoy viendo una de mis películas favoritas, “Tienes un e-mail” (de la que hablo en esta misma edición)… Hace frío y tengo ganas de saciar uno de mis más recientes y recurrentes antojos: un té. Y no es que antes no me gustara esta bebida, tan me gusta que tengo una buena variedad en la alacena, pero como en el nuevo sitio donde vivo no tengo aún estufa (ni comida), mis salvadoras son la tetera eléctrica y las bolsitas de infusión devuelvevidas.

siriusfem, grinchMientras espero a que el agua hierva, me pongo a lavar plácidamente la taza del té anterior, un cuchillo y una tapa de un recipiente que mi madre se llevó a su casa con parte de lo que sobró de la cena de Navidad. El inconfundible sonido de la tetera me avisa que ya no tengo que aguardar más… me quito los guantes de plástico que uso para lavar y… ¡sooopas! La manga de mi pijama está totalmente mojada. El Grinch se apodera de mí nuevamente, ¡tendré que cambiarme, ponerme una vez más la sudadera que está en el bote de la ropa sucia esperando que la lave a mano, porque aún no tengo lavadora!

¡Oh! querida época navideña… frío, ropa linda, época en que los árboles y las casas se visten de colores, la gente regresa a sus pueblos y ciudades para estar en familia, sonrisas, vacaciones, descuentos de estudiantes… ¿Será?… Embotellamientos insoportables, si no eres niño, no hay regalos debajo de tu árbol… ¿Árbol? ¿Cuál árbol? Consumismo al por mayor, estirar las tarjetas de crédito al tope, comer hasta sentirte incómodamente lleno, remordimientos por las calorías ingeridas, extrañar a los que no están, presión porque otro año más se ha ido… ¿Época de paz y amor? ¡Pamplinas!

El tema de la navidad, del fin de año, ¡qué confusión!

Dependiendo del periodo de vida en el que te encuentres, la pasarás de maravilla o sumido en la depre o amargura total.

Vemos en las películas hollywoodenses familias festejando alrededor de un árbol una blanca navidad. Al menos, en esta película que comparte mi noche se retrata así. ¡Dios! Se ven tan felices cantando villancicos alrededor de pianos, uno viejo y lleno de historia, otro elegante e impecable. Así es como veo a los gringos: despreocupados, sencillotes. Recuerdo que el estadounidense más cercano que ha habido en mi vida solía escuchar música navideña durante esta época del año y yo pensaba: qué raro… Me parecía que era un gesto más bien infantil, pero en realidad la que se estaba volviendo arrogante y amargada era yo. ¿Por qué no disfrutar de estas películas invernales junto a nuestra bebida caliente favorita? ¿Por qué no cantar a todo pulmón a ritmos de Luis Miguel o Pandora Los peces en el río? ¡Qué importa si nos gusta o no su estilo!, el punto es compartir, sentir…

¿En qué momento perdimos al niño interno para darle paso al adulto demasiado preocupado por cosas pequeñas o grandes, pero preocupado al fin y al cabo? Porque ese niño alguna vez estuvo ahí.

Pasan dos minutos y me siento más tranquila después de la reflexión… tengo que aprender a disfrutar los momentos, todos y cada uno de ellos. Tengo que ser más humilde y dejar la arrogancia para… para… ¡el bote de la basura! Estoy convencida.

Doy un trago a mi té de manzanilla y menta… refrescante, calientito.

Vuelvo a mi filme. Veo al personaje de Tom Hanks, Joe Fox, jugando con su tía y su hermano (ambos niños), disfrutando de un juego mecánico, comiendo golosinas mientras usa unos lentes gigantescos, siendo un brillante empresario, un amigo leal, alguien que sabe de películas, que intenta leer tu libro favorito a pesar de que no tenga interés en ese tipo de lectura… que te dice: “Pelea hasta la muerte”… ¡¡¡¡Un hombre genial!!!! Y llega una sensación de “Give me a break, ¡sé que esos hombres no existen!”

Mi amiga Larisa dice que este tipo de películas, Romántica, Chickflick, o Diamor, es más bien de “Ciencia Ficción”, ya que esas historias no existen, esos “Príncipes azules” no son reales.

El Grinch ha vuelto.

Me da coraje que quieran venderme todas esas historias, me da coraje que me las haya comprado tantos años. ¿Quién en su sano juicio pensaría que hay un tipo multimillonario, nada feo, simpático, inteligente, dulce, divertido, cariñoso, honesto y soltero por ahí vagando en el ciberespacio, sin nada mejor que hacer? Estoy un poco ofendida… ¿qué se piensan?

Pero Meg Ryan me hace reír. Sus expresiones me divierten, su personaje es divino. Me vuelvo a entregar a la película. Hacía mucho tiempo no la veía y eso que me gusta mucho.

Volteo a ver los DVDs que están en mi repisa y algo me hace volver a la pantalla. “Somewhere Over The Rainbow” hace que el Grinch se vaya de una vez por todas.

Me alegra que haga frío, porque puedo disfrutar de mi hermoso cobertor que me costó un dineral. Me doy cuenta de que estoy aquí, frente a mi tele nueva, frente al monitor de mi portátil escribiendo mientras disfruto la cinta. Mi té se ha terminado, pero no me preocupo, porque tengo más en la cocina. La cocina de mi nueva casita, casi vacía pero mía. Esta casita que poco a poco se irá convirtiendo en hogar, que con cada detalle nuevo va tomando más de mí y va dejando de ser anónima.

Ya estoy más tranquila. Hasta pienso en la celebración de año nuevo. ¿Qué traerá el 2007?

Aquel Grinch se ha ido a vagar por las calles, acechando a alguna otra incauta, vulnerable debido a estas fechas.  Espero que no se quede en su casa por mucho tiempo. A pesar de que de repente es inevitable sentir cierta nostalgia, un poco de enojo, soledad o amargura, siempre hay algo que nos hace voltear y recordar todo lo bueno. Y más en ésta temporada, mi favorita del año.

Frío, ropa linda, época en que los árboles y las casas se visten de colores, la gente regresa a sus pueblos y ciudades para estar en familia, sonrisas, vacaciones, descuentos de estudiantes…






Contador gratuito

Manuela del Seductor, Capítulo 1…

Hay dos actos que el hombre JAMÁS admitirá que no puede hacer bien: conducir un auto y hacer el amor.

Stirling Moss, corredor de autos.

Antes de hablar de sexo empecemos por el principio. Sujeto A conoce a Chica 1 (Mal cogida). Se ven, se hacen ojitos. Se gustan.

CAPÍTULO 1: Para abordar a la chica. ¿Cómo invitar a tu objetivo sin meter la pata a tal magnitud que prefiera quedarse a ver repeticiones horrorosas en español de Sex and the City que salir contigo?

CONFESIÓN:

Cuando conocemos a una persona y nos gusta, las mujeres generalmente fantaseamos. Queremos que sea lindo, que nos invite a salir, que sea atento y, por supuesto, que le gustemos mucho y nos lo haga saber.

Para empezar… anímate a acercarte. Si eres simpático, desenvuelto y abierto, puedes tener una oportunidad.

SECRETOS MEJOR GUARDADOS:

Si una chica te interesa para pasarla bien, rico y a gusto (no importa que sea sólo sexo) o, ¿por qué no?, iniciar una buena relación, llevarla a tu casa, reuniones, presentarla con la familia, amigos y compañeros de trabajo, por favor, evita:

a) Invitaciones vía mensajes por teléfono celular.

Actualmente ya existen las recargas de saldo electrónicas, no te gastarás más de 30 pesos.

“Hola Mal cogida ¿tienes ganas de portarte mal? hoy amanecí muy sabroso, ¿paso por ti a las ocho?”
¿Que qué? Nunca has salido con ella, y obvio como toda mujer (guapa, fea, inteligente, tonta, chistosa, sosa, etc, etc) es probable que tenga a más de uno haciendo su luchita, por lo que deberás ser original para que tú seas el afortunado que elija. Y no nada más original, trata de ser más sutil (claro, a menos que ella sea la que te mande un mensaje así a ti, ahí te está marcando la pauta, pero no vas a morirte si eres tierno).

b) Invitaciones que impliquen punto de reunión dudosa: “Te veo sobre Insurgentes”

¿Sabes por qué debes evitarlo? Porque no somos putas para que nos levantes sobre avenidas concurridas, tampoco policías de tránsito para esperarte en los semáforos ni checadoras de ruta del transporte público o sitio de taxis.

Para atinarle… existen dos opciones:

1. Propones el lugar donde pueden encontrarse: un café, un restaurante, mínimo un parque. Éste último hasta te conviene, ya que si no quieres invertirle más dinero ni un té invitas, vas directo y le dices qué es lo que quieres.

2. La Mal cogida dice dónde, cómo, cuándo y a qué hora, pues tú no tienes la menor idea. Regla de oro: si nosotras decidimos el sitio, queda ESTRICTAMENTE prohibido llamarnos “posesivas”, “berrinchudas”, “caprichosas”, “inmaduras”, sólo por haber elegido un lugar que a ti no te parezca o la cita salga mal. Recuerda que el trato será reciproco; es poco probable que te espere por más de 15 minutos y ni se te ocurra mandar un mensaje como este “Ya voy, aguanta. Estoy a una cuadra” (a menos que sea tu mejor amiga y no estés intentando ligártela). ¡Marca o mejor regresa al lugar del que saliste!

c) El lenguaje “fino” para la propuesta: “¿Qué tranza, nos vemos?”

No hablas con una Mal cogida y guarra (claro hay excepciones), pero ¿te gustaría que la respuesta fuera “bambi guey” o “ya vas puto”? No, ¿verdad? A través de nuestra experiencia hemos conocido a sujetos a los que les da pena hablar con una mujer que mienta la madre y arroja “chingados” a diestra y siniestra. Como dice el dicho “Ni tanto que queme al Santo, ni tanto que lo alumbre”.

En este caso difícilmente podemos dar opciones, quizá la respuesta más sensata de una Mal cogida nunca llegue.

b) Vía messenger le dices: “Llámame a mi casa, en la noche, para quedar en dónde nos vemos”

Aclaremos: Cómprate un celular o búscalo entre el desorden de tu recámara u oficina, pero no inventes que no sabes dónde lo dejaste, ¿para qué te llama a tu casa y en la noche? Esta técnica es de puberto, en segundo grado de secundaria.

Ok, no estás enamorado de ella, no te quieres casar con ella, no quieres que sea tu novia, pero hablarle y gastarte $4.85 en la llamada no le hace pensar que te quieres comprometer de por vida, sólo le haces pensar que tienes el detalle de marcarle. Ella podrá querer una relación abierta y sólo sexual como tú pero si tienes esos detalles, ella los tendrá contigo.

e) Los correos electrónicos de “eres la mujer de mi vida” versión microondas. “Creo que debo de ser honesto contigo, estoy perdidamente enamorado de ti, soñar contigo es algo inevitable para mí. Tus ojos son hermosos reflejos de la luz de tu corazón, me honrarías con una cita, cuando tú quieras, cuando puedas. Dime, en serio me harías el hombre más feliz del mundo si aceptaras, se que tomarme un café contigo me va a calmar la ansiedad de no tenerte cerca… bla bla bla…”
A ver, a ver, ¿para qué tanta mentira? Si nunca has salido con ella, ¡obvio no estás enamorado! Se honesto, si te gusta díselo, si no quieres compromisos también. Nosotras también disfrutamos tener sexo, pero tan malo es que te traten como muñeca inflable a que lo hagan como si fueras tonta.

PARA TOMAR EN CUENTA:
Hay que saber que a todas, grandes, chicas, liberales, conservadoras, nos gusta sentirnos apreciadas, valoradas. Aunque te parezca de flojera… Pero hay que ser sutiles. “Oye, tía, ¿crees que haya posibilidad de liarnos esta noche?”, acompañado de una mirada lujuriosa no es una opción. Porque, uno, la Mal cogida tendrá que correr a averiguar qué demonios significa “liar” (¿se incluye sexo?) con su amiga más experta en los términos de ligue, y, dos, porque… ¿cómo decías que te llamabas?

Recuerda, somos más complicadas que los hombres. Queremos romance y que nos traten bonito. Pero… también queremos claridad. No prometas el cielo, mar y las estrellas cuando sólo quieres sexo. No, no estoy diciendo que llegues y sueltes la sopa de “liémonos”, no, pero tampoco prometas lo que no vas a cumplir.

PUNTOS FINALES:

Si quieres salir con alguien, pídele su número o su correo electrónico ¡y úsalo! Si no estás interesado, ni le hagas perder el tiempo. Deja que otro más lo intente.

Si la estás invitando a salir, fija en ese momento el lugar y la hora. Pero, ojo, es muy importante preguntarle a la Mal cogida si puede… y quiere.

Disfruta del SÍ, y nada de llamarla “fácil”. Tenemos tantos deseos como tú de fajar, coger o ver nada más. Acepta el NO, no somos exigentes sino selectivas, cuando no tenemos apetito sexual, aunque esté en el menú o sobre la mesa el hombre más agraciado del mundo, no queremos y ya.

CAPÍTULOS ANTERIORES

Introducción (o contraportada de nuestro libro).

PRÓXIMO CAPÍTULO: Siguiente domingo, en el blog de Miss Pinky.

La Manuela del Seductor… (y anécdota extra).

(FX VOZ TIPO DIXO.COM ANUNCIANDO ALGO MUY IMPORTANTE)

LA MANUELA DEL SEDUCTOR…

Enciclopedia por entregas dominicales. 

Es mucho más sencillo de lo que se podría pensar. No se trata del tamaño de su pene, ni mucho menos de la “garantía” que las experiencias acarrea. Se trata de usar las manos… los labios… la lengua… las palabras adecuadas. 

Hombres mayores de 30… bien vividos; tienen qué contar, herramientas que usar; sienten que son todos unos gurús en la cama… aunque… aunque parecería que las inseguridades los vencen. Han perdido la fe en el sexo femenino; quizás se sienten invadidos por el miedo. Pero quieren pasársela bien. Quieren sexo sin compromiso… o simplemente quieren saber cómo hacer feliz a una hermosa mujer.No se trata de descubrir el hilo negro sino de poner atención.Un grupo de buenas samaritanas se juntaron en pro de su beneficio (¡ellas qué importan!); para compartir los secretos mejor guardados de la alcoba… ellas… LAS MAL COGIDAS. Cuatro mujeres distintas, de diversas edades, con diferentes experiencias de vida, deciden ayudarles a mejorar su calidad de vida sexual. 

Porque no nacimos malcogidas sino los sujetos nos hicieron así. Porque ¡esto es lo que queremos! Hombres, sigan con atención esta guía que ayudará a entender cómo tocar, oler y saborear cada rinconcito de nuestro cuerpo. 

http://hoy-lunanueva.blogspot.com/

http://latamoderna.ciudaddeblogs.com  y

http://www.latamoderna.blogspot.com 

http://misspinkyroom.blogspot.com 

http://patidifusidades.blogspot.com/ y

http://yoidades.blogspot.com/ 

Esté al pendiente… Todos los domingos,  en alguno de estos blogs.

(Y avísele a todos sus compañeros… esto hay que leerlo).

Porque todas las damitas, hasta Samantha de “Sex and the City”, han pasado por eso… (**Lata suspira, sonríe y piensa: Ah, lo que un post, una noche, cuatro bloggeras y mucho café pueden crear**).

BONUS TRACK… Anecdotario. 

Anoche fui a una cena de cumpleaños. Conozco a la festejada desde hace… 22 años (¡qué fuerte!) y realmente hemos vivido experiencias significativas juntas. Pero ayer me acordé de algo que sucedió cuando teníamos 15 años.

Resulta que la Lata fue Conejilla de Indias. Y antes de que me imaginen llena de jeringas o empastillada (mmmmm… no mala idea; dinerito extra) se trataba de algo mucho más sencillo e indudablemente divertido.  Luis, primo de mi amiga, estuvo departiendo en la cena con nosotros. Nos dio mucho gusto vernos después de… años, literalmente. Este muchacho se me figura a un geniecillo inventor, probando aquí y allá. De la cabeza de este muchacho surgió la idea de un juego de mesa diferente, inteligente, que retara nuestra cultura y nuestra “cultura”.  

Éramos adolescentes (y él no era mucho mayor) cuando probamos el juego por vez primera. El chiste era detectar las fallas y ver qué tanto nos divertíamos. Ya no me acuerdo cuántas personas estábamos ahí, sentados en el suelo, junto al estanque con gansos (sí, leyeron bien), en este lugar que ahora es un hermoso B&B (para mayores informes, dejar comentario); sólo recuerdo que fue sumamente divertido, que era emocionante y que Luis tomaba notas.  

Así que la próximamente que jueguen “Adigma” y noten algún caso que no venga (al caso), seguramente habrá sido sugerencia mía.